Mostrando entradas con la etiqueta cinco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cinco. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de mayo de 2012

Los Cinco Poderes De La Crisis

Estamos en un mundo donde cualquier cosa puede suceder. Estamos atacados por todos los lados de nuestra vida. Las Sorpresas pueden llegar de arriba o de abajo.

•    Cómo manejamos las crisis de la Vida determinan el rumbo de nuestra existencia. La Biblia es nuestro manual de manejo de Crisis.
•    “En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis,  aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra”.
•    Eugenio Trias (1942-?) Filósofo español.

La Biblia es el manual por excelencia donde encontramos la pauta a seguir en los casos cuando nos vemos cayendo en el pozo de la crisis y no vemos como poder salir. Hay Cinco Poderes que se necesitan experimentar en medio de las crisis. La gran mayoría de personas solo experimentan dos de esos Cinco Poderes y entonces caen en un abismo del cual parecieran que no pueden salir.
“En las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte”.  Honoré de Balzac (1799-1850) Escritor francés.

En el Primer Libro de Samuel Capítulo 30 encontramos a David experimentando una tremenda crisis pero gracias a Dios que él pudo vivir la grandezas de los Cinco Poderes de la Crisis.
Veamos cada uno de estos poderes a medida que vamos leyendo el Pasaje.



EL PODER  DEL DESFALLECIMIENTO.

El Primer Poder que enfrentamos en la Crisis es el Poder del Desfallecimiento.
•    Desfallecimiento es la pérdida de fuerza o energía.
•    Es sentir que la tierra firme se convierte en pantano.
•    Es sentir que el oxígeno falta a nuestros pulmones.
Cuando David y sus hombres llegaron al tercer día a Siclag, los de Amalec habían invadido el Neguev y Siclag, habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego.
Se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, del menor hasta el mayor, pero a nadie habían dado muerte, sino que se los llevaron y siguieron su camino.
Llegó, pues, David con los suyos a la ciudad, y se encontró que estaba quemada, y que sus mujeres, sus hijos e hijas, habían sido llevados cautivos.
Entonces David y la gente que lo acompañaba lloraron a voz en cuello, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar.  1 Samuel 30:1-4
•    El Mayor Desfallecimiento de nuestra vida es cuando vemos a nuestros amados y cercanos afectados o cautivos.
•    Alguien conoce el poder de la Familia y la amistad y no descansará hasta tratar de romperla.
•    El Desfallecimiento tiene un poder capaz de aniquilar el último aliento de la vida.
•    El único camino de expresar el desfallecimiento son las lágrimas. El llorar es el Río interno del alma que expele el fallecimiento. David y sus hombres, siendo hombres de guerra terminaron llorando desconsoladamente frente a la crisis de encontrar secuestradas sus familias
Hay un Mito  que nos enseñado y es el mito de que  llorar es símbolo de debilidad o perdida de fe.  Llorar es humano. Las lágrimas las puso Dios con una finalidad, limpiar el espejo del alma.
•    “Jesús lloró” Juan 11.35.
•    Jesús lloro por la ciudad.
•    Jesús lloró en la Cruz.
•    David lloró a Voz en Cuello y hasta que le faltaron las fuerzas.
•    El problema no llorar, el problema es si me ahogo con las lágrimas.
•    Las Crisis ha veces se profundizan y nos llevan del Poder del desfallecimiento al Poder de la Angustia.
Es Dios quién nos ha regalado los sentimientos y estos se pueden y necesitar expresar. Este Primer Poder nos lleva al segundo Poder.

EL PODER DE LA ANGUSTIA.

“La angustia es la disposición fundamental que nos coloca ante la nada”. Martin Heidegger (1889-1976) Filósofo alemán.

La Biblia sigue narrando en el Capítulo 30 de 1 Samuel:

“Las dos mujeres de David, Ahinoam jezreelita y Abigail  la que fue mujer de Nabal, el de Carmel, también habían sido llevadas cautivas.
David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues el alma de todo el pueblo estaba llena de amargura, cada uno por sus hijos y por sus hijas”. 1 Samuel 30:5,6.

•    Qué es Angustia? Es un estado afectivo de carácter penoso que se caracteriza por aparecer como reacción ante un peligro desconocido o impresión. Suele estar acompañado por intenso malestar psicológico y por pequeñas alteraciones en el organismo, tales como elevación del ritmo cardíaco, temblores, sudoración excesiva, sensación de opresión en el pecho o de falta de aire (de hecho, “angustia” se refiere a “angostamiento”). En el sentido y uso vulgares, se lo hace equivalente a ansiedad extrema o miedo.

•    En las Crisis la mayor angustia se produce cuando los que están cerca en vez de entendernos o ayudarnos a buscar la solución nos culpan.

Es cierto que Siclag fue el lugar errado donde David huyó de Saúl. Siclag fue el “lugar” de asilo solicitado por David y asignado por el rey Aquís que bien podría vincularse con las “Ciudades de Refugio” mencionadas en Números 35 por su función humanitaria.

Se puso al servicio de un rey pagano: tu siervo.

David entró en yugo con el infiel. Hizo un mal negocio.

Aquís aprovechó la oportunidad para usar su talento militar.

Es la historia de un hombre dividido entre la pasión y su vocación. No hizo lo correcto, al poner sus fuerzas al servicio y en alianza de un rey pagano.

Sin embargo este no era el momento para decirlo. La vida misma enseña y no necesita maestros de segunda que repitan lo que ya ella ha grabado dolorosamente en el corazón.

El Poder De la Angustia dispara La Depresión. “Hay una fábula que cuenta cómo el diablo una vez ofreció en venta algunas de sus herramientas. Ahí estaban la malicia, el odio, los celos, el engaño y algunas más, con los precios indicados para cada herramienta. Una, apartada de las demás, sin embargo, llevaba un precio muy alto. Y cuando se le preguntó al diablo por qué se consideraba de tanto valor replicó: “Porque es mi herramienta más eficaz; se llama la depresión. Con esta puedo superar y vencer a cualquiera.”

David hubiera podido sentir la presión del desánimo y la desesperación en ese momento.
Sin embargo no todo es malo en la angustia. “Las ideologías nos separan, los sueños y la angustía nos unen. Eugene Ionesco (1912-1994) Dramaturgo francés de origen rumano.

Cuando la ayuda humana desaparece solo me quedan dos caminos por tomar. Caer en la depresión o buscar el rostro del Señor. Es acá donde la mayoría de personas creyentes o no se quedan en el camino y no desarrollan los músculos del Espíritu lo cual les imposibilita para pasar a la gloriosa experiencia del Tercer Poder.

EL PODER DE LA FORTALEZA.

“Ante el inminente peligro, la fortaleza es lo que cuenta”. Marco Anneo Lucano (39-65) Escritor latino.

“Pero David halló fortaleza en el Señor, su Dios,

“y dijo al sacerdote Abiatar hijo de Ahimelec: «Te ruego que me acerques el efod». Abiatar acercó el efod a David, 
y David consultó a Jehová diciendo: –¿Perseguiré a esta banda de salteadores? ¿Los podré alcanzar? Él le dijo: –Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos”.  1 Samuel 30:7,8.

La verdadera fortaleza del alma y el Espíritu viene de Dios, de ninguna otra parte. Cuando todo lo demás se cae , levanto la vista y lo veo a El con toda su majestad, diciéndome: “No temáis , Yo he vencido al mundo”-

“Nada es tan difícil que no pueda conseguir la fortaleza. Julio César (100 AC-44 AC) Emperador romano.

David había aprendido la lección. El no consultó a Dios para ir a Siclac, ahora que perdió Siclac no quiere moverse sin dirección. Qué bueno es cuando aprendemos de los errores pasados. Muchas veces, como es el caso de Dabid acá, las crisis vienen luego de una mala decisión.

Jesús dijo. Sin Mi nada podéis hacer.

David en el momento de la crisis ni siquiera consulta con Abiatar que era el sacerdote sino le dijo que le trajera el Efod.
Qué era el Efod?  Vestidura tipo chaleco en el Sacerdote. El Efod tenía  varias piedras preciosas y entre ellas estaban dos que se llamaban el Urim y el Tummin. Significa “Luz y Perfección”. Cuando el Sacerdote o rey querían consultar a Dios lo hacían a través del Efod y Dios les contestaba y dirigía. En tiempo de Crisis necesitamos Luz y perfección.
El Efod era la Lámina de Pecho de la Decisión.
Las Piedras llamadas Urim y Tummin, se cree que una se iluminaba  significa Si y la otra No. NO sabemos con claridad cierta como funcionaban estas piedras pero aca lo importante es que David consultó y la Respuesta Vino.

El Poder del desfallecimiento y la Angustia se desvanecen ante el Poder de la Fortaleza que viene de Dios. David halló fortaleza en Dios.

“Lo que no me mata, me fortalece”. Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán.
¿Cuál es el Efod hoy?  Un Urim y un Tummin. Dos Piedras Preciosas. Estas piedras de consulta son La Palabra de Dios y el Espíritu Santo. La primera nos presenta la verdad que nos hará libres y el segundo nos guiará a toda Verdad. Y cuando nos sentimos fortalecidos por el Señor entonces pasamos al cuarto poder.

EL PODER DE LA VICTORIA.

“Partió, pues, David, junto a los seiscientos hombres que lo acompañaron, y llegaron hasta el torrente del Besor, donde se quedaron algunos.
David siguió adelante con cuatrocientos hombres; pues se quedaron atrás doscientos que, cansados, no pudieron pasar el torrente del Besor.
Hallaron en el campo a un egipcio, al cual trajeron ante David, le dieron pan y comió, y le dieron a beber agua.
También le dieron un pedazo de masa de higos secos y dos racimos de pasas. Luego que comió, se sintió reanimado, pues no había comido pan ni bebido agua durante tres días y tres noches.
Entonces le preguntó David:
–¿A quién perteneces, y de dónde eres?
El joven egipcio respondió:
–Soy siervo de un amalecita, y mi amo me abandonó hace tres días porque estaba enfermo.
Hicimos una incursión a la parte del Neguev que pertenece a los cereteos,[e] al de Judá, y al Neguev de Caleb. También incendiamos Siclag.  –¿Me llevarás tú adonde está esa tropa? –le preguntó David.
–Júrame por Dios que no me matarás, ni me entregarás en manos de mi amo, y te llevaré adonde está esa gente –dijo él.
Lo llevó, pues; y los encontraron desparramados sobre toda aquella tierra, comiendo, bebiendo y haciendo fiesta, por todo aquel gran botín que habían tomado de la tierra de los filisteos y de la tierra de Judá.
Y David los batió desde aquella mañana hasta la tarde del día siguiente. Ninguno de ellos escapó, salvo cuatrocientos jóvenes que montaron sobre los camellos y huyeron.
Rescató David todo lo que los amalecitas habían tomado, y libró asimismo a sus dos mujeres. No les faltó nadie, ni chico ni grande, así de hijos como de hijas, ni nada del robo, de todas las cosas que les habían tomado; todo lo recuperó David.Tomó también David todas las ovejas y el ganado mayor. Los que iban delante conduciendo aquel tropel decían: «Este es el botín de David”». 1 Samuel 30:9-20.
Qué tremenda Victoria Dios le concedió a David. Lo recuperó absolutamente todo. Dios le retornó todo lo que el enemigo le había robado y secuestrado. Gloria a Dios.
•    La Fortaleza del Señor siempre termina en Victoria.
•    La Fortaleza del Señor siempre termina en Reivindicación.
•    La Fortaleza del Señor nos devuelve todo lo perdido.
•    La Fortaleza del Señor nos retorna la Alegría.
•    La Fortaleza del Señor destruye lo que nos angustiaba.
•    LA Fortaleza del Señor nos cambia la perspectiva de la vida.
•    La Fortaleza del Señor repara relaciones rotas y nos recupera la Unidad.
•    Recuerdan que querían apedrear a David? Acaso no era tiempo de Venganza?
•    El corazón de David no se había contaminado en la crisis, sino que salió purificado.
•    Cuanta gente luego de la crisis quedan solo envenenados en su propia amargura. Cuando llegamos al quinto Poder entonces podemos gritar y saltar de alegría porque el quinto poder nos demuestra que nuestro corazón no se daño en la crisis, sino que simplemente fue templado como las cuerdas del violín.

EL PODER DE LA UNIDAD.

“Llegó David a donde estaban los doscientos hombres que, muy cansados para seguirlo, se habían quedado en el torrente del Besor; y ellos salieron a recibir a David y al pueblo que con él estaba. Cuando David llegó, saludó a la gente en paz.
Pero todos los malos y perversos que había entre los que iban con David, se pusieron a decir: «Puesto que no han ido con nosotros, no les daremos del botín que hemos recuperado; que cada uno tome a su mujer y a sus hijos y se vaya».
Pero David dijo:
–No hagáis eso, hermanos míos, con lo que nos ha dado Jehová. Nos ha guardado y ha entregado en nuestras manos a los salteadores que nos atacaron.
¿Quién os dará razón en este caso? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, así ha de ser la parte del que se queda con el bagaje; les tocará por igual.[f]
Desde aquel día en adelante fue esto ley y norma en Israel, hasta hoy.
Cuando David llegó a Siclag, envió parte del botín a los ancianos de Judá, sus amigos, diciendo: «Aquí tenéis un presente para vosotros del botín tomado a los enemigos de Jehová».
Se lo envió a los de Bet-el, Ramot del Neguev, Jatir, Aroer, Sifmot, Estemoa,
Racal, a las ciudades de Jerameel, a las ciudades del ceneo, a los de Horma, Corasán, Atac, Hebrón, y a todos los lugares donde David había estado con sus hombres”. 1 Samuel 30:21-31
•    Unidad es clave.
“La reconciliación es más bella que la Victoria”. Violeta Chamorro (1929-?) Política y periodista nicaragüense.
•    Las crisis resueltas nos devuelven la Unidad.
•    “En la pelea, se conoce al soldado; sólo en la victoria, se conoce al caballero”. Jacinto Benavente (1866-1954) Dramaturgo español.
•    Si luego de la crisis el hogar sigue dividido y las relaciones rotas entonces no se ha registrado Victoria alguna.
•    La Fortaleza del Señor no solo disipa el Desfallecimiento y la Angustia, no solo nos da la Victoria, pero nos da la Unidad. “procurando mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”. Efesios 4:2
•    David no solo le dio partes iguales a los que fueron a la pelea como a los que quedaron, sino que envió regalo a los ancianos y a los habitantes de otras poblaciones. Compartió la Victoria con otros demostrando así la calidad de su corazón.
•    “Donde hay concordia siempre hay victoria. Publio Siro (Siglo I AC-?) Poeta dramático romano.
•    El Corazón de estos Cinco Poderes esta en el centro.
•    Desfallecimiento y Angustia en un lado.   FORTALEZA en el centro.  VICTORIA Y UNIDAD en el otro lado.
¿Qué estas experimentando?.
¿Cómo lo estás enfrentando?.
Quizás hoy te encuentres en el desfallecimiento o en la angustia, no te quedes ahí, te quedan tres poderes más que te van a lanzar en el gran trampolín de la vida y te van a despertar tu destino dormido.
“En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”.  Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense.

Tomado de:

Que Dios te fortalezca con su Santo Espíritu,
Es el deseo y de su hermano y amigo.
Dr. Serafín Contreras Galeano.
www.serafincontreras.com

jueves, 22 de marzo de 2012

Cinco pasos para el cumplimiento de la Visión

Cinco pasos para el cumplimiento de la Visión
Rev. Samuel David Mejía Ibáñez
En Génesis 12:1-3, leemos: “Pero Jehová había dicho a Abraham: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”.
Todos nosotros hemos oído hablar, algún día, de la visión. Ciertamente, Dios tiene algo especial que realizar en la vida de cada persona, e inicia esa labor preciosa entregándole una visión.
 
¿Qué significa el término “visión”? La visión consiste en una meta definida que Dios pone frente a nosotros. En otras palabras, se trata de un “cliché fotográfico” en el que alcanzamos a ver alguna tarea o misión cumplida antes mismo de haberla realizado. En la visión, Dios define claramente sus expectativas; tanto lo que Él pretende hacer con nuestras vidas, como lo que Él espera de nuestra parte. Para ilustrar este mensaje, recurriremos a la vida del patriarca Abraham, y analizaremos los pasos que aquel hombre de fe dio, hasta lograr cumplir la visión.
 
I. COMUNIÓNY OBEDIENCIA
 
En los versículos que citamos, hallamos que lo primero que Dios hizo con Abraham fue mostrarle una visión y hablar directamente con él, ordenándole que saliera de Ur de los Caldeos, una tierra pagana (v.1). Este hecho denota que Abraham gozaba de una comunión profunda con Dios, y por lo tanto, Dios tenía tratos individuales con él. La comunión con Dios consiste en una condición insoslayable para alcanzar a ver con claridad cuáles son las expectativas que Dios tiene para nuestras vidas.
 
La primera visión que Abraham tuvo fue de tipo general o global. En ella, Dios le dio una serie de directrices a seguir en el presente, para así poder alcanzar las promesas futuras que también incluía la visión. En obediencia a las ordenanzas de Dios, Abraham, pues, abandonó sus posesiones y privilegios en la tierra de los Caldeos, y salió rumbo a la tierra de Canaán. He aquí el primer paso a seguir para que se cumplan los propósitos de Dios en nuestras vidas: debemos obedecer ante cualquier tipo de demanda o de sacrificio de Dios exija de nosotros para el cumplimiento de la visión.
 
Durante su recorrido por la tierra de Canaán, Abraham tuvo un segundo encuentro de poder con Dios. En aquel lugar de peregrinación, Dios le entregó otra promesa a aquel hombre de fe, y esta fue: “A tu descendencia daré esta tierra” (Génesis 12:7). Aquella promesa consistía en un detalle o aspecto que no habían sido incluidos en la visión general que Dios le entregó a Abraham en Génesis 12:1-3. Cuando damos el paso de la obediencia, el Señor nos concede una visión más concreta e individualizada de los planes que Él tiene para con nosotros. En efecto, en la segunda visión que encierra el verso 7, Dios se muestra más exacto que en la primera visión.
 
Abraham supo cuál sería su participación exacta dentro de aquella primera visión general o global. Asimismo, Dios le ha entregado a esta Obra del Movimiento Misionero Mundial una visión global en cuanto a la evangelización del mundo; pero en esta visión general, nosotros tenemos una visión individual y una participación personal específica.
 
II. CORREGIR LAS EQUIVOCACIONES
 
A pesar de haber recibido las dos visiones mencionadas anteriormente, Abraham cometió una serie de errores. En Génesis 12:10, vemos a Abraham preocupado por el hambre que hubo en la tierra, por lo que decidió, sin consultar a Dios, descender a Egipto. A este primer error, sumó el de mentir con respecto a su esposa, Sara, a quien hizo pasar por su hermana. Faraón oyó alabar por sus súbditos la belleza de Sara, y empezó a entregarle dones como vacas, ovejas, siervos, criadas, etc.
 
¡Cuidado con los negocios que nos mantienen fuera de la voluntad de Dios! Los negocios no son para una persona a quien Dios le ha entregado una visión. Entre aquellas criadas que le regaló Faraón, estaba Agar, que, con el transcurso de los años, se convirtió en una fuente de problemas entre Abraham y Sara.
 
Siempre hemos de tener presente que, aun cuando Dios nos entrega una visión exacta de Sus planes para con nuestras vidas, no estamos exentos de cometer errores. La visión siempre es perfecta, pero nosotros somos seres humanos llenos de imperfecciones. El tercer paso a dar para que se cumpla la visión, pues, consiste tanto en reconocer nuestras faltas como también estar dispuestos a corregirlas.
 
Esto requiere que tengamos un espíritu humilde. Hay personas a quienes Dios les ha entregado una visión perfecta, pero que se han desviado del propósito de Dios, y, en vez de corregir su error, se mantiene empecinados en su conducta. No tienen la capacidad de doblegarse y humillarse ante Dios para reconocer sus faltas.
 
Asimismo, por su orgullo, se niegan a confesar sus errores ante los demás hombres.
 
Abraham recapacitó, y rectificó su conducta. En Génesis 13:3,4, leemos: “Y volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el, hasta el lugar donde había estado antes su tienda entre Bet-el y Hai, al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre de Jehová.” Es menester que volvamos al lugar donde Dios quiere que estemos, si por equivocación nos hemos salido del lugar que Dios nos había mostrado, como individuos, iglesias locales o concilio. No importa cuál sea la posición que ocupemos en la Obra de Dios, si no somos capaces de corregir nuestras faltas, no servimos.
 
Por ejemplo, hay líderes que salen de la posición que Dios les ha dado, y cuando se les llama la atención para que vuelvan a ocupar su lugar, se enfurecen, se sienten mal, y comienzan a defender sus propios puntos de vista. Es que el orgullo humano hace que no corrijamos nuestras equivocaciones, y que empecemos a justificar nuestros errores. Uno piensa que, aunque se encuentra en Egipto y fuera de la voluntad de Dios, la visión habrá de cumplirse en nuestras vidas. Sin embargo, esto nos es así. La visión se cumple en la tierra que Dios nos ha mostrado (Génesis 12:1), en la posición que Él nos ha dado, en el lugar espiritual que Dios ha escogido para usted en la iglesia. Cuando una persona decide apartarse de la visión, las repercusiones en su vida espiritual y personal son inmediatas.
 
Hermano, si usted quiere que la visión se cumpla en su vida, no tiene otra opción sino la de regresar al lugar de la revelación, allí donde está el altar de Jehová. De no hacerlo, la visión quedará truncada, cortada a mitad de camino.
 
III. TENER UN CONTACTO FÍSICO CON EL OBJETO DE LA VISIÓN
 
En Génesis 13:14-17 Dios le revela a Abraham un detalle suplementario de la visión que tenía para él: “Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre […] levántate, ve por la tierra a lo largo de ella, y a su ancho; porque a ti te la daré.”
 
Dios ordenó a Abraham que recorriera la tierra de Canaán de norte a sur y de este a oeste. En otras palabras, Dios quería que Abraham tuviera un contacto físico con la tierra que Él le había otorgado. Esto indica que la visión no puede cumplirse, si no tenemos un contacto directo con el objeto de esa visión. Por ejemplo, si Dios le indica a una persona que lo usará como predicador, esta visión no se cumplirá si la persona no empieza a predicar en su propio barrio o en la puerta de su casa. Si usted no tiene ese contacto directo con la visión, la misma se atrofia y nunca se llegará a cumplir.
 
La visión genuina o auténtica siempre confronta obstáculos o problemas. Por lo tanto, si Dios le ha llamado, póngase en contacto con la visión, y camine a lo largo y a lo ancho, para que se le quiten los temores.
 
Dios quería que Abraham sintiera, tocara, y palpara el objeto de su visión. Dios le instó a que conociera de cerca el lugar que Él le habría de dar. Durante su vida, Abraham solo poseyó un cementerio en Canaán, porque no tenía el dinero suficiente para comprar toda la tierra. Sin embargo, no necesitaba hacerlo, porque Dios se la había entregado. Cuando el patriarca empezó a recorrer la tierra a lo largo y a lo ancho, se olvidó de sus limitaciones, de sus temores, del hecho de que no tenía dinero para comprarla.
 
Al recorrer la tierra, al tener contacto con el objeto de la visión, Abraham recibió la fe de que aquel territorio le pertenecería un día. Asimismo, amado lector, usted ha de mantener un contacto mínimo con la visión que Dios le ha dado. Esto le infundirá fe de que la visión le pertenece, y que Dios cumplirá su promesa.
 
IV. ENCONTRARNOS CON EL SUMO SACERDOTE
 
En Génesis 14 leemos acerca de cuatro reyes que se aliaron para hacerles la guerra a las ciudades de Sodoma y de Gomorra. Aunque aquella guerra no le concernía, vemos que Abraham se vio indirectamente involucrado en la misma, por cuanto su sobrino, Lot, residía en Sodoma y fue llevado cautivo. Por causa de Lot, pues, Abraham armó a sus criados y fue a pelear contra aquellos reyes para rescatar a su sobrino.
 
Tras haber perseguido y vencido a aquel ejército, Abraham tuvo un encuentro con un hombre a quien no conocía: Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo (Génesis 14:18-20). Aquel sacerdote lo bendijo, y Abraham le entregó el diezmo de todo cuanto poseía. Hasta aquel momento, Abraham siempre había tenido encuentros con el Dios Altísimo.
 
En cada uno de aquello encuentros, Dios le había revelado Su Omnipotencia y Su magnificencia. Sin embargo, para que la visión se cumpliera, Abraham tuvo que ver a Dios en su verdadera dimensión. Hay de quienes le sirven a Dios, quienes le han entregado sus corazones a Cristo, pero que no han conocido a Dios en su verdadera dimensión. No obstante, hasta que no hayan tenido ese encuentro de poder con Dios, esas personas nunca serán capaces de cumplir la visión que Dios tiene para ellas. En efecto, como seres humanos que somos, tenemos limitaciones y vemos todo desde nuestro prisma limitado. Dios quería que Abraham ampliara su visión, porque si nos mantenemos confinados en nuestras limitaciones, encerrados en nuestros miedos, nunca podremos llegar a nada con Dios.
 
Si usted ha recibido una visión y tiene temores, es porque no conoce a Dios en su verdadera dimensión. ¿Acaso existe algo imposible para Dios? ¡Nada! Por lo tanto, aquel que conoce a Dios en su verdadera dimensión, no le da lugar al miedo ni al temor.
 
Después de la batalla, Abraham conoció a Dios como el Dios altísimo. Este hecho implica que tenemos que estar dispuestos a pelear, a entrar en la batalla contra nuestros pensamientos y nuestros conceptos humanos. Dios dice en Su Palabra: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos” (Isaías 55:8).
 
Cuando recibimos una visión de Dios, tenemos que preservarla y pararnos firmes sobre ella. No podemos permitir que nada ni nadie nos aparte de la misma. El Señor nos da esta advertencia en las Sagradas Escrituras: “He aquí, yo vengo pronto, retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.” (Apocalipsis 3:11).
 
V. LA MUERTE DE LA VISIÓN MISMA
 
En Juan 12:24, leemos: “De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.” Este es el paso más doloroso, difícil, y delicado de todos, es decir: que la visión misma muera.
 
Existe un proceso triste para todo aquel que tiene una visión de parte de Dios. Este es que dicha persona debe estar dispuesta a ver morirse la visión. Cuando Moisés salió a visitar a sus hermanos, recibió la visión divina relativa a su función de libertador. Así que, cuando vio al capataz egipcio golpeando a un israelí, decidió matarlo y esconderlo en la arena. Sin embargo, le denunciaron a Faraón, y tuvo que huir como un criminal a la tierra de Madián. En aquel lugar, y tras una espera de cuarenta años, la visión murió.
 
Después de aquellas cuatro décadas, Moisés vio una zarza ardiendo, la cual no se consumía. Cuando él se acercó, Dios le ordenó que quitara el calzado de sus pies porque se encontraba en un lugar santo. Moisés obedeció, y se postró delante de Dios. En aquel momento, Dios le llamó y le ordenó que sacara al pueblo de Israel. Las diferentes excusas que puso Moisés para no obedecer el llamado, nos plantean una serie de preguntas. ¿Qué había sucedido con lo que él había experimentado y sentido cuarenta años atrás? ¿Por qué él había querido, en aquella época, libertar al pueblo, y ahora se negaba a hacerlo? Porque la visión había muerto en él.
 
Es necesario que la visión muera en nosotros. ¿Por qué? Para que se nos desgarre el corazón al constatar que está muerta; y también para que Dios pueda resucitarla desde el medio de la zarza. La visión resucita en el desierto, en terreno santo y divino. Aquel día la visión de liberación resucitó para Moisés. Amado lector, hoy ha llegado el día para que la visión resucite. Acércate al lugar santo, y Dios lo hará desde el medio de la zarza. Para Él, no existe nada imposible. Dios les bendiga.