martes, 3 de enero de 2012

Presidente internacional del MMM envió mensaje por fin de año (video)




El presidente internacional del Movimiento Misionero Mundial, reverendo Gustavo Martínez Garavito, envió un caluroso saludo ante la finalización de un y el comienzo de otro.
En ese sentido, refirió que el lema sometimiento significa renunciar a los deseos personales para darle paso al cumplimiento de los mandamientos divinos consignados en la Palabra de Dios. “Los invitos a someternos a la voluntad de Dios”, añadió.
Finalmente expresó el deseo de que la Obra de Dios se siga expandiendo en el planeta, rescatando así más almas para Cristo.

Año nuevo, Vida nueva

Año nuevo, Vida nueva
Rev. Luis M. Ortiz
No necesitamos esperar un año nuevo, ni estrenarnos un traje nuevo para gozar la sensación de lo nuevo, porque nosotros mismos todo nuestro ser, ha sido hecho nuevo. 
Para este tiempo del año la gente piensa mucho en lo nuevo, traje nuevo, calzado nuevo. La humanidad tiene una tendencia irresistible hacia lo nuevo, y equivocadamente consideran a los verdaderos seguidores de Cristo como gente anticuada y de mal gusto.
 
Nosotros los cristianos somos la gente de las cosas nuevas. No necesitamos esperar un año nuevo, ni estrenarnos un traje nuevo para gozar la sensación de lo nuevo, porque nosotros mismos todo nuestro ser, ha sido hecho nuevo. Vivimos en novedad de vida, y nuestro hombre interior se renueva de día en día. Igualmente hay los que consideran la Biblia como un libro anticuado, fuera de moda, pero la Biblia es un manantial de cosas nuevas, en ella nosotros encontramos en primer lugar: noticias nuevas.
 
El mundo estaba perdido en el laberinto del paganismo con sus millares de dioses y semidioses, con sus exigencias de sacrificios humanos, fundido en las tinieblas de la superstición enseñada por los sacerdotes paganos a través de los siglos.
 
Los hebreos aunque habían recibido más luz, con todo sus rituales y ceremonias les dejaban vacíos y necesitados, vivían bajo el pesado yugo de la ley. En la interminable sucesión de siglos, el mundo pagano se aferraba a sus antiguas prácticas buscando la salvación. Y el mundo hebreo se adhería a la letra de la ley, pero todo era inútil. Mas una noche serena y hermosa el espacio resonó con nuevas noticias para unos y para otros: “os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador que es CRISTO el Señor” (Lucas 2:11). Y cuando estas noticias nuevas son creídas y aceptadas, producen un nuevo nacimiento.
 
A causa del pecado la imagen de Dios en el hombre fue desfigurada. El hombre está muerto en delitos y pecados, se requiere un nuevo principio, una nueva creación, un nuevo nacimiento, a eso se refería el Señor cuando dijo a Nicodemo: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3). En este nuevo nacimiento, somos engendrados de Dios por medio del Espíritu Santo. Si la creación del primer hombre fue la obra maestra de la creación, la regeneración o la nueva criatura es la obra maestra de la eternidad. La multiforme sabiduría de Dios es notificada a todo el universo por medio de los nacidos de nuevo, el que “está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).
 
Esta nueva criatura posee un nuevo corazón. El corazón es el asiento de nuestras emociones, es el centro mismo de nuestro ser, por naturaleza el corazón es engañoso y perverso. Cristo declaró que “del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, lo adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, las lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez” (Marcos 7:21-22). En vista de estas cosas, es que Dios dice: “Os daré un corazón nuevo… y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne” (Ezequiel 36:26).
 
Además de un corazón nuevo también nos es dada una mente nueva. La mente es la antesala del espíritu humano, a la mente acuden los demonios con sus malos pensamientos. Cuando esos pensamientos son recibidos en la mente, llegan hasta el corazón y de allí dominan el espíritu. La mente ejerce un poder tan determinante en nuestras vidas, que dice la Palabra de Dios: “como el hombre piensa, así es él”.
 
La mente del hombre sin Cristo está llena de pensamientos impuros, es por ello que la Palabra de Dios nos exhorta a renovarnos en el espíritu de vuestra mente (Romanos 12:2). Entonces con una mente nueva podemos pensar en todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo que es de buen nombre, en todo lo virtuoso (Filipenses 4:8).
 
Y como un complemento indispensable de esta nueva criatura también nos es dado un cuerpo renovado. El cuerpo del hombre sin Cristo es juguete de las pasiones del alma. El alma pecaminosa tiene su gratificación impura por medio del cuerpo. Los miembros del cuerpo son ahora instrumentos de iniquidad, el amo es el espíritu humano controlado por el alma pecaminosa, el cuerpo es el esclavo, el alma pecaminosa manifiesta su maldad por medio del cuerpo. “Y manifiestas son las obras de la carne (esto es el alma operando por el cuerpo), que son: adulterio, fornicación, inmundicia… y cosas semejantes a estas” (Gálatas 5:19-21).
 
Se hace pues necesario que nos sea dado un cuerpo renovado. “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros… vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu” (Romanos 8:11) para que vuestro espíritu, alma y cuerpo sea guardado entero, sin reprensión, en paz. Y con este cuerpo renovado nuestros miembros son presentados a Dios como instrumentos de Justicia: manos, pies, ojos, lengua, oído, todo consagrado a Dios, no para que se manifieste un alma pecaminosa, sino para que se manifieste el Espíritu de Dios.
 
Esta nueva criatura, con corazón, mente y cuerpo nuevo, no queda desconectada o aislada del Señor. El hombre sin Cristo es víctima del diablo, es débil, no tiene fuerzas morales, ni espirituales, ni físicas para resistir al demonio, pero la nueva criatura tendrá nuevas fuerzas. Ahora esta nueva criatura puede cumplir el primer y grande mandamiento que dice: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” (Mateo 22:37; Deuteronomio 6.5). Y puede cumplirlo porque tiene todo su ser renovado.
 
El mundo está lleno de violencia, de odios, de guerras. ¿De dónde vienen esas cosas? De la codicia y el egoísmo, estas dos pasiones humanas son las que rigen las relaciones humanas (Santiago 4:1-2). Pero ahora esta nueva criatura es gobernada por la virtud del amor. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros”, aun a sus enemigos, “amad a vuestros enemigos” (Juan 13:34; Mateo 5:44). Y “en esto conocerán todos que sois mis discípulos (que somos nuevas criaturas), si tuviereis amor los unos y los otros” (Juan 13:35). “Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor” (1 Juan 4:7-8).
 
Y para esta nueva criatura están reservadas las más brillantes y gloriosas perspectivas, tendrá un nombre nuevo. De aquellos que viven olvidados de Dios, dice la Escritura que serán escritas en el polvo, un lugar muy inseguro para escribir, pronto se borra toda, pero de la nueva criatura se dice: “Y te será puesto un nombre nuevo que la boca de Jehová nombrará”. Y también dice: “Y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe” (Apocalipsis 2:17).
 
También viviremos en una nueva ciudad, la morada final de los perdidos es escrita en las Escrituras con las palabras solemnes y terribles: tinieblas de afuera, hornos de fuego, él ha visto el infierno, lago de fuego y azufre, y si esta descripción es tan terrible, ¿cómo será la realidad? Pero la nueva criatura adorará en las regiones celestiales de mi Dios, la Nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de mi Dios, una nueva ciudad cuyos fundamentos son piedras preciosas,  cuyas puertas son perlas, cuya plaza de oro como vidrio trasparente, cuyo templo es el Señor Dios Todopoderoso y el Cordero, cuya luz es el resplandor de Dios, y el Cordero es su lumbrera. En ella no entrará cosa sucia que hace abominación y mentira, sino los que están escritos en el libro de la vida del Cordero, allí serán también los Cielos Nuevos y la Tierra Nueva (Apocalipsis 21 y 22).
 
Y como un glorioso resumen de todo esto, nuestro Dios enfáticamente declara: “He aquí, yo hago nueva todas las cosas” (Apocalipsis 21:5).

2011: Un año fructífero año para la Obra (video)

2011: Un año fructífero para la Obra

La Obra de Dios vivió grandes momentos a lo largo del 2011 y queremos compartir con ustedes nuestros éxitos a través de un reportaje en el que podremos visualizar los eventos masivos organizados por nuestra denominación en estos doce meses que transcurrieron.
Además, conoceremos de cerca el trabajo social de la Iglesia y el impacto que este ha tenido en la comunidad. No podemos dejar de destacar el trabajo de los medios de comunicación que han alcanzado a millones de personas.


viernes, 30 de diciembre de 2011

Hombre que mató a 20.000 personas se convierte a Cristo (Video)


Su nombre es Joshua Milton Blahyi, una vez fue llamado uno de los señores más temido en la guerra de Liberia. Él confesó haber matado a unas 20 mil personas durante 14 años de guerra civil en dicho país.
Pero ahora Joshua Milton Blahyi, se declara una nueva persona, es un cristiano evangélico y dice que está arrepentido de sus pecados y ha confesado a Jesús como su Salvador, así que se ha dedicado a evangelizar su nación y pide perdón a aquellos que les hizo daño.
Blahyi, fue seleccionado por The Economist y PBS NewsHour, para que contara su historia en un documental titulado: “La redención del general Butt Naked” (The Redemption of General Butt Naked).
El film, es escalofriante por la impresión que deja de cómo fue la vida de Joshua Milton Blahyi y también cómo renunció a su pasado violento, una historia que ha sorprendido a miles de personas porque fue un señor de la guerra brutal de África.
¿Podría esta persona existir realmente?
Los cineastas Eric Strauss y Anastasion Daniele, pasaron cinco años con Blahyi, siguiendo de cerca su problemática vida, mientras buscaba el perdón de sus ex soldados y sus numerosas víctimas.
Strauss, se interesó en Blahyi, después de haber leído sobre él en un libro llamado los lugares más peligrosos del mundo.
 “Fue sólo un pequeño relato sobre un caudillo famoso, que había matado a miles y ahora andaba caminando por las calles predicando la verdad y la reconciliación”, dijo Strauss a Los Ángeles Times. “Me preguntaba, ¿Podría esta persona existir realmente? ¿Fue esta transformación extremadamente posible?”, dice Straus. Anastasion añade: “¿Y cómo se escucharía en el mundo real?”.
Ofreciendo una visión de sus preguntas a través de su documental, los realizadores crearon The Redemption of General Butt Naked, destacando la fe y el perdón.
 “Solo el cristianismo puede ayudar a esta nación, porque el cristianismo, es la única creencia, la única fe que te dice que debes amar a tus enemigos, a aceptarlos y perdonar a quien te hace daño”, declaró Blahyi, en un extracto de la película, de acuerdo con PBS.
 “Todos los que ves aquí sentados eran rebeldes conocidos. Lo único que es capaz de desarmar es el amor, el amor fue el que me desarmó. Sólo Dios es capaz de cambiarte la vida”.
Antes de su conversión, Blahyi, fue un miembro de la tribu Sarpo en Liberia, fue asesor espiritual del fallecido presidente de Liberia, el sargento Samuel K. Doe.
A los 11 años, fue iniciado como un sacerdote tribal y participó en su primer sacrificio humano, que practicó mensualmente hasta los 25 años. Más tarde fue nombrado como sumo sacerdote del pueblo Krahn y consejero espiritual de Doe, Blahyi dijo que en su vida pasada, se reunió con regularidad con Satanás con el cual habló varias veces.
Fue apodado: “General Butt Naked” (Butt, el General Desnudo), porque cada vez que entraba en combate lo hacía con zapatos y un arma, creyendo que su desnudez lo hacía invencible a las balas.
El general afirma haber matado muchos niños que ofreció a Satanás, a los cuales les sacó la sangre, el corazón, el cual se lo comía antes de una batalla. No es de extrañar porqué todos en todo el país, todavía le temen, a pesar de su conversión.
Jesús se le apareció como a Pablo
En 1996, Blahyi, tuvo un encuentro dramático con Jesús, durante una de las peleas más brutales en la historia de la guerra de Liberia, un encuentro que muchos consideran similar a la conversión del apóstol Pablo en el camino a Damasco.
Jesús, se le apareció como una luz cegadora y le dijo que moriría a menos que se arrepintiera de sus pecados, informó el Daily Mail.
Blahyi, aceptó a Cristo y pidió perdón por sus pecados, rápidamente puso sus armas, dejó atrás a sus soldados y se fue a un campamento de refugiados en Ghana, donde comenzó su proceso de conversión. Y ahora aboga por la paz y la no violencia.
 “Lo siento. Lo siento”, dice Blahyi, aunque muchos creyeron en su arrepentimiento y su transformación, otros creen que está mintiendo. A pesar de las dudas, el ex caudillo sigue demostrando su entrega predicando el Evangelio a todas las personas que encuentra.
En la actualidad es presidente y fundador de End Time Train Evangelistic Ministries en Ghana, fundado en 1999, y que está vigente en lugares remotos de África, entre ellos Togo, la República de Benin, Nigeria , Chile , República de Guinea, y Liberia, su tierra natal.
La película saldrá al aire el 22 de enero del 2012 en el Documentary Channel. En una entrevista que ofreció Blahyi en el 2010, al periódico Daily Mail dijo: “Creo firmemente que la Biblia dice que Dios me ha perdonado”, explica. Blahyi, quien está dispuesto a ser juzgado y ahorcado por sus crímenes de guerra en La Haya, si es esa la manera para solucionar el dolor que provocó a tantas personas.

La Vid y el Pámpano

La Vid y el Pámpano
Rev. Ramón Aponte
El pámpano está unido a la vid, y allí es donde crece, se desarrolla y recibe lo que necesita para vivir en abundancia y en fortaleza.
“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”, Juan 15:5.
 
La adhesión del pámpano a la vid le permite no solamente recibir el alimento, sino también le ayuda a llevar una vida fructífera. Las responsabilidades de la vid y del pámpano son muy diferentes; la primera ofrece vida y abundancia, mientras que el segundo ha de permanecer adherido, y prosperar lo que la vid le ha dado.
 
Cristo dijo a sus discípulos: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos” (Juan 15:1-8).
 
El apóstol Pablo declara en la epístola a los Romanos 8:35-39, una serie de preguntas y de refutaciones con respecto a unos factores que podrían separarnos de Cristo, nuestra vid: “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? (…) Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. Asimismo, en la carta a los Filipenses 4:13, leemos como sigue: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
 
Todo cuanto precede se hace realidad en la vida del cristiano bajo la condición de que éste mantenga un estado de comunión constante con la vid. La preposición “en” (en Cristo) expresa perfectamente esa idea de reposo, de permanencia o de fusión entre nosotros y el Señor Jesucristo. ¿Por qué hallamos en nuestro entorno cristianos tristes, para quienes la Palabra de Dios es una carga e ir a la Iglesia un fastidio? Simple y llanamente porque no están adheridos a la vid, y por ende, no se benefician de la vida abundante que emana de ella.
 
La dependencia del cristiano con respecto a Cristo no puede ser parcial ni tampoco incompleta, sino total. Dios tiene que estar involucrado en todos y en cada uno de los ámbitos de nuestra vida: espiritual, físico, material, etc. Este es un aspecto fundamental y crucial en la vida del creyente. Nuestro amado Salvador advirtió claramente que, por cuanto somos pámpanos, no podríamos hacer nada separados de Él (Juan 15:5).
 
Y es que, amados lectores, el pámpano separado de la vid no tiene valor ninguno, y ni siquiera se puede reciclar su madera para crear algo útil. La savia que la vid le proporciona al pámpano todos los elementos necesarios para que éste sea fructífero. La dependencia de Dios, pues, hace que no deseemos llenarnos con cosas del mundo, porque llevamos una vida de plenitud en Él.
 
Los pámpanos infructíferos son echados al fuego, como les recuerda el Señor Jesucristo a los que escuchaban sus predicciones. Es más, la madera del pámpano, por su naturaleza, ni siquiera permite mantener el fuego avivado, y solo se reduce a cenizas que lleva el viento. ¿Está usted adherido a la vid verdadera? ¿Está recibiendo la savia que hará de usted un pámpano fructífero? Las advertencias de Cristo al respecto son claras. Retornemos, pues, a una una comunión genuina y a una dependencia exclusiva de Él. Dios les bendiga.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Sometimiento 2012

Sometimiento 2012
Rev. Gustavo Martínez Garavito
El lema de trabajo de la Obra del Movimiento Misionero Mundial para el año 2012 es: SOMETIMIENTO 2012, la llave que abre la puerta a las bendiciones de Dios.
“Someteos, pues a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.” Santiago 4:7.
 
La palabra sometimiento en griego, tiene dos connotaciones: una pasiva, que significa someterse a, obedecer, sujetarse a, estar bajo la autoridad de, estar sumiso; y una connotación activa, que significa someter bajo fuerza, hostigar a que se someta.
 
Someterse significa renunciar voluntariamente al control de nuestra vida. Esta palabra se resume en Filipenses 2:6-8, donde dice: “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Aquí se nos muestra que Cristo rindió sus derechos y prerrogativas como la segunda persona de la Trinidad a la voluntad y propósito del Padre. De esta sumisión nace el deseo de sacrificarse por el plan de Dios sin importar lo que esto significaba.
 
Someterse al plan de Dios requiere visión clara de los planes o metas que hemos hecho para nosotros mismos, tales como: paz, felicidad, prosperidad, seguridad, amistades, familia, buena salud, experiencias agradables y lograr el máximo de nuestro potencial. Esta lista haría que nuestra necesidad de sometimiento sea opcional, pues estos planes a menudo están en conflicto con el plan de Dios para nosotros. Cuando nuestra sumisión al plan de Dios es total, afirmamos que no vivimos por estas cosas ni éstas nos dirigen, sino que simplemente son beneficios adicionales que vienen a través de la voluntad soberana de Dios.
 
Sometimiento es una de las cosas que más nos cuesta cumplir ya que, por naturaleza, los seres humanos no nos gusta someternos a nadie. Pero en la vida cristiana y en el ámbito espiritual, es la llave que abre la puerta a las bendiciones de Dios.
 
Muchos de nosotros sabemos de memoria el versículo de Santiago 4:7: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.” Pero este versículo, más allá de ser una frase popular entre el pueblo cristiano, debe ser vida en nuestro diario caminar. En primer lugar, debemos someternos a Dios y de esto depende que podamos resistir al diablo para que huya de nosotros.
 
Cuando la Biblia habla acerca de someternos a Dios, está hablando de tener una verdadera relación personal con Él, es vivir cada día agradecido, es obedecer su Palabra y convertirnos en siervos fieles de Dios que anhelan y luchan cada día por vivir en santidad.
 
Es cierto que nuestra personalidad carnal jamás querrá hacer tal cosa pero ahora ya no vivimos nosotros, mas Cristo vive en cada uno de los que le hemos rendido todo nuestro ser al Señor; y por esta razón, tenemos que renunciar a todo lo oculto y vergonzoso que esté evitando nuestro sometimiento total a quien nos compró a precio de sangre.
 
Seguramente todos anhelamos mantener una vida de bendición y que el enemigo no pueda acercarse a nosotros, pero para que esto ocurra necesitamos dar el primer paso y éste es someternos a Dios.
 
Nunca olvidemos el gran beneficio para la gloria y reino de Dios, que ha venido a través de la vida de cientos de personas que se han sometido a planes que no fueron los suyos, sino de Dios. Ejemplo: irse a tierras lejanas como misioneros, sin medir las consecuencias, abandonar trabajos bien remunerados o carreras profesionales para servir a una causa noble como servirle a Dios y a su pueblo.
 
En Filipenses 2:8 se dice de Cristo que “se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Al someterse a la voluntad del Padre, se despojó a sí mismo para que la voluntad de Dios pudiera cumplirse a través de su vida, muerte y resurrección.
 
Él asumió vivir aquí como hombre dispuesto a someterse y a estar sin riqueza, posición, estatus e incluso, sin aceptación de los suyos pues fue rechazado por ellos. Juan 1:11 dice: “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron”. En Mateo 8:20, Jesús dijo: “Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza”. Cristo, voluntariamente, se despojó de todo lo que se interpusiera en el camino de la gloria y beneficio de su Padre a través suyo.
 
¿Y qué de nosotros? Aun cuando los derechos, privilegios, placeres, posesiones, expectativas y planes bien desarrollados pueden ser legítimos en sí mismos, ¿estaremos dispuestos a deshacernos de ellos, dejarlos de lado y sacrificarlos? El hacerlo, nos capacita para cumplir el plan de Dios en nuestra vida.
 
Someternos a los planes de Dios puede significar sacrificar a nuestros seres queridos, bienes, reputación, comodidades, conveniencias, caprichos, como también esas lcosas que deseamos y por las cuales hemos hecho planes. Es una gran lista de cosas que sostenemos fuertemente en nuestras manos, pero lo que cada uno haga con su vida depende de la claridad que se tenga de lo que es verdaderamente valioso y duradero.
 
Cristo dijo en Mateo 6:19-24, que las aspiraciones, deseos y búsquedas dependen del tesoro que tienen y dónde lo tienen, y lo que se atesora depende de las perspectivas o de la visón interna que se tenga de la vida, de acuerdo a los valores bíblicos y eternos. Aferrarse a estos valores espirituales determinará los objetivos que uno tenga y lo que estemos dispuestos a sacrificar para poner en primer lugar al Señor y poder estar libres para seguirlo, libres para tomar su cruz sin considerar el costo que esto conlleva. Mateo 10:16-24, Lucas 9:23.
 
Tomar su cruz, de acuerdo a la cultura de aquellos días, era un acto de sumisión y un deseo de pagar el precio y hacer lo que fuera que Dios pidiera. Histórica y culturalmente la analogía de tomar su cruz significaba dejar de rebelarse en contra de la ordenanza del rey y someterse a sus mandatos durante toda su vida. En términos prácticos, para el cristiano significa morir a los deseos y a la voluntad personal en completa sumisión a Dios e ir a hacer lo que Él nos pida. Un ejemplo de esto lo encontramos en Génesis 22 con la vida de Abraham, sacrificando a su hijo en obediencia a Dios.
 
Hermano, ¿cuáles son las cosas que pudiera estar pidiendo el Señor para sacrificar o abandonar y así cumplir su voluntad y propósito? Que Dios nos ayude en este año a someternos plenamente a Dios y a cumplir su propósito en nuestras vidas.

Como libro, la Biblia es un milagro

Como libro, la Biblia es un milagro

Muchos afirman que la Biblia es un libro anticuado e irrelevante para hoy, pero la verdad es que es más popular que nunca.
A través de la historia, muchos eruditos incrédulos han estudiado la Biblia con la intención de desacreditarla. Sin embargo, su milagrosa exactitud histórica a menudo los guió más bien a un encuentro con Cristo.
 
¿CUÁNTO SABE USTED ACERCA DE LA BIBLIA?
 
La Biblia fue escrita por más de 40 autores en el transcurso de 1.600 años, comenzando alrededor del año 1.500 a. C. Venciendo en forma increíble la ley de las probabilidades, todos los relatos armonizan perfectamente porque, en realidad, la Biblia tiene un solo Autor: Dios.
 
“La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de tu justicia”, Salmos 119:160.
 
¿SE HAN CUMPLIDO LAS PROFECÍAS DE LA BIBLIA?
 
1).-La prueba más grande del origen divino de la Biblia son sus numerosas profecías cumplidas, cuyo número va en aumento cada día. Ningún otro libro religioso tiene profecías cumplidas.
 
2).-Sólo respecto al Señor Jesucristo, la Biblia tiene por lo menos 60 profecías. La Palabra de Dios declara que nacería de una virgen (Isaías 7:14), en Belén (Miqueas 5:2). Sería rechazado por su propio pueblo (Isaías 53:3), y sería traspasado (Zacarías 12:10). Todas estas profecías, pronunciadas mucho tiempo antes que se cumplieran, ocurrieron exactamente como se predijo en la Biblia.
 
3).-La Biblia profetizó lo siguiente más de 700 años antes que Cristo naciera: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”, (Isaías 9:6).
 
4).-Esta es una de las más grandes profecías respecto a la crucifixión de Jesucristo. Salmo 22:14-18 provee un relato descriptivo y detallado de la muerte de Cristo en la cruz. Lo sorprendente es que se escribió 1.000 años antes que ocurriera, y en ese tiempo ni siquiera se realizaban crucifixiones.
 
5).-Durante su ministerio terrenal, Jesús declaró que Jerusalén sería completamente destruida (Mateo 24:2). Después de unos años, se cumplió esa profecía.
 
6).-Más de 1,400 años antes del nacimiento de Cristo, la Biblia predijo que Israel se reuniría otra vez como nación (Deuteronomio 30:3). En 1948, más de 3.000 años después, esa profecía se cumplió milagrosamente. Con razón la Biblia dice: “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido”, Mateo 5:18.
 
Mientras más conozca de las profecías bíblicas que se han cumplido, más se convencerá de que esta es la Palabra de Dios santa e inspirada, y más confianza tendrá en ella en cuanto a la preparación para su destino eterno.
 
¿SON EXACTOS LOS DATOS CIENTÍFICOS DE LA BIBLIA?
 
Aunque la Biblia no es un libro de ciencia, sus páginas contienen muchos datos científicos.  Por lo general, a la humanidad le tomó siglos descubrir lo que la Biblia había declarado hacía mucho tiempo.
 
1).-En 1615, William Harvey hizo un descubrimiento que todos consideraron brillante: que la vida de toda carne está en la sangre. Pero, 3.000 años antes, la Biblia ya había afirmado: "Porque la vida de la carne en la sangre está", Levítico 17:11.
 
2).-En 1475, Copérnico descubrió que la tierra era redonda y que se sostenía en el espacio. Sin embargo, 2.000 años antes, la Biblia había proclamado: "Él está sentado sobre el círculo de la tierra", Isaías 40:22. Respecto a Dios, la Biblia también dice: "Él... cuelga la tierra sobre nada", Job 26:7.
 
3).-En la década de 1840, cuando Lord Rosse construyó lo que para entonces era el telescopio más grande del mundo, el hombre aprendió acerca del gran espacio vacío en el norte. Pero, mucho tiempo antes, la Biblia había anunciado: "Él extiende el norte sobre vacío", (Job 26:7).
 
Aunque la Biblia no es un libro de ciencia, científicamente es 100 por ciento exacta.
 
¿SON EXACTOS LOS HECHOS REGISTRADOS EN LA BIBLIA?
 
Sin duda usted ha escuchado a personas que se burlan de las famosas historias bíblicas. Quizá el relato del que más se han reído sea el de Jonás cuando fue tragado por un gran pez.
 
Tome en cuenta lo siguiente. En la edición de diciembre de 1992 de la revista National Geographic, el biólogo marino de la Universidad de Maryland, Eugenie Clark -que realizó extensos estudios acerca de los tiburones rhiniodon- confirmó en forma detallada casi todos los aspectos de la historia de Jonás. El profesor Clark escribió: "El singular sistema digestivo del tiburón rhiniodon ayuda a confirmar la historia de Jonás. Es fácil imaginar que alguien pueda ser tragado repentinamente por uno de estos tiburones…"
 
La historia de Jonás y el gran pez termina cuando éste "vomitó a Jonás en tierra" (Jonás 2:10). El profesor Clark dice: "Los tiburones tienen una forma no violenta de deshacerse de objetos grandes de dudosa digestibilidad que tragan accidentalmente. En un proceso conocido como eversión gástrica, el tiburón puede vaciar lentamente el orificio esofágico del estómago, volteándolo de adentro para afuera y empujándolo hacia la boca".
 
J. Sidlow Baxter, en su libro Explore the Book (Explore el Libro), relata lo que sucedió en un barco ballenero cerca de las islas Malvinas en febrero de 1891. Mientras dos pequeños botes auxiliares intentaban arponear a un enorme cachalote, uno de esos balleneros se volcó. Un pescador se ahogó y el otro, James Bartley, desapareció. Finalmente mataron a la ballena y la subieron al barco. Los marineros trabajaron todo el día y hasta el anochecer quitando la grasa de la ballena. Al día siguiente, quedaron desconcertados al observar señales de vida. Abrieron el estómago del gran cachalote y allí encontraron a James Bartley, encogido e inconsciente. Lo reavivaron con un baño de agua de mar, y a las tres semanas volvió a sus deberes cotidianos.
 
EL DILUVIO Y EL ARCA DE NOÉ
 
Por años los "expertos" se reían de aquellos que creían en el relato del arca de Noé y el diluvio mundial. Pero, los más inteligentes ya no se ríen. En 1959, un capitán del ejército turco examinaba unas fotos aéreas de su condado, cuando notó algo que tenía la forma de un barco, más o menos de 152 metros de longitud (el tamaño del arca de la Biblia), en la misma área donde la Biblia dice que reposó el arca. Muchas expediciones han llegado a ese lugar y las numerosas evidencias han convencido a un sinnúmero de testigos de que en realidad es el arca de Noé.
 
Como ve, no importa cuán increíble parezca ser una historia de la Biblia; si la Palabra de Dios dice que es verdad, entonces es verdad. “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”, Juan 17:17.
 
¿SON EXACTOS LOS DATOS ARQUEOLÓGICOS DE LA BIBLIA?
 
Puesto que la Biblia menciona cientos de ciudades antiguas, reyes, etc., las excavaciones en esos lugares tendrían que revelar pruebas sólidas; de lo contrario, desecharíamos la Biblia como simple fábula. No se preocupe. Por medio de la arqueología se han descubierto tantos nombres, ciudades y eventos bíblicos, que la Biblia es vista como el documento histórico más importante que existe. De hecho, muchas ciudades perdidas se han hallado usando la Biblia como mapa.
 
Veamos un ejemplo. La Biblia se refiere más de 40 veces al gran imperio hitita. Sin embargo, hace 100 años no había ninguna prueba arqueológica que confirmara que ese imperio había existido. Los escépticos decían que era sólo "otro mito de la Biblia". Pero, en 1906, Hugo Winckler descubrió una biblioteca de 10.000 tablillas de arcilla que documentaban plenamente la existencia del imperio hitita perdido. La Biblia tenía la razón.
 
Podríamos dar cientos de ejemplos, pero la realidad es que los hallazgos arqueológicos constantemente confirman lo que la Biblia declaró hace mucho tiempo, y ningún hallazgo ha demostrado que alguna referencia bíblica sea falsa. Eso se debe a que la Biblia es 100 por ciento exacta en lo arqueológico.
 
¿SON EXACTOS LOS DATOS HISTÓRICOS DE LA BIBLIA?
 
Muchos eruditos reconocen la asombrosa precisión histórica de la Biblia. ¿Sabía usted que el nacimiento, la vida y la muerte de Jesucristo son hechos históricos confirmados? Un historiador judío (que no era seguidor de Cristo), más o menos por el año 93 d. C., escribió lo siguiente: “Más o menos por este tiempo estuvo Jesús, un hombre sabio, si es que es válido llamarlo hombre; porque él obraba prodigios... Atrajo a muchos judíos y a muchos gentiles. Era [él] Cristo. Y cuando Pilato, por sugerencia de los líderes entre nosotros, lo condenó a la cruz, aquellos que lo amaron desde el principio no lo abandonaron, porque él se les apareció vivo otra vez al tercer día, como lo habían anunciado los profetas divinos...”
 
Usted puede confiar en la Biblia en los asuntos eternos porque nadie puede negar su exactitud histórica.
 
¿POR QUÉ NO HA DESAPARECIDO LA BIBLIA?
 
Muchos afirman que la Biblia es un libro anticuado e irrelevante para hoy, pero la verdad es que es más popular que nunca. Se mantiene como uno de los libros de mayor venta, y todas las culturas sobre la tierra han sentido su influencia. Se ha traducido a más de 4.000 idiomas, y éstos aumentan con regularidad. ¿Por qué? Porque Dios prometió lo siguiente: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”, Mateo 24:35.