martes, 20 de diciembre de 2011

Entrevista interesante sobre el evolucionismo


La Oración creadora de Devoción

La Oración creadora de Devoción
Pablo vivió sobre sus rodillas para que la Iglesia pudiera comprender la altura y la anchura y la profundidad de una santidad inmensurable, para que fuera llena de toda la plenitud de Dios.
Existe en la actualidad una falta manifiesta de espiritualidad en el ministerio. Lo siento en mi propio caso y lo veo en otros. Temo que la condición de nuestra mente sea demasiado artificiosa, mezquina e intrigante. Nos preocupamos más de lo debido en complacer los gustos de un hombre y los perjuicios de otro. El ministerio es sublime y puro y debe encontrar en nosotros hábitos sencillos de espíritu y una indiferencia santa pero humilde para todas las consecuencias.  El defecto principal en los ministros cristianos es la falta de hábitos devocionales.

Nunca ha habido unas necesidades más urgentes de hombres y mujeres consagrados, pero aún más imperativa es la demanda de predicadores santos y devotos de Dios. El mundo se mueve con pasos agigantados. Satanás mantiene su dominio y gobierno del mundo y se afana para que todos sus actos sirvan a sus fines. La Iglesia debe hacer su mejor obra, presentar sus modelos más atractivos y perfectos. Pablo vivió sobre sus rodillas para que la Iglesia de Éfeso pudiera comprender la altura y la anchura y la profundidad de una santidad inmensurable, para que fuera llena "de toda la plenitud de Dios" (Efesios 3:19). Epafras se entregó a obra consumidora y al conflicto tenaz de la oración ferviente, para que los de la iglesia de Colosas pudieran estar "firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere" (Colosenses 4:12). En todas partes, en los tiempos apostólicos, se tenía el intenso anhelo de que todo el pueblo de Dios pudiera llegar a la "unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Efesios 4:13).
 
Ninguna cantidad de dinero, genio o cultura puede hacer progresar el reino de Dios. La santidad dando energía al alma, haciendo arder a todo el hombre con amor, con deseo de más fe, más oración, más celo, más consagración, éste es el secreto del poder. Hombres así necesitamos, que sean la encarnación de una devoción encendida por Cristo. Cuando faltan, el avance de Dios se estaciona, su causa se debilita y su nombre desmerece. El genio (aun el más elevado y escogido), la educación (aun la más inteligente y refinada), la posición, la dignidad, el rango, el cargo, los nombres privilegiados, los eclesiásticos ilustres, no pueden mover el carro de nuestro Dios. Por ser de fuego solo pueden empujarlo fuerzas ígneas. El genio de un Milton fracasa. La fuerza imperial de un León falla. Pero el espíritu de un Brainerd le pone en movimiento. El espíritu de Brainerd estaba encendido por Dios para hacer arder las almas.
 
La oración es la creadora y el canal de la devoción. El espíritu de la devoción es la oración. La oración y la devoción están unidas como el alma y el cuerpo, como la vida y el corazón. No hay verdadera oración sin devoción, ni devoción sin oración. El predicador debe estar rendido a Dios en la devoción más santa. No es un profesional. Su ministerio no es una profesión; es una institución divina. Está consagrado a Dios. Sus propósitos, sus aspiraciones y ambiciones son de Dios y para Dios, y a fin de lograr esto la oración es tan esencial como el alimento para la vida.
 
El predicador, sobre todas las cosas, debe estar consagrado a Dios. Las relaciones del predicador con Dios deben ser la insignia y las credenciales de su ministerio. Estas deben ser claras, conclusivas, inequívocas. El tipo de su piedad ha de estar exento de superficialidad y vulgaridad. Si no excede en la gracia no podrá sobresalir en ningún sentido. Si no predica por su vida, carácter y conducta, su predicación es vacía. Si su piedad es ligera, su predicación podrá ser tan suave y tan dulce como la música, tan hermosa como Apolo, pero su peso será como el de una pluma, visionaria, flotante, como la nube o el rocío de la mañana. La devoción a Dios no tiene sustituto en el carácter y la conducta del predicador. La devoción a una iglesia, a las opiniones, a una organización, a la ortodoxia, es despreciable, equivocada y vana, cuando se convierte en la fuente de inspiración, en el ánimo de una llamada.
 
Dios ha de ser el motivo principal del esfuerzo del predicador, la fuente y la corona de toda su labor. Todo su afán ha de ser el nombre y la gloria de Jesucristo y el avance de su causa. Entonces la oración será el veneno de su iluminación, el medio de adelanto perpetuo, la medida de su éxito. El único y constante anhelo que el predicador puede acariciar es tener a Dios con él.
 
Nunca como en la actualidad ha necesitado la causa de Dios perfectas ilustraciones de las posibilidades de la oración. Ni las épocas ni las personas pueden ser ejemplos del poder del Evangelio, excepto que sean personas y épocas de profunda y ferviente oración. Sin éstas las generaciones tendrán escasos modelos del poder divino y los corazones nunca se elevarán a las alturas. Un siglo puede ser mejor que el pasado, pero hay una distancia infinita entre el mejoramiento de una época por la fuerza de una civilización que avanza y su mejoramiento por el crecimiento en santidad y en semejanza a Cristo por medio de la energía de la oración. Los judíos fueron muchos mejores cuando vino Cristo que en los tiempos anteriores. Pero fue también la edad de oro de la religión farisaica. La edad de oro religiosa crucificó a Cristo.
 
Nunca más oración y menos oración; nunca más sacrificios y menos sacrificios; nunca menos idolatría y más idolatría; nunca más devoción por el templo y menos culto para Dios; nunca más servicio de labios y menos servicio del corazón, nunca más asistencia a la iglesia y menos santidad.
 
La fuerza de la oración hace santos. Los caracteres santos se forman por el poder de la oración genuina. Más santos verdaderos significa más oración; más oración significa más santos verdaderos.
                                             Conociendo Israel (Video)



lunes, 19 de diciembre de 2011

El Reino de los Cielos se hace fuerza...

El Reino de los Cielos se hace fuerza...
 
Rev. José Arturo Soto

“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”(RV 1960).
En otra versión leemos: “El reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan”(RV 1909).
 
“Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están. Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti. De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”, Mateo 11:7-12.
 
El mensaje del reino de los cielos es una medicina violenta, en el Evangelio de Mateo leemos: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”(Reina-Valera 1960); en otra versión leemos: “El reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan”(Reina-Valera 1909).Es un mismo sentir estas dos versiones, una la versión del 1909 y otra la del 1960 pero ambas nos presentan un tipo de violencia que es positiva, que es contra lo negativo, contra las fuerzas del mal, contra el usurpador que ha hay en la tierra, contra el peor dictador que hay sobre el universo, que se llama Satanás, y a través de sus diferentes medios y recursos con los que él cuenta ha logrado y sigue tratando de completar su obra maligna, destruyendo día a día la humanidad.
 
Cada vez son nuevos los inventos que el diablo hace y no hay recurso humano que pueda detenerlo. La educación es buena para darnos grandes profesionales, muy capaces en su trabajo; pero no puede dar profesionales dignos, nobles, honrados e incorruptibles. Cualquier actividad justa y noble en esta tierra puede ser desarrollada sobre principios justos, sobre principios espirituales, en los cuales rige el temor de Dios y nadie debe pensar que por mantener esos principios entonces dejará de ser un buen funcionario o un buen profesional. Lo que quiere el diablo es inculcar la corrupción que alcanza todos los estratos sociales sin respetar si tiene educación o no, si tiene aval financiero o no, si tiene riquezas o no, aun si tiene religión o no, porque tampoco es la religión la solución que la humanidad necesita. No se trata de religión, se trata de una experiencia real y personal con el Hijo de Dios, con nuestro Señor Jesucristo.
 
¿Cuál es el arma con el que cuenta la Iglesia? Es el “Evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree” (Romanos 1:16); y no decimos esto por simple retórica, mucho menos por ficción, ¡no!, esto es una realidad.través de la historia se ha comprobado que cuando un pueblo abraza la fe verdadera en el Dios Omnipotente, ese pueblo es transformado positivamente.
 
Por ejemplo entre los siglos XVI y XIX en Europa donde naciones enteras abrazaron el Evangelio la sociedad fue transformada. En ese tiempo se cerraron losprostíbulos, porque escaseaban los clientes; se cerraron las cantinas, ya no había gente sedienta de licor; se cerraron los centros de corrupción y de depravación, no había libertinos; ahora la gente tenía otra forma de regocijarse, que no era el pecado; los jueces descansaron, los sistemas judiciales y legales entraron en un tiempo de paz y de tranquilidad; se dice que hasta los burros entendieron que había un cambio en la sociedad porque ya no eran castigados ni azotados como antes; este Evangelio es transformador, este Evangelio “es poder de Dios”.
 
La Biblianos dice que hubo un precursor de Jesús llamado Juan el Bautista, él tenía la misión de preparar el camino de Cristo. Mucha gente quiso poner los ojos en Juan, leemos en la Biblia: “Como el pueblo estaba en expectativa, preguntándose todos en sus corazones si acaso Juan sería el Cristo, respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”, Lucas 3:15-16.
 
Y cuando Juan vio a Jesús en las márgenes del río Jordán, que venía a él, lo presentó a la multitud y dijo: “He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”, Juan 1:29. Juan el Bautista introdujo al Señor en la escena de Israel. La Biblia nos dice que cayó preso por mano de Herodes y estando en la cárcel mandó a dos de sus discípulos, para preguntarle a Jesús:“¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?”, Mateo 11:3.
 
En medio de la prueba Juan se tambaleó un poquito, ahora se encontraba preso, pero quería estar seguro si Jesús era el Mesías. Recordemos que para la mente judía el Mesías era símbolo de liberación, y en ese tiempo, de la opresión de Roma; no solamente se relacionaba con lo espiritual y profético, sino también con una liberación política; pues Israel era una colonia romana en aquel tiempo y estaba subyugada por un imperio foráneo. Por lo tanto, la percepción de un judío respecto al Reino de los Cielos era una percepción combinada de muchos sentimientos y esperanzas, por eso quería estar seguro.
 
La Biblia dice que: “Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el Evangelio; y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí”, Mateo 11:4-6. Tenía que cambiar su percepción y de hecho cambió.
 
El Evangelio de Cristo no es un movimiento político, la política tiene su lugar en los esquemas humanos y todos sabemos cuál es la mejor línea. Dios nos da la facultad de mirar, observar, examinar y escoger; eso es bueno, pero tampoco la política puede resolver el problema espiritual de la humanidad, el único que puede hacer esto es el que dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”, Juan 14:6.
 
Hablando de Jesús el libro de los Hechos nos dice: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”, Hechos 4:12. Por eso el Señor quiso cambiar esa percepción y le mandó el mensaje objetivo a Juan el Bautista y luego habló otras cosas ponderando el ministerio eficaz de este gran profeta de Dios.
 
Juan el Bautista tenía unos meses de estar ministrando en Israel, pero había producido una revolución espiritual. Todos en Israel sabían que Juan el Bautista era un gran hombre de Dios, por eso Jesús habló acerca de Juan y les dice: “Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta…” (Mateo 11:9-10), le dice a la multitud que Juan era el precursor del Mesías, del ungido, lo cual le daba un privilegio inigualable porque ningún profeta se imaginó nunca tener tan grande privilegio como el que tuvo Juan. Jesús agregó de él: “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista…” (Mateo 11:11).
 
Envuelto en esta referencia ministerial de un trabajo tan eficaz y tan poderoso como el de Juan el Bautista, es que Jesús establece este pasaje: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”,Mateo 11:12. El ministerio de Juan se había iniciado unos meses atrás, realmente no era un ministerio de mucho tiempo, sin embargo, había hecho un trabajo tal que todo el mundo fue despertado espiritualmente. Dios quiera que el mensaje que se está predicando pueda despertar a miles y miles de vidas, para que sepan y entiendan que hay algo más valioso que las riquezas materiales, que hay algo mejor que lo que el mundo puede ofrecer, y es la gloria eterna con Dios. “Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?”, Marcos 8:36, dijo el Señor.
 
El mensaje de Juan era un mensaje penetrante, era el mensaje que sembraba la semilla, el fundamento del Evangelio antes de que empezara a predicar Jesús de Nazaret; ¿penetrante por qué? Porque cuando se dirigía a las multitudes, cuando hablaba a la gente en el desierto, les decía: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”, Mateo 3:2. “Al ver él muchos de los fariseos y de los saduceos, venían a su bautismo, les decía: “¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues frutos dignos de arrepentimiento”, Mateo 3:7-8; los fariseos y los saduceos eran moralistas y religiosos, sin una verdadera experiencia con Dios y a ellos Juan el Bautista les daba el mensaje.
 
En una ocasión Juan se encontró con Herodes, y tal vez Herodes pensó que Juan iba a besar su anillo y le iba a ser una extensa reverencia, pero Juan lo miró y le dijo al rey Herodes: “No te es lícito tener la mujer de tu hermano” (Marcos 6:18), en otras palabras le dijo que era un adúltero.
 
Juan el Bautista era una persona que predicaba un mensaje poco popular, pero la multitud sedienta de Dios lo seguía, porque la gente sabe que la medicina de Dios es la que sana de verdad. La gente entiende el mensaje de Dios, sólo tiene que abrir una ventanita de fe; el racionalista no, el racionalista quiere buscarle una respuesta o una razón negativa a todo lo que sale del mensaje de Dios.
 
Cuando le predicó a Herodes, de hecho, ese mensaje le costó la libertad, fue puesto preso y poco tiempo después fue indignamente juzgado y decapitado. Pero Juan el Bautista no perdió la batalla, como no la perdió Pablo cuando fue decapitado también, esa espada se levantó para romper cadenas, para romper el candado de un alma libre que sabía que su redentor vive y que después de salir de esta tierra hay un lugar mejor para aquellos que son fieles, porque el Señor honra a sus siervos y honra la fe de aquel que deposita su confianza en el Señor.
 
Jesús dijo:“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”,Mateo 11:12.La palabra “el reino de los cielos” no solamente se refiere a la iglesia, más bien a todo el imperio donde Dios gobierna, acordémonos de que el reino de los cielos es presentado varias veces en la Palabra a través de parábolas, como un conglomerado donde al final tienen que ponerse unos a un lado y otros para otro lado, unos serán justificados y otros serán condenados. Por ejemplo, el reino de los cielos, dice la Escritura, es semejante a diez vírgenes: cinco vírgenes eran prudentes y cinco insensatas; cinco se prepararon porque entendieron que este es un mensaje verdadero y se entregaron a la obediencia a Dios; y cinco eran insensatas, las que no se prepararon, por lo tanto no entraron. Llegará un momento en que el Señor, no el hombre, tendrá que escoger a unos y a otros no.
 
El reino de los cielos es toda la nómina de los que oyen y abrazan el Evangelio. Sin duda el reino de Cristo es aquel que no tiene el fundamento en este mundo. Cuando “Pilato le preguntó (a Jesús) diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y respondiéndole Él, dijo: Tú lo dices” (Lucas 23:3); agrega el Señor: “Mi reino no es de este mundo” (Juan 18:36); a Pilato no le interesó tanto este momento, tuvo la oportunidad, estuvo allí con el Señor, con el dador de la vida, pero no lo aprovechó.
 
“El reino de los cielos se hace fuerza, y sólo los violentos lo arrebatan”, hay fuerza allí. La Biblia nos habla de una mujer extranjera que buscó a Jesús, leemos: “Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró ante Él, diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondiendo Él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora” (Mateo 15:22-28).
 
Jesús se interesó por la familia, la Biblia nos habla de la hija de Jairo que estaba agonizando pero luego murió. Jairo, un hombre importante tenía enferma también su hija, y le rogó al Señor que entrase a su casa; en el camino lo detienen a Jesús otras necesidades. Y mientras aún hablaba vienen de la casa de Jairo, diciendo: “Tu hija ha muerto”, pero Jesús le dice: “No temas, cree solamente” (Marcos 5:21-23, 35-36). Jairo un padre que necesitaba que su hija sea sanada de una terrible enfermedad, ahora se entera de su muerte, en medio de esa mala noticia Jesús le dice: “Cree solamente”. Cuando llega a la casa del principal el Señor la resucita, si Él pudo resucitar un muerto también puede levantar y curar las heridas que hay en las familias.
 
Esta gente era violenta en la fe como aquella mujer que vio la multitud y dijo: “¿Cómo llego donde Él? No hay forma”. Pero ella dice: “¡Voy a tratar de llegar!” Y se arrastró por entre la multitud y cayó al piso con toda probabilidad. Una mujer con flujo de sangre por doce años, una mujer debilitada por la enfermedad, totalmente anémica sin duda alguna, una mujer que no tenía esperanzas porque todo lo había gastado tratando de curarse pero no había podido, sin embargo dice: “Si tocare tan solamente el borde de su vestidura, yo sé que seré sana”.
 
Tuvo que arrastrarse porque esa mujer luchó con muchos hasta tocar el borde del manto de Jesús, en ese momento el flujo de su sangre cesó, ella se dio cuenta y Jesús también, por eso Jesús dijo: “¿Quién es el que me ha tocado?”; los discípulos le dijeron: “Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: “¿Quién es el que me ha tocado?” El Señor repitió: “Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí”. Lo que quería el Señor era que ese testimonio se hiciera público, para que no sólo hubiera sanidad, sino también salvación; por eso, cuando ella temerosa dijo: “Señor, yo fui la que te tocó, y cuando te toqué fui sana”, y el Señor le dijo: “Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote” (Marcos 5:25-34; Lucas 8:43-48).
 
Estos de quienes hemos hablado son los violentos en la fe, la Biblia dice que: “Sólo los violentos, sólo los valientes arrebatan el reino de los cielos”. Los cobardes no podrán, los pusilánimes no podrán, los temerosos no podrán, la gente que le tiene miedo a lo que diga el abuelo o qué dirá la abuela, o qué dirá el amigo o el patrón; estos no son violentos o valientes en este reino. ¿Sabe que también existen casos así? Una vez “vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas” (Mateo 8:19); estaba pensando que Jesús tenía mucho dinero, pero Jesús le dijo: “Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos, mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza” (v.20); como diciéndole: “De lo que vienes a buscar, no hay”.
 
Un persona vino también y le dijo: “Señor, ¿son pocos los que se salvan?” (Lucas 13:23), es una pregunta que todavía retumba hoy; el Señor no le dio números, ni le dijo si o no, lo miró y le dijo: Esforzaos a entrar al reino por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán; en otro pasaje leemos:“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”, Mateo 7:13-14.
 
Un joven rico le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo, Dios. Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates… entonces, respondiendo le dijo: Maestro, todo lo he guardado desde mi juventud. Entonces Jesús… le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven. Sígueme, tomando tu cruz”, Marcos 10:17-21. No era tan valiente como para arrebatar el reino de Dios, ahí está la oferta del cielo; pero hay que ser violento, hay que correr y arrebatar, y caminar con ese regalo que Dios te ha dado.
 
A sus discípulos el Señor les dijo: “Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”, Lucas 9:62. También les dijo: “De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios”, Lucas 18:29; fueron palabras muy serias. El Evangelio es una medicina que a veces puede saber amarga al paladar, pero es la medicina de Dios la que cura el alma.
 
Esos son los violentos que arrebatan el reino y se quedan con él. Como Leví, que es Mateo, cuando el Señor lo llamó, y era el jefe de los publicanos, que eran los cobradores de impuestos; imagínenselo, tal vez con una oficina rústica al lado de la calle, viendo pasar la gente, porque tenían que pagar los impuestos para Roma y cobraba algo más para quedarse con aquello, y por eso se había enriquecido, por lo tanto era una persona aborrecida por el pueblo judío. Cuando Jesús pasó por ahí, lo miró “y le dijo: Sígueme” (Lucas 5:27b). Y esa palabra fue como un taladro que se metió en el corazón de Mateo, imagínese la batalla que se ha de haber producido en él. Jesús estaba esperando una respuesta inmediata, entonces Leví no pudo resistirse, su voluntad se hizo mil pedazos, y la Biblia dice: “Y dejándolo todo, se levantó y le siguió” (Lucas 5:28).
 
Otros violentos como “Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron”, Mateo 4:18-20. Ahí está el Señor esperando, cuando Él llama no hay disyuntiva, hay que obedecer, porque ese es el camino de la victoria; por eso Pedro y su hermano se levantaron y dejando al instante las redes le siguieron a Jesús el resto de su vida.
 
Hermanos míos estos son ejemplos de lo que es violencia espiritual, Dios lo llama a hacer una decisión, Dios quiere que sea ahora, hágalo por usted y por su familia, como dice la Biblia: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y toda tu casa” (Hechos 16:31). ¿Quieres llevar una bendición a tu casa? Acepta a Jesucristo como tu único y suficiente Salvador.
 
Este es el mensaje de Dios para tu vida, que es la medicina de Dios para tu vida. Te decimos que: “El reino de los cielos se hace fuerza, y sólo los valientes lo arrebatan”.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Preguntas de cibernautas sobre el creacionismo fueron resueltas online (fotos)


La tarde del último viernes se emitió vía internet un interesante conversatorio sobre el creacionismo que llevó por título “El Cuerpo Humano: Una pieza maestra de la creación”.  El expositor fue Ph.D. en química orgánica, Alan White, llegado desde los Estados Unidos.
El evento se transmitió a través de la página web de Bethel Televisión y contó con la participación de cibernautas procedentes de distintos países del Perú y el mundo. El contacto se efectuó mediante el servicio de nuestra plataforma virtual y la conocida red social Facebook.
Esta experiencia se replicará el próximo viernes, fecha en la que se contará con la presencia del pastor Eugenio Masías, quien resolverá preguntas relacionadas al poder de la música sobre el hombre.

Sentencian a mujer cristiana a 25 años de prisión


Condenan a mujer cristiana a 25 años de prisión por tocar el Corán “sin lavarse las manos”.
Lahore, Pakistá.- Es la novena víctima cristiana de la controvertida “ley sobre la blasfemia”: se trata de Ruqqiya Bibi condenada por el tribunal de Kasur en 2010 (en Punjab) a 25 años de prisión por “profanar el Corán” por tocarlo con las manos sin lavar, junto con su esposo, Munir Masih, también condenado a la misma pena.

Después de ocho meses de prisión, los abogados de la mujer – respaldados por la organización CLAAS (Centro de Asistencia Legal y Resolución de Ayuda) – han pedido la libertad bajo fianza y el Tribunal Superior de Lahore decidirá en una audiencia programada para el próximo 10 de noviembre.

Para el esposo Munir, la misma petición ha sido enviada, pero como informan diversas fuentes “es probable que sean víctimas de ejecuciones extrajudiciales a manos de extremistas islámicos, que no admiten que los ‘blasfemos’ esteán vivos y libres”. “La historia de los cónyuges Masih es un ejemplo clásico del abuso de la ley de blasfemia y de cómo los cristianos sufren persecución en Pakistán, perseverando en la fe en Cristo”.

Fuente: AcontecerCristiano.net

Se acerca enorme asteroide que rozará la Tierra


Tendrá una distancia de 324.600 kilómetros, menor a la que separa la Luna de nuestro planeta. Hace aproximadamente 200 años ese mismo asteroide tuvo una trayectoria cercana a la Tierra
El 2005 YU55, un asteroide de 400 metros de diámetro, se acercará a la Tierra el próximo 8 de noviembre, cuando estará a una distancia de 324.600 kilómetros, menor a la que separa la Luna de nuestro planeta.

La Nasa ha anunciado que seguirá la trayectoria de la roca espacial desde radiotelescopios de Goldstone, California, y Arecibo, en Puerto Rico.

Se pudo conocer, además, que el asteroide no ejercerá ninguna influencia sobre las placas tectónicas o la gravedad de la Tierra, por lo que no se notará efecto alguno.

Durante el seguimiento, los científicos utilizarán las antenas de Goldstone y Arecibo para rebotar ondas de radio a la roca espacial. Además, la Nasa espera obtener imágenes muy detalladas que revelan las características, forma, dimensiones y otras propiedades físicas del asteroide.

La última vez que una roca espacial de este tamaño se acercó tanto a la Tierra fue en 1976, aunque nadie pudo observar el acercamiento ese año, y la siguiente aproximación conocida de un asteroide de este tamaño se producirá en el año 2028.

Se presume que en algún momento del futuro el asteroide podría terminar cayendo a la Tierra. Un objeto de 400 metros como este podría, en caso de impactar contra una gran ciudad, destruirla por completo y causar graves daños en varios centenares de kilómetros a la redonda. BBC

Fuente: AcontecerCristiano.net