Mostrando entradas con la etiqueta museo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta museo. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de julio de 2012

La Biblia: Un eterno Best-Seller

La Biblia: Un eterno Best-Seller
A lo largo de la historia, la Biblia ha sido objeto de comercio, así como de reflexión. Esto es especialmente cierto en la era moderna.
En la planta superior del Museo de Arte de Mobile, hay una Biblia en exhibición, una edición majestuosa dibujada a mano que empezó a producirse hace una década y que aún no ha sido terminada. Presentada como una obra de arte moderno, sus amplias páginas están llenas de caligrafías ornamentadas e ilustraciones detalladas.
En el primer piso, en el vestíbulo del museo, otra Biblia yace abierta. Pero esta copia mucho más sencilla pertenece a una pareja joven que la tiene de gira por todo Estados Unidos, con la idea de pedirles a personas comunes y corrientes que escriban un versículo cada una. Manchas de corrector se ven por todas partes.
A lo largo de la historia, la Biblia ha sido objeto de comercio, así como de reflexión. Esto es especialmente cierto en la era moderna.
Es un hecho sorprendente que, año tras año, la Biblia sea el libro más vendido en Estados Unidos, pese a que el 90% de los hogares ya tiene al menos una copia. El texto no varía, excepto en las traducciones. El increíble volumen de ventas, un estimado de 25 millones de copias cada año, es impulsado principalmente por innovaciones en el diseño, color, estilo y el marketing de nicho.
Existe la Escritura como un accesorio, con una cubierta rosada hecha de un material imitación del cuero o con espirales psicodélicos. Existe la Escritura como una declaración política: una nueva Biblia "verde", impresa con tinta de soya sobre papel reciclado, resalta los pasajes sobre temas ambientales.
Desde la antigüedad, las editoriales han reconocido que la Biblia puede ser un texto muy rentable.
Los escribanos monásticos que pasaron sus vidas copiando los textos religiosos en la Edad Media, lo hicieron para demostrar su devoción, pero también para generar ingresos para sus monasterios.
Para el siglo XIII, el interés en la Biblia ya inspiraba una nueva industria comercial. "Era un texto esencial. Los estudiantes invertían en ella, de la misma forma que hoy invierten en una computadora", dice el Padre Columba Stewart, director ejecutivo de la biblioteca de manuscritos de la Abadía de San Juan en Collegeville, Minnesota.
La Biblia fue el primer libro en salir de la imprenta de Johann Gutenberg a mediados del siglo XV. Para finales del siglo XVII, el texto ya era impreso en varios idiomas en Europa y América. "Independientemente de si la Biblia contiene una verdad trascendental, es el libro más popular y circulado de todos los tiempos. Nunca ha dejado de estar en el primer lugar de ventas", asegura Christopher de Hamel, académico británico de estudios bíblicos.
La era moderna de marketing de nicho empezó en los años 80, cuando las editoriales tuvieron la idea de añadir comentarios dirigidos a audiencias en particular, como mujeres o adolescentes. Empezaron a resaltar los versículos con potencial de despertar el interés de dichos grupos y escribieron volúmenes de material complementario, como notas de estudio, oraciones y hasta columnas con recomendaciones.
Esos formatos resultaron altamente populares. Hoy en día, se pueden encontrar Biblias dirigidas a alcohólicos, aficionados a la arqueología, seguidores de los cómics japoneses y otros grupos.
Fuente: NoticiaCristiana.com

martes, 24 de abril de 2012

Violines que hablan de terror y salvación para los músicos judíos de los campos nazis


 
Violines que hablan de terror y salvación para los músicos judíos de los campos nazis
 

'Violins of Hope' (Violines de esperanza) está constituida por instrumentos pertenecientes a músicos judíos prisioneros en los campos de concentración nazis.


 La Universidad de Carolina del Norte, en Charlotte (EE UU), es sede es estos días de una particular e impactante exposición. Se trata de 'Violins of Hope' (Violines de esperanza), constituida por instrumentos pertenecientes a músicos judíos prisioneros en los campos de concentración nazis. Algunos de ellos fueron asesinados, pero otros -y también sus familiares- salvaron la vida gracias a los violines, ya que los verdugos encargaban a los músicos que tocaran para tener un 'entretenimiento'. A veces les obligaban a interpretar canciones alegres mientras asesinaban a otros detenidos en las cámaras de gas. 


La muestra – que concluye este martes- no sólo exhibe los instrumentos musicales, sino que cuenta su historia y, mediante un programa de actividades complementarias, permite escuchar cómo suenan. Por ejemplo, el pasado sábado tuvo lugar un concierto de la Sinfónica de Charlotte en el que fueron utilizados los 18 violines. Como solista actuó el israelí Sholomo Mintz.


 HISTORIA DE LOS VIOLINES
Algunos de los violines que forman la muestra sonaron antes y después de la II Guerra Mundial en campos de concentración nazis, entre ellos Auschwitz, el mayor centro de exterminio, con entre 1,5 y 2,5 millones de muertes.

Otros instrumentos mostrados en Violins of Hope eran utilizados para tocar música klezmer, un género del folklore musical judío empleado en bodas, bailes y otras celebraciones. Fue muy popular entre las comunidades judías del este de Europa, desapareció casi totalmente a raíz del Holocausto y ha experimentado un notable renacimiento a partir de los años ochenta del siglo XX.
 Es la primera vez que Violins of Hope llega al continente americano. La exposición fue presentada por primera vez en 2008 en Jerusalén (Israel) y dos años más tarde se exhibió en Sion (Suiza).
 
EL LUTIER RESTAURADOR
 Los 18 violines fueron restaurados por el lutier Amnon Weinstein, de 73 años, que perdió a unos 400 miembros de su familia en los campos de aniquilamiento . Él opina que estos violines son un buen instrumento educativo. "No puedes traer de regreso a los muertos, pero los violines hablan por ellos", señala el artesano, cuyos padres lograron escapar a tiempo para establecerse en Palestina en 1938.
Weinstein comenzó con el proyecto en la década de los noventa, pero el verdadero inicio se remonta a finales de la Guerra Mundial, cuando el padre del lutier, Moshe, que también fabricaba violines, empezó a recibir instrumentos de músicos judíos de la Orquesta Filarmónica de Palestina -en aquel tiempo Israel no existía como país y ambos pueblos convivían en la zona-.
Moshe recibía siempre la misma petición: "Cómpreme el violín o lo destruiré". La mayoría de los violines estaban fabricados en Alemania y los músicos a cuyas manos habían llegado no querían saber nada del país tras las atrocidades nazis
 
CELEBRANDO LA VIDA  Moshe Weinstein compraba los instrumentos y los almacenaba, hasta que Amnon le hizo ver que algunos habían salvado la vida de los músicos y sus familias.  El pequeño de los Weisntein restauró un violín, luego otro. Su labor empezó a ser conocida y le trajeron más. Hasta ahora ha restaurado 30. Los 18 que expone tienen que ver con la palabra hebrea para ese número, chai, que también significa vida.
Algunas de las piezas que le llegan no son restauradas, como el violín que recibió hace poco, con una esvástica y la frase 'Heil Hitler 1936' talladas en la madera.
La exposición ha sido apadrinada por el banco Wells Fargo, una de las entidades financieras más poderosas y criticadas de los EE UU por sus prácticas abusivas.