lunes, 16 de enero de 2012

La Familia, Base Sólida de la Sociedad



Rev. Rodolfo González Cruz
El matrimonio es una institución divina, Dios lo instituyó, para hacer feliz al hombre y a la mujer y para que juntos formen un hogar y tengan hijos.
“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”, Génesis 3: 1-5.
 
Dios instituyó la familia, y quiere bendecirla, ella viene a ser la base sólida de la sociedad. A Satanás le gusta atormentar a los seres humanos y en especial a la familia; el diablo es mentiroso y ha venido “para hurtar y matar y destruir” (Juan 10:10); pero Cristo vino “para deshacer las obras del diablo” (1 Juan 3:8).
 
Amados, estamos ante una realidad, este mundo no se hizo solo, hay un Creador que se llama Jehová de los ejércitos. Muchos no conocen al Dios verdadero, por eso el mundo está tan fastidiado, tan atormentado y tan arruinado. La gente pasa tantas dificultades y tantas cosas que las hacen sufrir y llorar. Son víctimas de terremotos, que destruyen propiedades y acaban con las vidas; víctimas de maremotos, que asolan ciudades; huracanes que destruyen pueblos; todo tipo de desastres, donde se pierden millones de hogares; ante estos sucesos la gente dice: ¿Y dónde está Dios? ¿Por qué permite estos desastres, por qué ocurren estas calamidades?
 
Sabe cuántas religiones existen en el mundo, y cuántas personas con diferentes ideologías y filosofías, aun materialistas y ateas, entre otros. Hay muchos en la brujería, en el espiritismo, en una de tantas formas religiosas y espirituales que no son de Dios, sino de Satanás. También hay hombres llenos de violencia, y otros con espíritu religioso (pero falso); con todas estas cosas y la gente no sabe dónde está la verdad, la gente no conoce de Dios. Al no conocer la verdad, uno es engañado.
 
Volviendo al pasaje de nuestro tema, nos encontramos con la mujer Eva que le está escuchando al diablo, a través de la serpiente, este le dice: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? (v.1b). El evento que nos narra la Biblia no es un cuento, aunque algunos creen que es un cuento inventado por la religión, es un hecho real.
 
Debemos saber que la Biblia es la Palabra de Dios, no hay quien la pueda desmentir. Cualquier hombre que tiene otra ideología y sigue cierta filosofía puede no creer en la Biblia. Además la Escritura por sí misma prueba que es veraz, ya que lo que ella dice es verdad. Los acontecimientos históricos escrito por los profetas de hace miles de años, lo confirman. Con respecto a esta Escritura Jesús dijo: “La Palabra que yo hablo no la hablo por mi propia cuenta, sino del Padre que me envió, para que el mundo conozca al Padre y conozca al Hijo; y que sean libres del que vino a engañar, a mentir, a destruir al hombre y la mujer, y a la familia; él vino a robar, matar y destruir, pero yo he venido a destruir las obras del diablo”. Las palabras que mencionó Cristo, aquellas que están en los santos evangelios, hasta el día de hoy siguen siendo una realidad.
 
Cristo está vivo, Él no está muerto, está sentado a la diestra del Padre. El diablo también es una realidad, él existe y tiene millones de demonios; pero debemos saber que Jesucristo es más poderoso que los poderes del diablo, por tanto, nosotros los hijos de Dios somos más fuertes que Satanás y de toda su obra satánica. No tenemos que tenerle miedo al diablo; pero si alguien no conoce a Dios, y no tiene a Cristo entonces el diablo se enseñoreará de su vida, lo dominará, le meterá miedo, lo atormentará, lo esclavizará, lo llevará a hacer cosas horrible e inmundas.
 
Dios hizo al hombre e hizo a la mujer para que se enamoren, y luego se unan en matrimonio, y sean felices, porque el matrimonio contribuye a la felicidad de la pareja. Los hombres de este mundo que están para casarse, pero que están diciendo a su pareja: “Lo tuyo es tuyo y lo mío es mío, lo que yo compré es mío”; y hasta hacen contratos notariales y con abogados, están diciendo: “Lo que es de él es de él, y lo que es mío es mío”; porque están hasta pensando en el divorcio, y el divorcio es una obra de Satanás.
 
El matrimonio es una institución divina, Dios lo instituyó, para hacer feliz al hombre y a la mujer y para que juntos formen un hogar y tengan hijos y sean felices; y que los hijos no vivan bajo escándalos y peleas, y golpes entre el papá y la mamá, y los hijos se llenen de odio y resentimiento y amargura. Pero que hermoso es ese momento en que dos enamorados quieren verse y quieren saludarse, y cuando hay altos principios de moral y conducta, el hombre no está pensando en violarla, ni en engañarla, ni la mujer está pensando en entregarse sexualmente al hombre, la Palabra dice: “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla”, Hebreos 13:4.
 
Hay jóvenes, entre hombres y mujeres, que no se han casado y tienen sus luchas, y ¿quién no las ha tenido? Por tanto aquellos jóvenes y jovencitas están en esas luchas, y se sienten atraídos y sienten deseo sexual, deseo físico; deben de saber que es una lucha normal de la carne, que sólo puede ser frenada cuando Cristo está en su corazón. En la casa donde no ha habido una doctrina cristiana ahí no puede estar el Señor, el demonio reina en ese lugar. Los resultados son: alcohol, droga, violencia, robo y toda forma de pecados. Cuando los hijos crecen en un ambiente así hasta hay promiscuidad sexual; hasta entre los mismos hermanos de sangre, que siendo adolescentes o jóvenes, tienen sexo entre ellos, y los padres no lo saben, se dan hasta casos que la joven sale embarazada y para evitar un escándalo mayor lo que hacen es mentir; pero todo esto proviene por una obra del diablo, el engañador que vino a hacer sufrir y atormentar a la familia.
 
Dios es santo y quiere que sus hijos sean santos, y para ser santos no se puede pecar, Él dijo: “Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios”, Levítico 19:2. Y el que es santo no practica la fornicación, mucho menos el adulterio.
 
Desde que yo acepté a Cristo, le pisoteé la cabeza al diablo y aunque él me ha atacado, siempre le he golpeado las narices, la cabeza y el rabo, y lo he derrotado porque el que está conmigo es mayor que el diablo. Y si tienes a Cristo y eres santo, tienes al diablo debajo de tus pies.
 
El asunto no es tener una religión tal o cual, hay miles de religiones. Hay congregaciones evangélicas, protestantes y católicas, y después otra formas de creencias como la brujería, el satanismo, la hechicería, entre otras. En todo el mundo hay infinidad de formas religiosas y creencias; y cada cual se aferra a sus ideas, a sus filosofías, a su escepticismo, al agnosticismo, al ateísmo. Cuando la tierra comienza a temblar y a partirse es donde, estos incrédulos, comienzan a encomendarse a vírgenes y a santos, porque yo los he conocido, que decían que eran ateos, y los que también eran escépticos o agnósticos, cuando llega ese momento tiemblan porque su espíritu y alma en sí mismo les hace entender que viene la hora de encontrarse con su Creador el Dios Todopoderoso.
 
Amado, el diablo le ha engañado, lo ha llevado a un camino que le lleva al sufrimiento, que le lleva al fracaso, a la derrota. Pero aquí estamos para decir que hay un solo Dios verdadero para: rusos, chinos, americanos, africanos, para todo el mundo. Hay un solo Dios, el que creó al primer hombre y la primera mujer. Dios instruyó a Adán y Eva, los visitaba y hablaba con ellos, hasta que el día que Eva habló con el diablo, y hay mucha gente que habla con el diablo todos los días, con el espíritu malo, que le dice que haga muchas cosas; cuando esa voz te dice que hagas algo malo, que van contra los principios que dice la Biblia que son leyes de Dios, que son buenas y maravillosas para vivir en paz, para vivir feliz sobre la tierra, para tener hogares con la bendición de Dios.
 
Jesús dijo:“El que es de Dios, las palabras de Dios oye”, Juan 8:47; y en otra ocasión dijo: “Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz”, Juan 18:37. Muchos no conocen a Dios, tampoco conocen al diablo, y no saben distinguir la voz de Dios con la voz del diablo. La voz de Dios que le da un buen consejo, que le transmite lo mejor a realizar. Pero los hombres por desobedecer a Dios tienen grandes pérdidas. Pierde la moral, pierde la vida espiritual, pierde el dinero; viene el fracaso, viene la ruina y la desgracia; oyó la voz de Dios, pero no la conoció. Si se obedece la voz del diablo vendrán muchas calamidades, hay que saber distinguir entre la voz de Dios y el maligno.
 
Es bueno conocer a Dios, acepté al único que vino del cielo, el único Hijo de Dios que se llama Jesucristo, que nos ama tanto, Él es el verdadero “camino, y la verdad y la vida” (Juan 14:6). Si alguien rechaza el amor de Jesús, entonces nunca será de Dios, sino del diablo, nunca será libre, nunca será feliz, y cuando muera tendrá que sufrir la consecuencia de lo que Dios ha determinado, leemos: “El que en Él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”, Juan 3:18.
 
Amado, si el alcohol, la droga, el adulterio, la delincuencia, la prostitución, la homosexualidad, y toda inmundicia están destruyendo tu hogar y tu vida; en este mismo instante los príncipes satánicos tienen que salir en el nombre de Jesús. Dios quiere bendecirte, Él quiere romper las cadenas que Satanás a puesto sobre tu vida y sobre tu hogar. El apóstol Pablo y el hermano Silas dijeron: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”, Hechos 16:31.

viernes, 13 de enero de 2012

Una vida entregada al servicio de Dios



Rev. Rodolfo González Cruz
Nació en Camagüey (Cuba), el 28 de julio de 1937. A la edad de 12 años se trasladó a la ciudad capital donde concluyó la secundaria y posteriormente sus estudios superiores.

  En enero de 1951, a la edad de 15 años, entrega su vida al Señor y luego de tres meses recibe el Bautismo en el Espíritu Santo. Dos años después, involucrado por completo en la Obra de Dios, comienza a realizar labores de evangelización incrementándose así el amor que sentía por las almas perdidas.
En 1956 contrae matrimonio con la Hna. Yolanda Porro Rodríguez y Dios los bendice con siete hijos.

Ese mismo año, luego de asistir a una confraternidad en Santiago de Cuba, une sus esfuerzos a la Obra de Dios dirigida por el Rev. Luis M. Ortiz. Luego de un tiempo fue Pastor de la Iglesia en Camagüey y Placetas donde construyeron una hermosa casa pastoral; no pudieron hacer lo mismo con el templo por una prohibición del gobierno.

  De 1957 a 1963 conduce el programa radial “Avivamiento Pentecostal”, medio que le permite predicar la poderosa Palabra de Dios. En 1965, asume la presidencia nacional de la IGLESIA PENTECOSTAL DE CUBA, que posteriormente se denominaría IGLESIA CRISTIANA PENTECOSTÉS DEL MOVIMIENTO MISIONERO MUNDIAL.
Grandes pruebas 
En el año 1970 es tomado prisionero por el gobierno socialista de Cuba, su delito predicar la Palabra de Dios; pero él continuó con su labor e inicio el trabajo evangelístico dentro de la prisión.

Al salir de prisión, aunque le habían prohibido predicar, en él nunca dejó de arder la llama por la obra misionera y luego de diez años, cuando el gobierno permite que se evangelice en el lugar, reinicia sus labores pastorales.
Llegada al Perú 
El 25 de marzo de 1981, llega al Perú acompañado de su esposa, sus padres y sus tres menores hijos. Dios le abrió puertas para que se quedara en este país. 

En julio de 1995, fallece su esposa la Hna. Yolanda Porro, provocando gran pesar en la iglesia, aun así continuó con su labor evangelística. En septiembre del mismo año es nombrado Oficial Internacional del Movimiento Misionero Mundial.
 Hoy y con más de 50 años de labor ministerial, nuestro amado pastor Rev. Rodolfo González y su esposa Hna. Rita Vázquez, son de gran bendición para el Perú y el mundo entero.

Una llegada que dio inicio a una gran obra.

El Rev. Rodolfo González y su familia llegaron de Cuba en el año 1981; tenían pensado dirigirse a Australia, donde creían que les había llamado el Señor.

  En noviembre de 1982, Dios habló a sus vidas encomendándoles realizar la labor evangelística en el Perú. Fue así que en febrero de 1983, el Rev. González visitó al Sr. José Poblete Vidal, propietario del ex cine “28 de julio” para solicitarle el local.
El propietario manifestó que estaba en venta; pero tras escuchar las palabras del pastor, quien le contaba su testimonio y le hablaba del llamado que tenía, no pudo negarse al pedido y conmovido dijo: “Pastor, se lo presto por tiempo indefinido”. ¡Gloria a Dios!
Ya con el local implementado se realizó la inauguración del nuevo templo, el 27 de abril de 1983, nombrándolo “Casa de Dios y Puerta del Cielo” (Génesis 28:17). En 1990 esta paso a ser propiedad de la iglesia del Movimiento Misionero Mundial.

La iglesia en avance

A pesar de los momentos difíciles que se suscitaron la obra en el Perú ha seguido adelante, fortaleciéndose más y más.
Dios no ha cesado de bendecir su obra en el Perú, entregando cientos de templos, varias emisoras radiales, canales de televisión, colegios y muchas otras bendiciones que han hecho posible  que miles de almas se conviertan al Señor










Historia: Sublime Gracia himno




Sublime himno

Escrita hace 238 años por un pecador converso, Amazing Grace es un cántico cristiano transformado en canción universal, grabada por los más famosos músicos y cantantes de la historia. Un tema que trasmite un mensaje: el perdón y redención es posible mediante la gracia de Dios.

Amazing Grace (Sublime Gracia) es mucho más que una canción cristiana. Se escribió hace 238 años en tiempos que no existía el disco de vinilo, el fonógrafo de Thomas Alva Edison y la industria musical. Hoy suena interpretado por cientos de cantantes de todos los géneros en las más impensadas versiones. Se ha convertido en un himno universal para transmitir un mensaje de que el perdón y redención de los pecados es posible mediante la gracia de Dios.

En un mundo en construcción, una existencia, la del poeta inglés John Newton, asomó llena de contradicciones y conflictos existenciales. De esa vida en blanco y negro nació un himno inmortal, el testimonio de una era y de todos los tiempos. La canción se creó en 1773, producto de una experiencia individual y con el correr del tiempo cobró una dimensión insospechada.

Newton, nacido en 1725 en Londres, fue el creador de Amazing Grace. Marinero, impío, blasfemo, comerciante de esclavos, un pecador sin formación religiosa. Así fue en gran parte de su vida el hombre que transformó en palabras el ruego eterno de la humanidad por la salvación. Su cristianización ocurrió en una noche de marzo de 1748, mientras una tormenta azotaba a su antojo la embarcación en la que navegaba. Clamó la ayuda del Altísimo y delineó el comienzo de su conversión espiritual.

Según una biografía de Newton, escrita por Jonathan Aitken, el recuerdo de aquella tormenta, mezclada con los cánticos de los esclavos africanos que transportaba en su barco de mercader, comenzaron a obsesionar al marino y entonces empezó a cuestionarse si era merecedor de la gracia de Dios luego de haber sido un tenaz opositor de Cristo, burlarse de otros creyentes, ridiculizar sus ritos y hasta calificarlo de mito. Tiempo después, se convenció de que Jesucristo le había enviado un mensaje. Sin embargo, su entrega al Todopoderoso no fue inmediata. Newton continuó algunos años más entregado a la vida mundana, se casó con Mary “Polly” Catlett y no dejó de estar ligado al mercado de esclavos.

Fue a partir de 1756 que Newton dedicó su vida al Señor. En primera instancia, aprendió latín, griego y teología. Después, patrocinado por George Legge, tercer conde de Dartmouth, fue ordenado por el obispo de Lincoln y tomó la Iglesia de Olney (Buckinghamshire) en 1764.

En su misión pastoral, destinada a “romper los corazones duros y curar los rotos”, comenzó a componer cánticos utilizando el lenguaje popular de sus feligreses y se hizo amigo de William Cowper. Junto a él, según el escritor Aitken, escribió a finales de 1772 Sublime Gracia, para la oración del año nuevo de 1773. Tenía la letra, le faltaba la música. Recordó las tonadas de los negros esclavos que transportaba en su barco y nació el himno cristiano.

Seis años después la canción se publicó, de forma anónima, en una colección de los poemas de Newton y Cowper bajo el título de Himnos de Olney. El impacto fue inmediato. La obra de Newton se transformó en una alabanza utilizada por los predicadores evangélicos en Gran Bretaña. Luego viajaría hasta Estados Unidos, y durante el llamado Segundo Gran Despertar, una época de resurgimiento cristiano que duró entre 1790 y 1840, empleó el tema como una poderosa herramienta evangelizadora.


Miles de voces
Allmusic.com,referente importante en la industria musical, apunta que existen más de 6,450 versiones de Sublime Gracia. La primera grabación conocida fue una hecha a cappella por el Sacred Harp Choir, incluida en el catálogo de Okeh Records entre 1926 y 1930. Luego se destacan las grabadas por Judy Collins, a inicios de los setenta, que fue éxito Billbord, y la de los Royal Scots Dragoon Guards, regimiento escocés del Ejército Británico, totalmente instrumental.

Pero son todo un clásico en el mundo inconverso las versiones de: Louis Armstrong, Aretha Franklin, Elvis Presley, Luciano Pavarotti, José Carreras y Ray Charles; pero han provenido también de otras corrientes la admiración por el tema con intérpretes como: Rod Stewart, Diana Ross, Celine Dion, U2, Jerry Lee Lewis, Donna Summer, Whitney Houston y Susan Boyle.