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miércoles, 8 de febrero de 2012

Jocabed, una madre para la crisis

Jocabed, una madre para la crisis
Rev. Alberto Ortega
“Un varón de la familia de Leví fue y tomó por mujer a una hija de Leví, la que concibió, y dio a luz un hijo; y viéndole que era hermoso, le tuvo escondido tres meses.” Éxodo 2:1,2.
En estos últimos días de la Dispensación de la Gracia, nuestra sociedad ha ido perdiendo una asombrosa cantidad de fundamentos, se ha producido una hemorragia de los valores ciudadanos, morales, familiares. Esta situación ha llevado a muchos a bajar los brazos, y a dejarse llevar por lo que el apóstol Pablo llamó: “la corriente de este mundo” (Efesios 2:2). Una estadística reciente ha revelado que el 83% de los jóvenes que están cumpliendo condenas proceden de hogares en dificultad; hablando claramente, provienen de hogares donde existe la violencia doméstica, el divorcio, las drogas, el alcohol, madres solteras, etc.
 
Un niño de apenas un año de edad murió por falta de atención de sus progenitores que no le alimentaban correctamente ni le daban la medicina que los servicios sociales le proporcionaron gratuitamente; pero lo más terrible de esto, es que murió rodeado de nueve adultos que no hicieron nada por él. A pesar de los esfuerzos de los gobiernos y las asociaciones cada vez más numerosas, este mundo está cada vez peor porque estamos viviendo las consecuencias de una sociedad que le ha dado la espalda a Dios y a Su Palabra única fuente de bienestar para el hombre y la mujer.
 
Ser padres hoy se limita a una función biológica, los padres y las madres han dejado que el príncipe de este mundo, Satanás, gobierne sus mentes, sus hogares, sus familias; le han dejado a este ser maléfico los plenos poderes sobre sus hijos. ¡Es hora que haya un despertar y que el príncipe de las tinieblas salga de los hogares, de la televisión, de la prensa!
 
Moisés, uno de los líderes más sobresalientes de la nación judía, reconocido por toda la cristiandad, vino a la existencia por medio de unos padres que amaban y obedecían a Dios de todo corazón. En el libro del Éxodo, tenemos a Satanás operando a través de Faraón, rey de Egipto, para la destrucción de los niños judíos (Éxodo 1:22). Pero en medio de aquel violento ataque, ciertos padres decidieron no dejarse vencer por aquel edicto real. “Un varón de la familia de Leví fue y tomó por mujer a una hija de Leví, la que concibió, y dio a luz un hijo; y viéndole que era hermoso, le tuvo escondido tres meses.” (Éxodo 2:1,2). Esta decisión salvó la vida de Moisés, el cual llegó a ejercer uno de los ministerios más extraordinarios narrado en la Biblia. Era el hombre que hablaba cara a cara con Dios. “Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero” (Éxodo 33:11).
 
Moisés doblegó el poderío de Egipto con un mensaje: “Jehová el Dios de Israel dice así: Deja ir a mi pueblo…” (Éxodo 5:1). Pero, ¿cómo llegó a cumplirse todo esto? ¡Por la entrega que Jocabed, su madre, hizo de él! Esta mujer con su ejemplo nos enseña la necesidad de vivir entregados a Dios, debemos entregarnos nosotros mismos, también nuestros anhelos, nuestros seres queridos. Hay una secuencia hermosa en la vida de esta madre que hizo posible la entrega de este niño a Dios, el cual formó un líder sin par.
 
LA ENTREGA A LA FE
 
“Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey.” Hebreos 11:23.
 
Primero, para poder vencer la crisis en su familia, Jocabed se entregó junto a su esposo a la fe en el Dios vivo. Dios les impartió fe, esa fe se adueñó del corazón de ellos, y aunque había un edicto de Faraón que les exigía entregaran su hijo a la muerte, ellos decidieron esconderlo; desafiaron aquella orden, aquella intimidación, cuando muchos otros se dejaron arrebatar a sus hijos. Ellos decidieron desposeer a Satanás de aquel niño, y aunque estaban corriendo peligro de muerte, se pusieron con su bebé en las manos del Dios vivo, tenían fe en que Dios guardaría a aquel niño.
 
Es necesario que en esta hora se levanten las Jocabed de Dios para decirle a Satanás que no le van a dejar a sus hijos en sus manos, ¿cuál madre pondría a su hijo en las manos de un asesino? Satanás es el asesino más grande de todos los tiempos, Jesús lo describe diciendo: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir” (Juan 10:10). El poder maléfico de este ladrón es incuestionable, ¿cómo podemos dejarle en sus manos a nuestros hijos, nuestras familias?
 
Jocabed decidió luchar, pelear aquella batalla y Dios la respaldó. Dios estaba en el asunto, Él está interesado en nuestros hijos, en nuestra familia. Ésta es una batalla que tenemos que pelear por la fe y al lado del Señor. No importa cuánto se tenga que luchar, arriesgar, sufrir, no se puede dejar en las manos de Satanás a nuestros hijos, la fe en Dios vence al mundo y sus poderes (1 Juan 5:5).
 
LA ENTREGA DE LOS SENTIMIENTOS.
 
Jocabed tuvo que entregar sus sentimientos de madre a los pies del Señor, la Escritura dice: “Pero no pudiendo ocultarle más tiempo…” (Éxodo 2:3).
 
Llegó el momento que no podía hacer más por aquel niño; sus sentimientos de madre tenían que gritarle: “quédatelo contigo, no te puedes separar de tu bebé, ¿quién lo cuidará?”
 
Aquellos sentimientos estarían desgarrando todos los días su corazón de madre, por ella entendió que sus sentimientos no podían salvar a aquel hijo; los sentimientos no tienen la capacidad de resolver los conflictos, los problemas, las dificultades. Muchas veces estamos luchando con nuestros sentimientos, aunque pensamos que es la fe, pero solo se trata de nuestros sentimientos. La fe no tiene que ver con lo que uno siente, sino a quién dirigimos la mirada. “Puestos los ojos en Jesús, el autor y el consumador de la fe…” (Hebreos 12:2).
 
Mas hay algo asombroso, algo que falta en toda la historia de Moisés, no encontramos en toda la Biblia el nombre que Jocabed le dio a Moisés, ¿puede una madre tener un hijo y aun después de tres meses no darle nombre? El nombre de Moisés “sacado de las aguas” no le fue dado por Jocabed, sino por la hija de Faraón, nunca oímos otro nombre sino el de Moisés. Cuán terrible debe ser esto para una madre. ¿Cómo logró esto? Estregando sus sentimientos en las manos del Señor, dejar que fuera Dios quien decidiera por ella.
 
A veces, los sentimientos de la madre o del padre malogran los propósitos de Dios para con los hijos, se cree que esto o aquello conviene más y nos anteponemos a los propósitos de Dios. ¿Cuántos hijos sufren durante toda la vida las malas decisiones u orientaciones que no estuvieron respaldadas por la oración delante de Dios? ¿Cuántos ministerios se han malogrado a causa de las decisiones paternas y maternas? Tenemos una enorme responsabilidad, esta no puede ser llevada a cabo si no dependemos de Dios.
 
LA ENTREGA A LAS AGUAS
 
“Tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río.” Éxodo 2:3.
 
Tuvo que entregar su hijo a las aguas, pero lo más hermoso fue la forma como lo hizo. Se aseguró de que los materiales en los cuales iba a depositar al niño. En Egipto el junco era la materia prima con la que se construían las embarcaciones; luego la calafateó, la untó con asfalto y brea, le puso dos protecciones. El asfalto se recogía de pozos de petróleo naturales que brotaban a la superficie de la tierra, esto le daba a la arquilla una protección contra las infiltraciones de agua. La brea es una resina que pega y solidifica la estructura para que no se deshaga.
 
Jocabed se aseguró de que aquello sobre lo cual entregaba a su hijo a las aguas fuera adecuado, resistente a las aguas del Nilo. Nuestros hijos tienen que hacer frente a unas aguas impetuosas en las escuelas, universidades, compañías, están rodeados de un ambiente decadente y agresivo contra todo concepto moral. La Biblia es cuestionada por maestros, amistades, estamos viviendo en los días del fin, y las aguas contaminadas del pecado han tomado proporciones universales. ¿Estamos usando lo que puede vencer ese río impetuoso y contaminado? ¿Nos preocupa lo que estamos usando para la arquilla de nuestros hijos?
 
Jocabed fue cuidadosa en la elección del junco, en la aplicación de la brea y de la resina para la arquilla, no quería que las aguas se infiltraran en el lecho de su hijo y acabara ahogándose. Entregó al río Nilo a un niño condenado a muerte por el decreto del rey, pero por la fe lo puso en las manos de Dios, para que guiara aquella arquilla. El río estaba plagado de cocodrilos peligrosos, pero Dios no permitió que aquellas fieras atacaran aquella diminuta embarcación. Cuando ponemos algo en las manos de Dios, Él lo guarda. La mano poderosa de Dios iba llevando al niño Moisés hacia la hija de Faraón. ¿Qué mejor lugar que la casa de la hija del Faraón quien había condenado a Moisés? No había en todo Egipto un lugar más seguro que ése. Moisés pasó de debajo de la amenaza de muerte a la protección regia. ¿Quién se atrevería a matar en el palacio del rey al protegido de Faraón?
 
Dios tocó el corazón de la hija de Faraón para que se lo entregara de nuevo a la madre sin tan siquiera saberlo, leemos: “Entonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte una nodriza de las hebreas, para que te críe este niño? Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fue la doncella, y llamó a la madre del niño, a la cual la hija de Faraón: Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió” (Éxodo 2:7-9). María, la hermana de Moisés volvió a casa para pedirle a Jocabed que fuera al palacio a recoger a Moisés para criarlo; además de esta bendición, recibió una paga del fondo de gobierno egipcio para criar a su propio hijo. ¡Cuán grande es Dios! Jocabed vio entrar de nuevo a su hijo en su casa sano y salvo, y además con la protección de Faraón.
 
RENOVANDO LA ENTREGA
 
“Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué.” Éxodo 2:10.
 
Jocabed había tenido aquel hijo en sus brazos unos años más, sin embargo, cuando llegó la hora, lo tuvo que entregar por segunda vez. Ésta es otra clave hermosa: tuvo que renovar la entrega cuando el niño creció. Jocabed tuvo que sacrificar de nuevo sus sentimientos, su amor de madre para que los propósitos de Dios se cumplieran con su hijo y la nación de Israel. La elección era dura, pero ¿qué era mejor, un hijo vivo en otras manos o un hijo muerto en las suyas? ¿Preferimos un hijo vivo en las manos de Dios o un hijo muerto en nuestras manos? Algunas veces nos aferramos, y traemos muerte en vez de la vida.
 
Es en el proceso de la entrega, del sufrimiento que nacen las grandes liberaciones; todo un pueblo esclavizado estaba recibiendo liberación por medio de una madre que supo renovar su entrega. Jocabed entregó al río a un niño condenado, un instrumento escogido por Dios, y éste le entregó a Israel un libertador. ¡Cuán grandes cosas produce la entrega a Dios!
 
Moisés nunca negó el nombre que recibió de la hija de Faraón, sino que se identificó plenamente con ese nombre; se entregó plenamente a los propósitos de Dios porque su madre supo prevalecer en la crisis. Puede que no hayamos tenido las mejores condiciones en nuestra vida, pero no debemos vivir amargados, resentidos, frustrados, sino abiertos a la utilidad que nuestro Dios nos quiera dar, todavía Él puede hacer algo con nosotros y con nuestros hijos.

jueves, 19 de enero de 2012

Palabra de Jehová contra Israel

Palabra de Jehová contra Israel

Rev. Jorge Álvarez
La Palabra de Dios, a través del profeta Malaquías, nos dice:“Profecía de la Palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías.”(1:1).
Malaquías significa “mi mensajero”, “mensajero de Jehová” o “ángel de Jehová”. Fue escrito aproximadamentehace 430 años a. C., en la última parte de la administración de Nehemías y después de la época de Hageo y Zacarías. Era una época de crisis en el ministerio sacerdotal, donde existía un gran desorden entre los sacerdotes y el pueblo de Israel, pero en medio de todo ese caos viene la voz de Dios por medio de Malaquías, quien reprende a los sacerdotes y les hace algunas acusaciones. Vamos a considerar siete aspectos, pero que a la misma vez son siete acusaciones:
 
1°)“Yo os he amado…” Malaquías 1:2. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16.
 
Había una pérdida del primer amor, no había pasión por las almas perdidas, ni había el deseo de ministrar la Palabra del Señor. Dios ama al pecador, a pesar de su condición lo ama y nosotros tenemos que estar llevando este amor por todas partes. Cuando recibimos el perdón de Dios vamos en vía de recibir una bendición, una gloria especial, porque aprendimos a amar, amar a nuestro prójimo, amarnos los unos a los otros, pero sobre todo amar a nuestros enemigos. La Palabra dice: “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros”.
 
2°)“Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos…” Malaquías 1:6. Esta acusación o advertencia estaba dirigida especialmente a los sacerdotes, debido al descuido de los ministros a las cosas de Dios.La palabraSacerdote significa “uno que ministra delante de Dios en favor de su pueblo”, se le llama también “el mensajero de Jehová”.
 
“Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? En el libro de Job 29:20 dice: “Mi honra se renovaba en mí…”, Job decía esto cuando caminaba en la luz de Dios, qué bueno es tener la luz de la Palabra, y decía Job: “¡Quién me volviese como en los meses pasados…!” (Job 29:2). Hay muchos predicadores que han dejado la gloria, la unción, las lenguas; estos son predicadores que están en los púlpitos petrificados, que no tienen la experiencia de reconocer y de darle honra a Dios y no permiten que la gloria de Dios se renueve en las vidas; no puede haber gloria sin honra.
 
“Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra.” Salmo 8:4-5. David era rey, pero deslumbraba una corona de favores, de misericordias, de honra, de bondad. Qué bueno que deseemos no la honra del hombre; antes deseamos el reconocimiento y la honra de parte de nuestro Dios, la gran herencia que nosotros tenemos es lo que Él nos ha prometido. “Los sabios heredarán honra, mas los necios llevarán ignominia.” Proverbios 3:35.
 
El verdadero profeta nos dice: “Y se escandalizaban de Él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa.” Mateo 13:57.  Lo primero que quiere hacer el diablo es quitar la honra, quitar la credibilidad, deshonrar para que no haya confianza. Dios ha ubicado alos líderes que están en esta obra y los ha honrado por encima de lo que digan, por encima de lo que publican; se ha demostrado que el pueblo de Dios es un pueblo victorioso, es un pueblo triunfante, este no es un pueblo que se esconde, este es un pueblo que sale a la luz y dice: ¡Aquí estoy para mostrar la gloria que tú me has dado Señor!
 
Dice la Palabra: “Si soy señor, ¿dónde está mi temor?” Cuando se pierde el temor, aparece la corrupción, por eso hay sacerdotes desechados, despreciados por Dios. Esaú menospreció su primogenitura y su bendición, y esto le trajo ser despreciado, ser desechado. Mientras nos pongamos en las manos del Señor para que nos use, para que nos bendiga, ahí vendrá el respaldo, ahí vendrá la respuesta de parte de Dios.
 
3°)“Oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre?” Malaquías 1:6.
 
No había temor al nombre de Dios, no se reverenciaba el nombre del Señor. Nos dice la Palabra: “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.” Mateo 1:23. Esto quiere decir un salvador, y nosotros proclamamos el nombre que es sobre todo nombre, el nombre de Jesús.
 
Cuando estuve en África había una joven que era hija de uno de los pastores y había llevado a una amiga, esta persona nunca había escuchado el nombre de Jesús, y yo le dije: “Repite conmigo ¡Jesús, Jesús!” Y ella dijo: “¡Qué nombre más lindo!” Y de pronto comenzó a llorar, y seguía repitiendo: “¡Jesús, Jesús!” Porque ese es el nombre sobre todo nombre.
 
Cuando el régimen en Rusia estaba muy fuerte ocurrió algo especial, tenían encarcelado a un hombre de Dios, quien arrancaba las páginas de la Biblia y las pasaba por las celdas, y de esa manera se convertían los presos; y fue advertido que no podía hacerlo y que la próxima vez iba a ser castigado. Continúo haciéndolo y cuando se le acabaron las páginas de la Biblia, empezó a escribir lo que Dios le inspiraba y seguía regando la Palabra. Lo castigaron tremendamente, y le dijeron: “Si sigues escribiendo te vamos a cortar la mano derecha”. A él no le importó la amenaza, continuó la labor, y llegarona cortarle la mano dejándole tirado en la celda para que se muriera, él se arrastró hasta llegar a una de las paredes y con la sangre que salía de su mano escribió el nombre de Jesús. Dejó allí el nombre de Jesús, porque ese nombre es sobre todo nombre.
 
 
4°)“En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable.” Malaquías 1:7.“Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos.” Malaquías 1:8.
 
El Señor les dice:“Ofrecéis sobre mi altar pan inmundo”;esto era un sacrificio despreciable, el pan inmundo no era aceptable a Dios. Y dijeron: “¿En qué te hemos deshonrado?”; se nota su gran indiferencia a las cosas de Dios. Este es un mensaje a los sacerdotes que no cumplían con sus responsabilidades, ellos teníanque llevar el pan con seriedad. Dios en el desierto le dio a su pueblo pan de ángeles, el maná no se podría guardar, hay que sacarlo, el pan hay que entregarlo, sino se podriría y se llenaría de hongos. Entonces hay que llevar la Palabra de Dios con seriedad.
 
Una vez me tocó predicar, pensé que tenía un mensaje grande, y decía: “Voy a guardarlo para tal ocasión”. Pero mientras lo guardaba, detenía esa fuente de producción de parte de nuestro Dios, he aprendido que cuando llega la Palabra tengo que entregarla rápido, hay que dejar que fluya, ese es el pan de vida. Por ahí hay muchos panes viejos que están llenos de hongos, están ya podridos, son inmundos, es palabra adulterada.
 
Jehová sigue reprendiendo a los sacerdotes: “Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos.” Malaquías 1:8. Lo ciego es malo, lo ciego no tiene visión; lo cojo es enfermo, si lo cojo no puede caminar derecho, si está torcido, consintiendo y tolerandoal pecado, entonces es malo. Mas nosotros somos un ejército que estamos contra el pecado, porque esta Misión no acepta el pecado.
 
5°)“Habéis hecho cansar a Jehová con vuestras palabras. Y decís: ¿En qué le hemos cansado? En que decís: Cualquiera que hace mal agrada a Jehová, y en los tales se complace; o si no, ¿dónde está el Dios de justicia?” Malaquías 2:17.
 
Eso era lo que ellos decían: “Cualquiera que hace mal agrada a Jehová”. O sea, que lo malo es bueno, ahora muchos dicen: “¿Por qué tanta prohibición, por qué tanta exigencia?” Esto no nace de nosotros, esto nace de la Palabra, y queremos sujetarnos a la Palabra, queremos vivir en la santidad, vivir en la pureza, es que “sin santidad nadie verá al Señor”. A Dios no le agradan los carnales, no le agrada la idolatría, la mentira, la murmuración, la vanidad, el adulterio, la fornicación, la homosexualidad, la mundanalidad, las falsas enseñanzas, la astrología, las hechicerías, los celos ministeriales, tenemos que alejarnos de todo lo que ha Dios no le agrada.
 
Por eso aparece esta interrogante: “¿Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿o quién podrá estar en pie cuando Él se manifieste?Porque Él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores.” Malaquías 3:2. “Y será grata a Jehová la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, y como en los años antiguos” Malaquías 3:4. Dios ha limpiado a todo aquel que quiere vivir la Palabra y la limpieza es para todos.
 
6°)“Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de volvernos?” Malaquías 3:7. Abandonaron las leyes, abandonaron los mandamientos, abandonaron la Palabra escrita. Los antiguos profetas hablaban: “Así ha dicho Jehová”, y “escrito está”.Ellos no hablaban por hablar, hablaban lo que Dios les decía, eran los antiguos profetas y la palabra profeta empieza con pro, uno que está en pro de la fe, PRO-FE; es como el micrófono que es leal a mi voz, no habló una cosa y el micrófono dice otra. Tenemos que ser leales a Dios y a la Palabra que pone en nuestros labios para que nosotros prediquemos con la verdad de Dios.
 
Cuando Satanás vino a tentar a Jesús, el Señor lo venció con la Palabra y le dijo: “Escrito está…” En la epístola a los Efesios capítulo 6, encontramos la vestidura que usaban los soldados, pero dentro de la vestidura había una espada y era la única arma ofensiva. Oí en un noticiero que Irak odia a los judíos, a los cristianos y a todo el mundo, que para el 2015 tendrán misiles que saldrán de Irak y llegarán a los Estados Unidos.Pero no son las armas humanas las que se necesitan,la única arma que necesitamos es la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.
 
7°)“¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.” Malaquías 3:8.
 
Leemos en la Biblia: “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.” Hebreos 4:13.Ante Dios no hay cosa que se pueda esconder, no podemos ser como Ananías y Safira (Hechos 5), que diciendo una cantidad engañosa no pudieron recibir la bendición que Dios tenía reservada para ellos; robarle al padre celestial es una necedad, robar a su benefactor es robar de la mano que le da de comer, ¿cómo puede el hombre robar a Dios?No hay error en cuanto a esto, pues Dios contesta: “En vuestros los diezmos y ofrendas”.
 
Muchos pueden ser fieles en los diezmos, pero Dios espera también de nosotros nuestras ofrendas. Hay gente que se molesta en recoger ofrendas, en muchos lugares ya no se practica esto, porque la gente no tiene la sensibilidad y la responsabilidad en la Palabra. El pueblo dice: “¿En qué te hemos robado?” Ellos han perdido toda espontaneidad para dar a nuestro Dios.Hay una diferencia entre ofrendar y diezmar; los diezmos son un pago a Dios, no lo estamos dando, estamos pagándole a Dios; las ofrendas si se la damos a Dios, esto no es para la organización, esto es para Dios. Muchos no reciben bendición porque no le dan a Dios. “Dad, y se os dará…” Lucas 6:38. La ofrenda misionera, que no es diezmo ni tampoco ofrenda, es una ofrenda de sacrificio por la carga de los misioneros por las almas que están pérdidas, hay que darlo.
 
La Palabra dice: “Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” Malaquías 3:10. Eso es nuestra obligación, traer a la iglesia los diezmos, es parte de la adoración a Dios, el motivo es para que haya alimento en la casa de Dios y supla las necesidades, quiere decir comida espiritual. “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado…” 1 Corintios 16:2. Es un momento cuando Dios quiere que nosotros lo hagamos, el resultado de pagar los diezmos dice Dios: “Dame a mí primero y yo te daré a ti”. Por eso es que promete: “Probadme ahora en esto…” Es una promesa que Dios hace y luego la apoya con un reto: “Probadme ahora en esto”.
 
Cuando Dios está diciendo: “Abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendiciones hasta que sobreabunde”, está prometiendo una bendición no hasta que abunde, sino hasta que sobreabunde, quiere decir que la bendición es muy grande.

viernes, 13 de enero de 2012

Una vida entregada al servicio de Dios



Rev. Rodolfo González Cruz
Nació en Camagüey (Cuba), el 28 de julio de 1937. A la edad de 12 años se trasladó a la ciudad capital donde concluyó la secundaria y posteriormente sus estudios superiores.

  En enero de 1951, a la edad de 15 años, entrega su vida al Señor y luego de tres meses recibe el Bautismo en el Espíritu Santo. Dos años después, involucrado por completo en la Obra de Dios, comienza a realizar labores de evangelización incrementándose así el amor que sentía por las almas perdidas.
En 1956 contrae matrimonio con la Hna. Yolanda Porro Rodríguez y Dios los bendice con siete hijos.

Ese mismo año, luego de asistir a una confraternidad en Santiago de Cuba, une sus esfuerzos a la Obra de Dios dirigida por el Rev. Luis M. Ortiz. Luego de un tiempo fue Pastor de la Iglesia en Camagüey y Placetas donde construyeron una hermosa casa pastoral; no pudieron hacer lo mismo con el templo por una prohibición del gobierno.

  De 1957 a 1963 conduce el programa radial “Avivamiento Pentecostal”, medio que le permite predicar la poderosa Palabra de Dios. En 1965, asume la presidencia nacional de la IGLESIA PENTECOSTAL DE CUBA, que posteriormente se denominaría IGLESIA CRISTIANA PENTECOSTÉS DEL MOVIMIENTO MISIONERO MUNDIAL.
Grandes pruebas 
En el año 1970 es tomado prisionero por el gobierno socialista de Cuba, su delito predicar la Palabra de Dios; pero él continuó con su labor e inicio el trabajo evangelístico dentro de la prisión.

Al salir de prisión, aunque le habían prohibido predicar, en él nunca dejó de arder la llama por la obra misionera y luego de diez años, cuando el gobierno permite que se evangelice en el lugar, reinicia sus labores pastorales.
Llegada al Perú 
El 25 de marzo de 1981, llega al Perú acompañado de su esposa, sus padres y sus tres menores hijos. Dios le abrió puertas para que se quedara en este país. 

En julio de 1995, fallece su esposa la Hna. Yolanda Porro, provocando gran pesar en la iglesia, aun así continuó con su labor evangelística. En septiembre del mismo año es nombrado Oficial Internacional del Movimiento Misionero Mundial.
 Hoy y con más de 50 años de labor ministerial, nuestro amado pastor Rev. Rodolfo González y su esposa Hna. Rita Vázquez, son de gran bendición para el Perú y el mundo entero.

Una llegada que dio inicio a una gran obra.

El Rev. Rodolfo González y su familia llegaron de Cuba en el año 1981; tenían pensado dirigirse a Australia, donde creían que les había llamado el Señor.

  En noviembre de 1982, Dios habló a sus vidas encomendándoles realizar la labor evangelística en el Perú. Fue así que en febrero de 1983, el Rev. González visitó al Sr. José Poblete Vidal, propietario del ex cine “28 de julio” para solicitarle el local.
El propietario manifestó que estaba en venta; pero tras escuchar las palabras del pastor, quien le contaba su testimonio y le hablaba del llamado que tenía, no pudo negarse al pedido y conmovido dijo: “Pastor, se lo presto por tiempo indefinido”. ¡Gloria a Dios!
Ya con el local implementado se realizó la inauguración del nuevo templo, el 27 de abril de 1983, nombrándolo “Casa de Dios y Puerta del Cielo” (Génesis 28:17). En 1990 esta paso a ser propiedad de la iglesia del Movimiento Misionero Mundial.

La iglesia en avance

A pesar de los momentos difíciles que se suscitaron la obra en el Perú ha seguido adelante, fortaleciéndose más y más.
Dios no ha cesado de bendecir su obra en el Perú, entregando cientos de templos, varias emisoras radiales, canales de televisión, colegios y muchas otras bendiciones que han hecho posible  que miles de almas se conviertan al Señor










jueves, 12 de enero de 2012

Mensaje:¿Sobre qué has fundado tu Casa?



Rev. José Arturo Soto Benavides
Cuando se hace un gran edificio tiene que tomarse algunas precauciones, tiene que examinarse el suelo y el subsuelo, debe hacerse un estudio profundo de ese terreno. Así parecido es la vida espiritual.
Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”,Mateo 7:24-29.
 
La casa va a necesitar siempre fundamentos donde estar afianzada. Cuando se hace un gran edificio tiene que tomar algunas precauciones, tiene que examinarse el suelo y el subsuelo, debe hacer un estudio profundo de ese terreno. Así parecido es la vida espiritual. Hay que hacer un examen sobre las grandes religiones en el mundo, sobre que terreno vamos a construir, por ejemplo: el budismo, el mahometismo, el judaísmo, el cristianismo, entre otros.
 
El Budismo. Muy practicado en la India y también en China.
 
El Mahometismo.Muy practicado por los árabes, que es un número proporcionalmente mayor que el cristianismo. El mahometismo es obligatorio en su país, allí nadie se convierte, allí la gente nace siendo musulmana, simplemente porque sí; muy distinto que el cristianismo, que es abierto y la gente en forma voluntaria (como siempre) decide buscar al Señor, creer en Jesucristo el salvador. Pero no hay duda que la religión musulmana es una de las más grandes religiones del mundo.
 
El Judaísmo.Una religión tal vez no tan grande y diseminada, más concentrada en la nación hebrea, pero es una importante religión; por cierto, la única como religión bíblica que existe, porque está detallada en la Biblia del Antiguo Testamento.
 
Todas estas religiones vistas así de esta manera, con sus ramas, con sus divisiones que la convierten ya en una muchedumbre, en una enorme cantidad de personas que pertenecen a esas distintas religiones y divisiones, ¿cuántas ramas de estas serán de Cristo? Esa es la pregunta que nos debe quedar en la mente.
 
El capítulo 7 de Mateo, es el capítulo del gran sermón del monte, que tiene su culminación con el pasaje que acabamos de leer, de los dos fundamentos del sabio y del necio; el sabio que fundó sobre roca y el necio que fundó en un terreno arenoso, y cada uno edificó su casa. Cuando la multitud terminó de oír al Señor, no hay duda que se estaría cuestionando si eran sabios o necios.
 
¿Sobre qué está fundamentada tu vida? Es un asunto muy importante, de allí depende dónde pasará la eternidad, de allí depende la salvación o la condenación, de allí depende la luz o la oscuridad, de allí depende la ruina o la bendición; de esto dependen muchas cosas que son esenciales. Podemos ver que el propósito de ambos constructores era el mismo, los dos querían construir, edificar una casa, es decir, un “abrigo” o una “protección”, el propósito era el mismo.
 
Por lo menos cuatro cosas, por lo menos cuatro corrientes hacen que la gente quiera buscar a Dios, y estas son: 1) Por la sabiduría que hay en la naturaleza, 2) la voz de la conciencia, 3) la predicción, y 4) el miedo a lo desconocido.
 
1) POR LA SABIDURÍA QUE HAY EN LA NATURALEZA
 
Cuando se observa todo lo que hay en la naturaleza, uno dice: ¿Quién creó esto? Según las historias más antiguas judías, eso es lo que le pasó a Abraham, cuando estaba en Ur de los caldeos, que era un pueblo adorador especialmente de los astros, de allí salieron los doce signos del zodíaco, dividiéndolo en las doce constelaciones que son precisamente los doce signos, ellos lo inventaron y todavía la gente lo lee en los periódicos, ¡eso no es de Dios! porque obedecer lo que dice un horóscopo es empezar el día encomendándose o dedicándose a Satanás.
 
Los caldeos adoraban el sol, la luna y las estrellas; de allí surgieron otras formas de adoración que usan las grandes religiones del mundo, entre ellos los musulmanes, que no se dan cuenta que están rindiendo culto a la luna. Las raíces del nombre Alá, vienen de los pueblos arameos que adoraban diosas, entre ellas la luna.
 
Cuando el hombre contempla la naturaleza tiene que ver la sabiduría de Dios, dice la Biblia: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa” (Romanos 1:20). “Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?” (Salmos 8:3-4). El que observa la naturaleza observa la sabiduría de Dios, hay gente que sólo observando ha buscado el camino de Dios, se ha detenido en la vida para decir: “Alguien tiene que haber puesto todo esto, yo lo voy a seguir, y yo lo voy a adorar”.
 
2) LA VOZ DE LA CONCIENCIA
 
¿Quién le dice al hombre que algo es imperfecto? Hay algo dentro de nosotros, sin haberlo leído, sin que nadie nos lo hayan enseñado, algo que nos hace entender si es bueno o es malo. Aquellos antiguos aborígenes que poblaban nuestras tierras de América nunca oyeron el Evangelio, pero sabían que matar era malo, sabían que robar era malo, ¿quién les enseñó esos principios que son bíblicos? Algo que está en el corazón del hombre que se llama “la conciencia”. La conciencia es capaz de quitarle la tranquilidad a alguien, aunque ese algo que haya hecho haya sido a favor de él, pero dentro de su corazón esa voz le dice: “¡Eres un ladrón, eres un corrupto, eres un mentiroso!”
 
Hay quienes han perdido la paz, el sueño, la tranquilidad, y hasta se han suicidado por causa de la voz de la conciencia. La conciencia es la voz de Dios, en el rincón del corazón del hombre tal vez no tan desarrollada como la misma Palabra revelada y la Palabra escrita, pero al fin una parte de la voluntad de Dios, en ese corazón de aquel que fue hecho a imagen y semejanza del Altísimo. Y estas cosas que convierten al hombre en una persona imperfecta, porque llega a darse cuenta como Pablo, que hay fuerzas que luchan contra él que no le permiten hacer el bien y ante esa disyuntiva ante esa encrucijada, mucha gente ha dicho: “¡Bueno, yo voy a buscar ayuda, yo sé que hay un poder que me puede ayudar a ser mejor!”
 
3) PREDICCIÓN
 
Es parte de nosotros, trata acerca de la inmortalidad y del más allá, es esa campanita de Dios que se nota aun en culturas antiguas y que hacían algunas cosas para expresarlas, ese sentir de que tenía que haber algo más allá, porque es que el hombre a veces pregunta: “¿Quién ha ido allá para decirme que de verdad hay algo?, ¿quién se ha muerto y ha regresado para decirme que hay en el más allá?”
 
Me han preguntado si alguien ha ido y ha vuelto al más allá, pues hay varios que han ido y han vuelto. El primero que fue y vino, y estuvo, fue y volvió a venir, y se fue otra vez, se llama Jesucristo. Y nosotros le creemos a Él.
 
Además de eso conozco a Pablo en la Biblia que fue y vino. Leemos: “Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar”, 2 Corintios 12:2-4. Pablo fue al paraíso de Dios, donde oyó cosas inefables que al hombre no les ha dado repetir, fue y vino y dijo lo que había y lo que oyó allá, “palabras inefables”, que no se pueden decir, no se pueden narrar; y nosotros le creemos a Pablo.
 
Pero también le creo a Juan, la Biblia dice: “Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta” (Apocalipsis 1:10), y cuando el vuelve para mirar la voz como de trompeta allí mismo el cielo lo recibió, y estuvo no sé cuántos días caminando, yendo, viniendo, y oyendo las explicaciones del ángel escritas en el Apocalipsis, y es un hombre que fue y vino. De manera que hay testigos bíblicos y gente que vio a Jesús resucitado, y dieron testimonio de estas grandes verdades de lo que se llama el más allá.
 
4) EL MIEDO A LO DESCONOCIDO
 
Hay gente que por ese temor intuitivo también buscan a Dios. Ellos no saben lo que les puede ocurrir en la vida, no saben lo que les puede ocurrir ahora en el tiempo presente, y mucho menos en el tiempo futuro; entonces ante esta perspectiva muchos buscan edificar su casa de fe, muchos buscan dónde hacerla, lo importante aquí es cómo la estás edificando o dónde la estás edificando. Todos sabemos que el Espíritu de Dios es el que trabaja para que un alma venga a los pies de Cristo; es el Espíritu Santo que convence de pecado, de justicia y de juicio, y después de decirle al hombre que es pecador, le señala el calvario y le dice: “¡Allí es donde tienes que ir, allí es donde tienes que llegar para que la sangre del nuevo pacto te limpie y te haga libre de toda atadura!” El único que puede ayudarte es Jesucristo, con tu problema eterno.
 
La gente hace su casa, quiere hacer su habitación donde pueda guarecerse; el indio cree en buda y dice: “¡Allí estoy arena!” ¡Qué problema!, el árabe dice: “¡Mahoma, ese es el profeta!”, y hace su casa en ese fundamento. Problema para el catolicismo romano, problema para el protestantismo, eso es su casa, ante esa situación y ante estas inquietudes del espíritu. También hay gente que oyendo la Palabra de Dios tan clara, están edificando sobre arena, y ¡cuidado! Porque les gusta la edificación fácil, como ellos lo quieren, donde a ellos les gusta.
 
Muchos no tienen tiempo para detenerse e investigar cómo y dónde están los fundamentos, no es sólo buscar el lado fácil, hay que ser consciente del peligro. Cuando se va a construir hay que examinar el terreno, por ejemplo: un terreno arenoso no se debe usar para construir, porque sin duda alguna allí hay un manto freático, quiere decir un manto de agua donde hay arena, hay humedad, hay agua subterránea, si edificas allí no hay donde agarrar, realmente no se va a sostener, es un terreno inestable, además si metes allí un hierro la acción del elemento de la humedad va empezar a corroer, entonces no se debe construir en un terreno arenoso.
 
¿Sabe de dónde viene su religión? Sólo confía en algo que le han dicho, aquí no es lo mismo, aquí cada uno tiene una Biblia y hay librerías cristianas por dondequiera que cualquiera pueda investigar y leer buenos libros, hay buenos y hay malos. El que es engañado es porque quiere ser engañado, pero nosotros no vamos a basarnos en una tradición que trajo el tatarabuelo, ¡no! Aquí es lo que dice la Palabra de Dios. Allí está la Biblia y está abierta para todos; la Iglesia verdadera de Jesucristo nunca ha dicho que la Biblia no se puede leer, que no se puede escudriñar, al contrario el dueño de la Palabra ha dicho: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39).
 
Hubo un tiempo en que la circulación de la Biblia fue prohibida; muchas Biblias fueron destruidas en plazas, en el centro de las ciudades, imperios enteros se levantaron contra esta Palabra. Al diablo no le conviene que se sepa en qué fundamento uno está.
 
Si alguien me dice: ¡Ven y adora a este ángel que se me apareció ayer! Yo voy a ver qué me dice la Biblia de adorar ángeles, yo voy a ver qué me dice la Biblia sobre adoración y voy a encontrar desde el principio, en el libro de Éxodo, ¿qué dice? Leemos: “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen” (Éxodo 20: 3-5).
 
Voy a encontrar que toda la Biblia me dice que yo no puedo adorar un ángel y hay gente que ve una piedra donde aparece una imagen y al día siguiente le están prendiendo velas, llevándole flores, adorándole, y llevando gente, esto es un fundamento arenoso, que cuando escudriñas la Palabra se cae como un castillo de arena, no aguanta el mínimo, ¿sabes de dónde viene los dogmas que practicas? ¿Tiene fundamento bíblico? Porque la Biblia es la que nos dice a nosotros si un fundamento sirve o no, leemos: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca” (Mateo 7:24); “pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena” (Mateo 7:26).
 
Amado, si estás desechando la Palabra, si ahora mismo estás diciendo: “¡Qué me dice ese pastor! Si por allá adoran una luz y por allá adoran a una virgen y por allá adoran no sé a qué santo, y ahora ¿a quién quieren otra vez poner como Santo Padre, para adorarlo y pedirle?, eso es una tradición que yo tengo desde la Santa Madre Iglesia…” Estás desechando y haciendo a un lado la Palabra, te estás colocando en el terreno de arena, y cuando venga el movimiento de Dios para juzgar, tu casa se va a caer y va ser grande tu ruina, dice la bendita Palabra: “Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate (porque la redención de su vida es de gran precio, y no se logrará jamás)” (Salmo 49:7). Nadie puede redimir tu vida, únicamente Jesucristo, ahora el diablo no quiere que uno se preocupe en encontrar la verdad.
 
¿No ha encontrado eso en su camino de evangelización? No ha encontrado personas que le dicen, por ejemplo: ¡Estoy demasiado ocupado, no tengo tiempo para eso! Es decir, descuidan el aspecto principal de la vida. A otros el diablo les convence y les dice: ¡Todo saldrá bien, no hay problema, vive tu vida, que después cuando mueras Dios te va a meter al cielo, de alguna manera vas a ir a parar al cielo, porque Dios no es tan malo para mandarte al infierno, sigue tu vida, no te preocupes, por eso no hay problema todo va salir bien!
 
A otros les dice el diablo: ¡No te preocupes que no habrá ningún juicio, eso es cuento de los pastores, esos locos que predican en los medios de televisión y radio, que andan predicando por todos los lugares, no creas en eso de juicios, no hay infierno, no hay lago de fuego, cuando despiertes allá te vas a dar cuenta! Pero va a ser tarde, son argumentos mediante los cuales el diablo trata de destruir ese principio, de que la persona quiera buscar a Dios de verdad, a otros les dice: ¡No es muy urgente! ¡Tú estás tan joven todavía, falta mucho tiempo, así que no tengas cuidado con eso!
 
¿Pero sabe qué es lo que dice la Biblia? El hombre entendido ve el peligro y se aparta, no le hagas caso al diablo, esto es más serio de lo que la gente piensa, usted sabe que son millones los que mueren todos los días. Sabe que hay millones de personas que hoy en la mañana se levantaron, hicieron lo de siempre, se arreglaron para salir y vivir un nuevo día, pero ahora mismo están metidos en una morgue; un accidente, una de esas enfermedades inusitadas que matan, nadie está seguro; Dios no ha hecho un contrato con alguien, para decirle: ¡Tienes hasta el 2045!
 
Si les dijera que es más rápido construir en un fundamento de arena, porque escarbar en la arena es lo más fácil del mundo, hay gente que hace un castillo entero en cuestión de un día. En la roca es distinto, porque allí hay que romper, hay que poner sacrifico, hay que esforzarse, hay que hacer fuerza, eso es lo que el Señor dijo cuando alguien le preguntó: “¿Son muchos los que se salvan? Jesús les dijo: ¡Esfuérzate a entrar tú, porque muchos no podrán!” No le habló de números, le habló de algo personal, a ti solo te dice: “¡Esfuérzate para entrar por la puerta estrecha, es la puerta que conduce al camino angosto es el camino!” Cualquiera quiere edificar fácilmente, pero eso no es el programa de Dios, el problema es que al final lo fácil se destruirá.
 
¿Cómo estamos edificando?, cuando vemos algunas características de un mal terreno, tenemos que pensarlo tres veces para construir, se examina para ver si hay arena, si hay agua, porque no van con un buen fundamento, pero aun en la construcción moderna se ve donde estamos edificando, ver por ejemplos vertientes de agua, hay que apartarse de allí porque si se mete a construir en la orilla de un río y alguien le dice: ¡No, si este río tiene veinte años que no se desborda, con una sola vez que se desborde se pierde todo! Hay que tener mucho cuidado.
 
Puede ser hace 20 años, pero ¿qué pasa ahí? En el año 21 le da por salirse y hay gente que construye en lugares peligrosos, puede haber hasta una inundación; ahora mismo se ve hasta la dirección del viento, hacia dónde sopla, para dónde acondicionar; en una construcción se ve hasta el curso del sol en el día, de manera tal que no afecte la buena estabilidad de una construcción, o la comodidad de la misma, se ven muchos factores y si un ingeniero ve esas cosas y las examina, ¿qué hace? Deciden construir en otro lugar porque allí no se puede edificar.
 
Cuando Pedro dio aquel testimonio precioso de su fe, aquella declaración de fe: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”, Jesús le dijo: “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mateo 16:16-17). Uno conoce a Cristo por revelación, el verdadero cristiano está siguiendo a Cristo por revelación del Espíritu de Dios. “Porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi Iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:17-18). No es cualquier fundamento estamos sobre la roca, aquel que ha entregado su vida a Cristo, porque el Padre se ha revelado, está aquí no por un instinto, está aquí no por una religión, sino porque ha tenido una gran revelación de Dios.
 
Cuando empezó el Señor a hablar su doctrina, su Palabra, y hablarles que esto no era un jueguito, que esto era una vida de obediencia y de entrega. “Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Juan 6:66-69). Buda no tiene Palabra de vida eterna, ni Mahoma tiene Palabra de vida eterna, las religiones no tienen Palabra de vida eterna, el único que te puede asegurar vida eterna se llama Jesucristo.
 
¿Por qué sigue hoy a Jesús? Por sanidad, para prosperidad, para que el negocio le vaya bien, para que le vaya bien todo en la vida. Todo eso puede suceder en la vida cristiana, pero eso no es la razón fundamental hay que tener la casa en la roca. Y la Roca es Jesucristo.