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martes, 30 de octubre de 2012

El único propósito de la música debe ser para la gloria a Dios


El único propósito de la música debe ser para la Gloria de Dios
A través de la historia, Bach ha sido proclamado como el compositor cristiano entre los músicos de la Iglesia. Cuando Juan Sebastián Bach nació en Eisenach, Alemania en 1685, el apellido Bach ya era sinónimo de comercio musical. Más de 50 músicos llevaban ese apellido.
Juan Sebastián quedó huérfano a la edad de nueve años y por eso se crió con su hermano, comenzando allí su entrenamiento musical. Bach un día dijo: “El único propósito de la música debe ser para la Gloria de Dios y la recreación del espíritu humano”.
Un día Bach le dijo a un estudiante: Sólo practique diligentemente y todo irá bien. Usted tiene cinco dedos en su mano tan saludables como los míos. Cuando se le preguntó cuál fue el secreto de su éxito él respondió: “Yo fui hecho para trabajar, si tú eres igualmente industrioso, tú serás igualmente exitoso”.
Juan Sebastián Bach fue devoto a Dios y un día dijo: “Donde hay música devocional, Dios está al alcance de la mano con su graciosa presencia”.
Músicos no son producto de casualidades, sino de devoción, entrega y diligencia.
No importa tu profesión u oficio…no es asunto de casualidades sino de devoción, entrega y diligencia.
Dale a Dios todo lo que te queda y él te devolverá hasta que te sobre.
Deuteronomio 4:9 Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida: y enseñarlas has á tus hijos, y á los hijos de tus hijos.
Proverbios 12:27 El indolente no chamuscará su caza: Mas el haber precioso del hombre es la diligencia.

2 Timoteo 2:15 Procura con diligencia presentarte á Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad.

Cubanos agradecen a Dios por protegerlos de Sandy


El grado de destrucción del huracán "Sandy" a su paso por Santiago de Cuba es incalculable tanto en términos económicos o desde el punto de vista periodístico.
La necesidad de agua potable, alimentos y materiales de construcción figuran entre las principales necesidades de los pobladores de esta urbe de más de quinientos mil habitantes.
Poco a poco se aprecia como se limpian las calles principales, pero dado el gran cúmulo de escombros en gran parte de la ciudad todavía el acceso resulta casi imposible.
La falta de electricidad agrava la situación mucho más pues, muchos no tienen como cocinar los pocos alimentos que les quedaron.
Este domingo muchos cristianos se congregaron en varias iglesias de la ciudad, especificamente para ofrecer un tiempo de gratitud a Dios por permitir que se preservara la vida de tantos en medio de tal desastre.
Los precios de los productos básicos están disparados, para tener una idea, una vela está costando en la calle 10 pesos, en moneda nacional, cerca de 50 centavos de dólar.
Si desea reproducir esta noticia, por favor dé el crédito a www.MundoCristiano.tv

lunes, 6 de agosto de 2012

Encuentran un sello que representa la escena de Sansón luchando contra un león


ISRAEL.- Un sello de piedra hallado recientemente en las excavaciones de Tel Beit Shemesh, antigua frontera entre Judea y Filistea, podría ser la primera evidencia arqueológica de la historia del bíblico Sansón.

El sello, que mide 1,5 centímetros, representa a un animal de gran tamaño junto a una figura humana. El sello que fue encontrado data de once siglos anteriores a la era cristiana. Antes del establecimiento del reino de Judea y se considera que ese fue el período de los jueces bíblicos, entre ellos Sansón.

 Eruditos dicen, que la escena que aparece en el artefacto recuerda la historia de Sansón -en el libro de Jueces- luchando contra un león. Pero los directores de la excavación, el Prof. Shlomo Bunimovitz y el Dr. Zvi Lederman de la Universidad de Tel Aviv, no están aún seguros de que la figura humana en el sello sea el bíblico Sansón. La proximidad geográfica a la zona donde vivía Sansón y el hecho de que haya luchado con un león son por ahora los elementos que conectan el sello con el texto bíblico.

No muy lejos de Beit Shemesh, se encuentra Tel Batash, que era la Timna bíblica, donde vivía la mujer de Sansón. Como la Biblia lo dice, Sansón estaba en camino a su fiesta de compromiso cuando “un león joven rugió contra él” (Jueces 14:5).

Según la Biblia, después de que Sansón mata al león, él se convierte en la fuente de uno de los enigmas más famosos de la historia. Sansón le regala a los invitados de su despedida de soltero esta frase: “Del que come salió comida y del fuerte salió dulzura “(Jueces 14:14).

Dos estructuras del mismo período fueron descubiertas, que aparentemente fueron utilizadas con fines rituales. Las instalaciones que Bunimovitz reconoce como “enigmáticas”, también se encontraron en el lugar, una de los cuales es una especie de mesa en la que numerosos huesos de animales fueron desenterrados. Los estudiosos piensan que podrían haber sido utilizados para sacrificios.

Es fundamental para la historia de Beit Shemesh y la historia de Sansón la existencia en la zona de una frontera entre los filisteos y la población local, que en primer lugar era con los cananeos y más tarde con el pueblo de Judea.

Los expertos pueden determinar la frontera entre las dos culturas por medio de los huesos de animales que encuentran cerca del sitio.

En las excavaciones a pocos kilómetros al oeste de Beit Shemesh, un gran número de huesos de cerdo fueron encontrados, mostrando el tipo de comida que la gente en esa área consumía, mientras que en Tel Beit Shemesh muy pocos de esos huesos fueron desenterrados, y éstos desaparecieron por completo en el siglo XI AC.

De acuerdo con Bunimovitz, los filisteos comían carne de cerdo, cuando llegaron desde el Egeo, entonces, la población local dejó de comer carne de cerdo para diferenciarse de los recién llegados.

Las historias bíblicas que reflejan a Beit Shemesh, un papel de frontera añade un aire mítico con el proceso social en el que los dos grupos hostiles perfeccionaban sus identidades separadas, algo que ocurre a lo largo de las fronteras de muchos países hoy en día,“ dijo Bunimovitz. www.AcontecerCristiano.net

viernes, 13 de julio de 2012

El gran avivador

El gran avivador

La vida de Jonatán Edwards es un ejemplo de consagración al Señor. Una serie de prédicas suyas marcaron el comienzo del "Gran Despertamiento" en 1741. Fue el gestor del movimiento de revitalización cristiana que se extendió por las colonias norteamericanas. Un elegido de Dios.
Hace más de doscientos setenta años que el mundo habla del famoso sermón, pecadores en las manos de un Dios airado, y de los oyentes que se agarraban a los bancos pensando que iban a caer en el fuego eterno. Ese hecho fue solamente uno de los muchos que ocurrieron en aquellas reuniones, en que el Espíritu Santo desvendaba los ojos de los presentes, para que contemplaran las glorias de los cielos y la realidad del castigo que está cerca de aquellos que viven alejados de Dios.
Jonatán Edwards fue la persona que más sobresalió en ese avivamiento, producido en julio de 1741, que con el tiempo se conoció como el "Gran Despertamiento". Su vida fue y es un destacado ejemplo de consagración al Señor. Siempre dejó que el Espíritu Santo lo utilizara como un instrumento de adoctrinamiento. Edwards amaba a Dios, no solamente de corazón y alma, sino también con todo su entendimiento. Bajo una apariencia exterior sosegada, ardía dentro de él fuego divino, como un volcán.
Los creyentes de hoy le deben a este héroe del cristianismo, gracias a su perseverancia en la oración y el estudio bajo la dirección del Espíritu, el retorno a varias doctrinas y verdades de la iglesia primitiva. Fue grande el fruto de la fe evangélica del hogar en que nació el 5 de octubre de 1703 en Connecticut. Su padre fue pastor de una misma iglesia durante un período de sesenta y cuatro años. Su madre fue hija de un predicador que pastoreó una iglesia durante más de cincuenta años.
HOMBRE DE ORACIÓN
Muchas fueron las oraciones que sus padres elevaron a Dios, para que su único y amado hijo varón fuese lleno del Espíritu Santo, y llegase a ser grande delante del Señor. No solamente oraban así, con fervor y constancia, sino que se dedicaron a criarlo con mucho celo para el servicio del Todopoderoso. Las oraciones hechas alrededor del fuego del hogar lo inducían a esforzarse, y sus esfuerzos redoblados los estimularon a orar más fervorosamente. Aquella enseñanza religiosa y constante hizo que Jonatán conociese íntimamente al Creador, desde muy pequeño.
Cuando Edwards tenía alrededor de ocho años, hubo un avivamiento en la iglesia de su padre, y Jonatán sea acostumbró a orar en soledad, cinco veces, todos los días, y a llamar a otros niños para que oraran con él. Luego, en 1716 antes de cumplir los trece años, inició sus estudios en el Colegio de Yale, donde cuatro años más adelante se graduó con las más altas calificaciones. Siempre estudiaba con mucho ahínco, pero también buscaba tiempo para escudriñar la Biblia diariamente. Después de graduarse, continuó su formación en Yale, durante dos años, y entonces fue elegido para ser ministro de Dios.
Jonatán Edwards acostumbraba estudiar y orar trece horas diarias. En lo que se refiere a su consagración, cuando tenía veinte años Edwards escribió: "me dediqué solemnemente a Dios y lo hice por escrito, entregándome yo mismo y todo lo que me pertenecía al Señor, para no pertenecerme más en ningún sentido, para no consolarme como el que de una forma u otra se apoya en algún derecho... presentando así una batalla contra el mundo, la carne y Satanás, hasta el fin de mi vida".
A los veinticuatro años se casó con Sara Pierrepont, hija de un pastor, y de ese enlace nacieron once hijos. Por cierto, al lado de Jonatán, en el "Gran Despertamiento", estuvo el nombre de Sara Edwards, su fiel esposa y colaboradora. Igual que su marido, ella es ejemplo de una rara intelectualidad, profundamente estudiosa, y entregada enteramente al servicio de Dios. Fue conocida por su dedicación al hogar y a criar a sus hijos, y por la economía que practicaba, siguiendo las palabras de Cristo: "Para que nada se pierda". Pero, sobre todo, tanto ella como su marido fueron conocidos por las experiencias que tenían en la oración.
EL GRAN DESPERTAMIENTO
Pero ¿cuáles fueron las doctrinas que la iglesia había olvidado y cuáles las que Edwards comenzó a enseñar y a observar de nuevo, con manifestaciones tan increíbles? Basta una lectura superficial para descubrir que la doctrina a la cual dio más énfasis, fue la del nuevo nacimiento, como una experiencia cierta y definida en contraste con la idea de la iglesia romana y de varias denominaciones, de que es suficiente aceptar una doctrina. Un gran número de creyentes despertó ante el peligro de pasarse la vida sin tener la seguridad de estar en el camino que lleva al cielo, cuando, en realidad, estaban a punto de caer en el infierno.
El evento que marcó el comienzo del "Gran Despertamiento", fue una serie de mensajes predicados por Edwards sobre la doctrina de la justificación por la fe, que hizo que los oyentes sintieran la verdad de las Escrituras, de que toda boca permanecerá cerrada en el día del juicio final. Al respecto, por aquellos días no se cansó de repetir que: "no hay nada absolutamente que, por un momento, evite que el pecador caiga en el infierno, a no ser la buena voluntad de Dios".
El famoso sermón de Edwards: "pecadores en las manos de un Dios airado", merece una mención especial. El pueblo, al entrar para asistir al culto, mostraba un espíritu de indiferencia y hasta falta de respeto ante los cinco predicadores que estaban presentes. Jonatán fue escogido para predicar. Era un hombre de aspecto imponente: dos metros de altura y un cuerpo muy enflaquecido de tanto ayunar y orar. Sin hacer ningún gesto, apoyado con un brazo sobre el pulpito, sosteniendo el manuscrito con la otra mano, hablaba en voz monótona. Su discurso se basó en el texto de Deuteronomio 32:35: "a su tiempo su pie resbalará".
Después de explicar ese pasaje, añadió que nada evitaba por un momento que los pecadores cayesen al infierno, a no ser la propia voluntad de Dios; que Dios estaba más encolerizado con algunos de los oyentes que con muchos de los que ya estaban en el infierno; que el pecado era como un fuego encerrado dentro del pecador y listo, con el permiso de Dios para transformarse en hornos de fuego y azufre, y que solamente la voluntad de Dios, indignado, los guardaba de una muerte instantánea.
EL SERMÓN DE EDWARDS
Prosiguió, luego, explicando el texto al auditorio: "ahí está el infierno con la boca abierta. No existe nada a vuestro alrededor sobre lo que os podáis afirmar y asegurar. Entre vosotros y el infierno existe sólo la atmósfera. Hay en este momento nubes negras de la ira de Dios cerniéndose sobre vuestras cabezas, que presagian espantosas tempestades con grandes rayos y truenos. Si no fuese por la soberana voluntad de Dios, que es lo único que evita el ímpetu del viento hasta ahora, seríais destruidos y transformados en una paja de la era. El Dios que os sostiene en la mano sobre el abismo del infierno, más o menos es como el hombre que sostiene una araña sobre el fuego por un momento para dejarla caer después, está siendo provocado en extremo".
El resultado del sermón fue como si el Creador hubiese arrancado un velo de los ojos de la multitud, para que contemplaran la realidad y el horror de la situación en que se encontraban. En ese punto, el sermón fue interrumpido por los gemidos de los hombres y los gritos de las mujeres, que se ponían de pie o caían al suelo. Fue como si un huracán soplase y destruyese un bosque. Durante la noche entera la ciudad de Enfield estuvo como una fortaleza sitiada. Se oía en casi todas las casas el clamor de las almas. Esperaban que en cualquier momento Cristo fuese a descender de los cielos, rodeado de los ángeles y de los apóstoles, y que las tumbas se abriesen para entregar a los muertos que en ellas había.
Como era de esperarse, el maligno trató de anular la obra gloriosa del Espíritu Santo en el "Gran Despertamiento", atribuyéndolo todo al fanatismo. En su defensa Edwards escribió: "Dios, conforme a Las Escrituras, hace cosas extraordinarias. Hay motivos para creer, según las profecías de la Biblia, que la más maravillosa de sus obras tendrá lugar en las últimas épocas del mundo. Nada se puede oponer a las manifestaciones físicas como son las lágrimas, gemidos, gritos, convulsiones y desmayos. En efecto, es natural esperar, al asociar la relación que existe entre el cuerpo y el espíritu, que tales cosas sucedan. Así hablan las Escrituras, refiriéndose al carcelero que se postró ante Pablo y Silas, angustiado y temblando".
Lo cierto es que en Nueva Inglaterra comenzó, en julio de 1741, uno de los mayores avivamientos de los tiempos modernos. También es cierto que ese movimiento se inició, no sólo con las célebres prédicas de Edwards, sino también con la firme convicción que él tenía de que hay una "obra directa que el Espíritu divino realiza en el alma humana". En un período de cerca tres años, la Iglesia de Cristo despertó de una época de gran decadencia, entre la escasa población de Nueva Inglaterra, siendo arrebatadas alrededor de cincuenta mil almas del infierno.
En medio de sus luchas, y cuando menos se esperaba, Jonatán Edwards partió al encuentro del Señor. Apareció en Princeton una epidemia de viruela y un experto médico fue llamado de Filadelfia para vacunar a los estudiantes. El ministro de Dios y dos de sus hijas fueron inmunizados también. Debido a la fiebre resultante de la inyección, las fuerzas físicas de Edwards fueron disminuyendo gradualmente, hasta que el 28 de marzo de 1758 dejó de existir y se marchó al reino de los cielos
 

viernes, 6 de julio de 2012

“El amor nunca deja de ser”.

 

“El amor nunca deja de ser”.
(1 Corintios 13:8)

Lo primero que quiero compartir contigo el día de hoy es esta gran verdad: Dios me ama y te ama.  Tantas estructuras y conceptos tenemos en nuestra mente, pensamos o se nos ha enseñado por tantos años que creemos que Dios nos amará más o nos amará menos de acuerdo a lo que hacemos o a como logremos impresionarlo. Pero el amor de Dios hacia nosotros es muy profundo y va más allá de lo que podamos o no hacer.
Ciertamente, a Dios le agrada nuestra obediencia, ama también la humildad, observa nuestras características y la manera en que nos conducimos.  Pero su amor no se limita a lo que somos nosotros, su amor es y existe por quién es él.  Su esencia pura es el amor.  Amar es entrega incondicional y desmedida.  Muchas veces cuando leemos, citamos y compartimos los primeros 8 versículos del libro de 1 Corintios 13, pensamos en el amor de pareja.  Sin embargo, el amor más auténtico que Pablo describe y define a través de estos versículos, es el amor de Dios.
Es ese amor sufrido, benigno, que no tiene envidia, ni es jactancioso, ni se envanece.  Un amor que no hace nada indebido, que no busca lo suyo, ni se irrita, ni guarda rencor.  Esto describe un amor limpio y transparente como el de Jesús.  Que sepulta nuestros pecados y no se acuerda de ellos.  Que hace justicia y siempre espera por nosotros pacientemente.  Su amor no se goza de la injusticia, pero sí se goza en la verdad.  Dios todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta porque anhela tener amistad y comunión con nosotros.  Desea que lo hagamos parte de su vida, porque nosotros somos parte de la de él.  Estamos instalados en su corazón, pero él desea que le demos acceso al nuestro para hacernos felices.
Tal es el apasionamiento de Dios por ti y por mí que su amor nunca deja de ser.  Muchos son los que dicen amarnos, pero a la hora de la verdad, ¿quiénes están apoyándonos cuando más lo necesitamos?  ¿Quién permanece fiel cuando los demás se han ido?  ¿Quién nos levanta cuando estamos caídos y nos da las fuerzas para continuar cuando nos sentimos polvo y ceniza?  Solo Dios, porque solo él es capaz de comprender absolutamente todo de nosotros.  Solo él es capaz de escudriñar nuestro interior y ver más allá de lo que otros pueden ver.  Solo él enjuga nuestras lágrimas y nos llena de alegría.
Creo que es hora de que dejes de pelear pensando que no mereces que te amo.  Entendamos que su amor es sublime, que su forma de amarnos no es humana.  Que su amor va más allá de nuestros pensamientos, pero que es real y accesible a nosotros.  Él sabe que somos imperfectos, que muchas veces fallamos y que nos equivocamos, pero aún así nos ama porque él es superior a todo.  Solo acepta su amor, disfrútalo, gózalo en abundancia porque es un regalo gratuito y maravilloso.

Sonríe al pensar que un amor así de espléndido es totalmente accesible a ti, es tuyo, recíbelo y reciprócalo.

Autora: Brendaliz Avilés