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miércoles, 18 de abril de 2012

20 realidades de la sangre de Jesús



20 realidades de la sangre de Jesús
“La vida está en la sangre” (Levítico 17:11).
1. Perdona los pecados (Mateo 26:28).

2. Le da vida a los redimidos  (Juan 6:53).

3. Nos hace vivir en Cristo y Él en nosotros (Juan 6:56).

4. Es el medio por el cual Jesús compró la iglesia (Hechos 20:28).

5. Es el medio por el cual Jesús se convierte en nuestra expiación por la fe (Romanos 3:25).

6. Nos justifica y nos salva de la ira (Rom. 5:9).

7. Nos redime (Efesios 1:7; 1 Pedro 1:18-19;. Ap. 5:9).

8. Trae a los que estaban lejos de Dios cerca de Él (Ef. 2:13).

9. Nos concede el perdón de los pecados (Col. 1:14).

10. Trae la paz y la reconciliación con Dios (Col. 1:20).

11. Ha obtenido eterna redención para nosotros (Hebreos 9:12).

12. Limpia nuestra conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo (Hebreos 9:14).

13. Es el medio por el cual entramos en el lugar más sagrado con confianza (Hebreos 10:19).

14. Nos santifica (Hebreos 13:12).

15. No ofrece venganza como la sangre de Abel, sino perdón (Hebreos 12:24).

16. Nos completa para toda buena obra (Hebreos 13:20-21).

17. Nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:7).

18. Es el medio por el cual Jesús nos lava (Apocalipsis 1:5; 7:14).

19. Es el medio por el cual supera el acusador de los hermanos (Ap. 12:11).

20. ¡La sangre de Cristo tiene poder!

Resumen: Gracias a Dios por la “preciosa” sangre de Cristo. . . la sangre del “nuevo pacto”. . . la sangre de “la alianza eterna” (1 Pedro 1:19;. Hebreos 12:24;. Lucas 22:20, Hebreos 13:20.).

Fuente:cristianos.com

jueves, 29 de marzo de 2012

No olvidemos la fuente de nuestro poder

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No olvidemos la fuente de nuestro poder

Rev. José Soto
El pueblo de Dios había olvidado el origen de su poder, y también la razón por la cual Dios lo había libertado del cautiverio.

En los días en que Dios levantó al profeta Zacarías, el pueblo de Israel se hallaba divagando, y había adoptado una posición de ambigüedad y de ambivalencia en el ámbito espiritual. Por consiguiente el mensaje de este profeta estribaba en un llamado a renovar y a profundizar la relación del pueblo con Dios, y la exigencia de responder de forma definitiva y radical a Sus demandas.

La orden divina de reconstruir el templo adquiere una dimensión simbólica desde varias perspectivas. Primero, la necesidad de reconstruir la vida espiritual derribada y abandonada. En efecto, ¿cómo iban a haber vida espiritual, sacrificios y adoración sin altar? ¿Cómo iba a haber un sacerdocio sin lugar santo? ¿Cómo iba a saciar el pueblo sus necesidades espirituales, físicas, emocionales y materiales sin tener un lugar en concreto donde acercarse a Dios? Segundo, la reconstrucción del templo representa la sed y el hambre del pueblo por Dios, y su esfuerzo por alcanzar las vidas que no conocen al Señor y traerlas a este refugio espiritual.

El pueblo de Dios había olvidado el origen de su poder, y también la razón por la cual Dios lo había libertado del cautiverio. Como veremos a continuación, el título de esta enseñanza nos invita, de una parte, a conocer el origen de nuestra fuerza y de nuestra victoria; y de otra parte, a identificar el carácter de nuestros conflictos.

1. DEL ORIGEN DEL PODER Y DE LA VICTORIA

Dado el tiempo difícil que nos ha tocado vivir, parece ser que el pueblo del Señor ha olvidado en qué se originan su poder y victoria. Ciertamente, este fenómeno no es nuevo, sino que se trata de un ardid antiguo que el diablo se complace en usar todavía (que el Señor lo reprenda).

En Zacarías 4:1, dicen las Escrituras: “Volvió el ángel que hablaba conmigo, y me despertó, como un hombre que es despertado de su sueño”. Este versículo me llama la atención, en la medida en que el ángel tuvo que despertar al profeta de un sueño profundo. Y es menester que hoy, en el siglo XXI. Dios venga asimismo a sacudirnos y a despertarnos de nuestro peligroso estado de letargo, para recordarnos cuál es la fuente de nuestro poder.

En efecto, cuando la iglesia se duerme a esta realidad, esta desconoce tanto su origen como el objetivo de su presencia en este mundo. Y por ende, el pueblo de Dios se aparta de la visión divina, y se hunde en la confusión, en la indiferencia y en la inercia. El adormecimiento de la iglesia con respecto a la fuente de su poder, le abre, pues, la puerta a Satanás –cuyo sello diabólico está camuflado– para que sustituya la primera fuente por otra engañosa.

Los primeros efectos de este olvido en la congregación consisten en la ausencia del Espíritu Santo, y de su poder de convicción de pecados en los perdidos. Por lo tanto, la iglesia sustituye el poder de Dios por artificios y espectáculos atractivos para el mundo y la juventud, con luces de colores, fuegos artificiales, láseres, humo, etc., que convierten el altar del Señor en un escenario pagano. A esto se le llama la “nueva ola” de Dios... ¡Qué blasfemia!

En el libro de Zacarías 4:2-3, leemos que la visión de Zacarías contenía varios elementos interrelacionados: un candelabro de oro, un depósito de aceite, siete lámparas de oro encendidas que se comunicaban con dicho depósito por medio de unos tubos, y dos olivos situados a los dos extremos del depósito. Esta visión, sin embargo, no estaba destinada únicamente a Zacarías, sino que contenía un mensaje de contenido trascendental que transmitir también a otros: “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos” (v. 6).

Al sol de hoy, la fuente del poder en la iglesia todavía sigue siendo la presencia del Espíritu Santo en medio de ella. Así pues, si falta aceite para que alumbremos, adoremos y testifiquemos, ¡todavía hay abundancia de unción en el depósito y en el olivo! Dios quiere darnos Su Espíritu Santo, porque si éste deja de moverse en la iglesia, el servicio al Señor se torna en un acto mecánico y sin sentido.

Ya no hay lágrimas en nuestros ojos, llamados misioneros ni al pastorado, conversiones genuinas, sanidades, milagros, portentos, y manifestaciones del poder de lo alto. Tampoco hay crecimiento espiritual en el pueblo de Dios, por cuanto el espectáculo y el show han venido a sustituir la alimentación por medio de la Palabra y el adoctrinamiento del creyente.

No obstante, sin el poder de Dios moviéndose en nuestras vidas... ¿Cómo pelearemos las batallas de Jehová? ¿Acaso no nos estamos mintiendo a nosotros mismos, como sucediera con los cuatrocientos profetas de Acab? ¡Hasta con cuernos de hierro aquellos farsantes le profetizaban al rey que vencería a todos sus enemigos! Mas el mensaje de Dios, por boca del profeta Micaías, fue: “He visto a todo Israel derramado por los montes como ovejas sin pastor; y dijo Jehová: Estos no tienen señor; vuélvase cada uno en paz a su casa” (2 Crónicas 18:16). En otras palabras. Dios estaba denunciando la irresponsabilidad de Acab a la hora de dirigir al pueblo, como un pastor que abandona a su rebaño.

Ultrajado por aquel mensaje, el rey Acab ordenó que encerraran a Micaías en un calabozo, y lo castigaran con pan y agua, porque los mensajes que conllevan alguna reprimenda divina nunca obtienen popularidad. Mas nosotros, por nuestra parte, queremos que el Espíritu Santo siga hablando a la congregación, que convenza al pecador de juicio y de castigo, que nos exhorte a regresar a la senda antigua, a lo que se considera obsoleto.

El Espíritu de Dios siempre levanta en el pueblo el deseo de buscar el rostro de Dios por medio de la oración. Amado hermano, ¿sabía usted que un sondeo mostró que, en la actualidad, los pastores oran un promedio de siete minutos diarios (y en ciertos casos semanales)? Ahora bien, si han cambiado el altar a Jehová por otros altares, como la televisión, los juegos de vídeo y las revistas de deportes... ¿Cómo, pues, conocerán la fuente de su poder?

El rey israelita Acaz, al enterarse de una posible invasión de su tierra, decidió trabar alianza con el rey de Asiria. Este, definitivamente, desconocía cuál era fuente de su poder. Y cuando este rey entró al templo de los asirios, se quedó impresionado por la belleza del altar a los dioses paganos, y quiso exportar un diseño similar a Jerusalén.

Así que en una primera etapa puso el nuevo altar pagano y el altar de Jehová lado a lado, y decidió que en el altar de Jehová consultaría a Dios, mientras que en el altar pagano realizaría los sacrificios. ¡Qué atrevimiento de parte suya! No es al Señor quien va a amoldarse a nuestros conceptos e ideas, sino nosotros los que tenemos que sometemos a Sus directrices. En una segunda etapa, eliminó el altar del templo y la fuente de la purificación. Pero, hermanos, ¿adónde nos acercaremos sino al altar de Jehová? Allí encontramos fortaleza, poder, el Espíritu nos habla y nos instruye acerca de lo que tenemos que hacer.

Cuando Jesús les anunció a Sus discípulos que partía de este mundo, éstos se entristecieron mucho porque, físicamente hablando, les convenía más que el Señor estuviera cerca de ellos. Sin embargo, la vida en el espíritu va más allá de los sentidos y de los sentimientos (los cuales operan en el área física y humana), por cuanto estos últimos pueden resultar engañosos.

Sin lugar a duda, sería maravilloso tener a nuestro amado Salvador presente físicamente en cada uno de los servicios que damos. No obstante, el mismo Señor Jesucristo dijo que era más conveniente todavía tener al Consolador moviéndose con libertad en medio de nosotros. En efecto, el Espíritu de Dios opera directamente en el ámbito de la fe, y también en todo lo que bifurca de la fe hacia otras dimensiones de nuestras vidas cristianas. El Espíritu Santo es una fuente de poder para los hijos de Dios, porque en Él se funden fuego, luz, aceite, unción y testimonio. En Apocalipsis se nos describe al Señor en medio del trono, en forma de un cordero inmolado que tiene siete cuernos (símbolo del poder, de la fuerza y de la omnipotencia divina) y siete ojos (símbolo de Su omnisciencia).

El pueblo de Dios no puede pelear las guerras espirituales sin ser investido con esa fuerza sobrenatural, porque Satanás lo haría pedazos. En efecto, nuestra lucha no es “contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12). Con el diablo no se juega; sino que hemos de captarlo, descubrirlo, inquietarlo, exhibirlo y vencerlo en el nombre de Jesús.

2. IDENTIFICANDO EL ORIGEN DE NUESTROS CONFLICTOS

En Zacarías capítulo 3 hallamos al sumo sacerdote Josué, quien estaba experimentado una situación de deterioro, un sentimiento de derrota, una debilidad que no lo dejaba empuñar el arado e iniciar su tarea espiritual.

Pero a Dios gracias por aquellas personas que doblan sus rodillas, que buscan Su rostro para que Dios les revele cuáles cosas no están funcionando adecuadamente. El profeta Zacarías recibió una visión en la cual vio a Josué vestido con vestiduras viles, y a Satanás a su mano derecha acusándolo ante el ángel de Jehová. La batalla de Josué no era, pues, física ni terrenal, sino espiritual, y él mismo no había comprendido lo que le estaba sucediendo. En medio de la bendición más sublime que estribaba en la presencia del ángel de Jehová a su lado, también se encontraba el diablo avergonzándolo, y acusándolo de que él no servía porque era un hombre pecador y falto de fe como los demás.

Sin embargo, en ese momento preciso de la visión, el ángel de Jehová miró a Satanás y lo reprendió duramente, y mandó que se le pusieran vestiduras limpias a Josué: “Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio? [...] Quitadle esas vestiduras viles. Y a él [Josué] le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala. Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas” (Zacarías 3:2-5). Josué no permaneció más en ese estado de postración e inercia, por cuanto el diablo había sido descubierto y vencido.

Asimismo, la iglesia debe reconocer que el enemigo trabaja en las áreas como la indiferencia y la apatía por buscar a Dios. Cuántas veces pasamos al altar, y le prometemos a Dios que tendremos una conducta diferente; pero no hacemos nada más que llegar a nuestro hogar, y el diablo empieza a decirnos que no hemos cambiado, que se trataba de un momento de emoción y que recaeremos en el mismo ciclo de nuevo. Mas en esta situación, es menester alzar bandera, y declararle al maligno que lo reprendemos en el nombre de Jesús.

Puede ser, amado lector, que se encuentre en una prueba, en una lucha, y que el diablo haya tornado todos sus cañones contra usted. En este trance, quizá usted no entiende por qué se encuentra en esta situación; mas recuerde el ejemplo de Job, quien, sin haber pecado, sufrió los ataques violentos del enemigo contra su hogar, sus bienes y su salud. Este hombre de Dios se había convertido él mismo en un campo de batalla, y el diablo luchaba de forma directa contra él.

Sin embargo, aunque no entendía el por qué de aquellos atropellos, Job se dirigió a Dios, la fuente de su poder. Cada arremetida del diablo, en vez de alejarlo de Dios, lo acercaba a Él; y frente al precipicio de la muerte, Job se hallaba más cerca del Señor que nunca antes. Por eso mismo, pudo exclamar: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí” (Job 19:25-27).

Tal vez el diablo quiere hacerle creer que Dios no oye sus oraciones y ruegos, mas esto es completamente falso. Cuando Daniel estaba rogándole a Dios que interviniera, se le apareció el arcángel Gabriel portador de un mensaje: “Al principio de tus ruegos fue dada la orden…” (Daniel 9:23). No importa lo que nos susurre el maligno, ni los obstáculos que ponga, ni tampoco cuánto tiempo llevamos orando para que Dios obre en algún aspecto. Desde el principio Él nos ha oído, y ya ha dado la orden.

En el camino del Señor se camina por fe y no por vista, porque todo lo que concierne a Dios trasciende lo que sentimos u oímos. Por ende, si Dios pone la disposición en nuestros corazones de orar por algo, no permitamos que el enemigo interrumpa el ruego poniendo en nosotros dudas, preocupaciones o desesperación. Daniel descubrió que había una lucha en el ámbito del espíritu, y venció porque no dejó de orar.

Dios nos ha dado el poder de identificar el origen de nuestros conflictos para que venzamos al enemigo de nuestras almas. Existe un conflicto espiritual que no se reporta en ningún libro del Antiguo Testamento, sino en la epístola de Judas, en el Nuevo Testamento. Y este estriba en que el diablo intentó desenterrar el cuerpo de Moisés con vistas a hacer de él una reliquia, y para que el pueblo –cuya debilidad era la idolatría– lo adorara. Sin embargo, habiendo descubierto sus nefastos designios, Dios mandó al arcángel Miguel, el general de los ejércitos celestiales, a defender la tumba de Moisés.

Ahora y siempre, tenemos a nuestro alcance un arma poderosa: el discernimiento de espíritus. Dios nos lo ha dado para que identifiquemos el origen de nuestros conflictos, y que descubramos las artimañas de Satanás. En la cruz del calvario, Cristo exhibió al diablo públicamente, lo descubrió y lo puso bajo la planta de Sus pies. La victoria del Cordero es la nuestra también, y el diablo está bajo nuestros pies. ¡Que el Señor lo reprenda!

miércoles, 28 de marzo de 2012

El secreto de una gran victoria


El secreto de una gran victoria

Rev. Enrique Centeno
Encontramos aquí la historia del reinado, bueno y largo, de Asa. Su piedad Su política. Su prosperidad; en particular, la gran victoria que obtuvo contra un gran ejército de etíopes que salieron contra él.


“E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios. Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes, y destruyó los símbolos de Asera; y mandó a Judá que buscase a Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos. Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los lugares altos y las imágenes; y estuvo el reino en paz bajo su reinado. Y edificó ciudades fortificadas en Judá, por cuanto había paz en la tierra, y no había guerra contra él en aquellos tiempos; porque Jehová le había dado paz. Dijo, por tanto, a Judá: Edifiquemos estas ciudades, y cerquémoslas de muros con torres, puertas y barras, ya que la tierra es nuestra; porque hemos buscado a Jehová nuestro Dios; le hemos buscado, y él nos ha dado paz por todas partes. Edificaron, pues, y fueron prosperados. Tuvo también Asa ejército que traía escudos y lanzas: de Judá trescientos mil, y de Benjamín doscientos ochenta mil que traían escudos y entesaban arcos, todos hombres diestros… Y clamó Asa a Jehová su Dios, y dijo: ¡Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre. Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa y delante de Judá; y huyeron los etíopes” (2 Crónicas 14:2-12).
 
Tenemos la historia del reinado, bueno y largo, de Asa. Su piedad (vv. 1-5). Su política (vv. 6-8). Su prosperidad; en particular, la gran victoria que obtuvo contra un gran ejército de etíopes que salieron contra él (vv. 9-15).
 
 
1. QUITÓ TODO LO QUE IMPEDÍA LA BENDICIÓN DE DIOS
 
Asa procuró agradar a Dios y se esforzó en presentarse a Dios aprobado (2 Timoteo 2:15). “E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios” (v.2). ¿Por qué hizo Asa lo recto y lo bueno delante de Jehová su Dios? Dice la Palabra: “Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes y destruyó los símbolos de Asera; y mandó a Judá que buscase a Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos. Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los lugares altos y las imágenes; y estuvo el reino en paz bajo su reinado” (vv.3-5).
 
La reforma que emprendió tan pronto como subió al trono. Retiró y abolió la idolatría. Desde que Salomón había iniciado la idolatría en la última parte de su reinado, nada se había hecho para suprimirla. Dioses extranjeros eran adorados y tenían sus altares, imágenes y cipos; y el servicio del templo, aunque era llevado a cabo por los sacerdotes (13:10), era descuidado por gran parte del pueblo. Tan pronto como Asa tuvo el poder en sus manos, se propuso destruir todos aquellos altares idolátricos con sus imágenes (vv.3, 5). Esperaba que, al destruir los ídolos, volverían en sí los idólatras. Reavivó y estableció el culto a Dios solo y, puesto que los sacerdotes cumplían con su oficio y servían a los altares de Dios, mandó al pueblo a que cumplieran también con su deber (v.4): “Mandó a Judá que buscase a el Dios de sus padres (y no a los dioses de los paganos), y pusiese por obra la ley y sus mandamientos”. Al obrar así, “estuvo el reino en paz bajo su reinado” (v.5).
 
Estos lugares que se mencionan, eran donde se les rendía culto a Baal el dios de la fertilidad, a Asera la diosa de la fortuna, y a Moloc, el dios al cual que se le ofrecían sacrificios humanos. Todos esos dioses estaban en medio del pueblo de Israel, y por supuesto, el pueblo estaba desviado de la verdadera adoración. Esos dioses extraños interrumpían la verdadera comunión entre Dios y su pueblo.
 
Sin embargo, Asa fue guiado para limpiar de en medio del pueblo todo aquello que estorbaba e impedía la verdadera adoración y el culto a Dios. Y cuando Asa hizo esto, el reino tuvo paz. La Palabra dice que “cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová (delante de Dios), aun a sus enemigos hace estar en paz con él” (Proverbios 16:7). Aunque en nuestros días, el pueblo de Dios no tenga esos dioses desagradables, abominables como lo tenía el pueblo de Israel, existen muchas cosas que están apartando y separando al pueblo de Dios.
 
Si queremos la bendición de Dios, tiene que haber purificación en nuestras vidas, y si queremos ser de bendición para otros, tenemos que quitar todo lo que impida que Dios pueda usarnos como canal y fuente de bendición.
 
2. HUBO PREPARACIÓN
 
“Y edificó ciudades fortificadas en Judá, por cuanto había paz en la tierra, y no había guerra contra él en aquellos tiempos; porque Jehová le había dado paz” (v.6). Asa edificó ciudades fortificadas en Judá para asegurar la victoria. Para que haya edificación tiene que haber paz. En tiempos de guerra, una nación no puede edificar porque la guerra destruye lo que estaba edificado. Amado, aunque el mundo esté en guerra y en conflicto, en el pueblo de Dios, que es la Iglesia de Jesucristo, tenemos paz, porque Cristo es el autor de la paz. Él dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da” (Juan 14:27). Para poder vivir en paz con nuestros semejantes, primeramente tenemos que estar en paz con Dios y con nosotros mismos.
 
El mundo habla mucho de paz, pero no hay paz en el mundo. Y todos sabemos que este anuncio de paz que se oye por doquiera, no es más que un pregón de lo que está por suceder muy pronto. Cristo levantará su Iglesia y los juicios de Dios serán derramados en toda su potencia sobre la faz de esta tierra.
 
Cristo dijo: “Sobre esta roca edificaré mi Iglesia” (Mateo 16:18). En Hechos 9:31 dice que las iglesias eran edificadas por todas partes, porque “tenían paz”. Tenemos que estar conscientes para qué el Señor nos ha llamado. Para poder edificar tenemos que estar cien por ciento en perfecta unidad, trabajando en equipo para el engrandecimiento de la Obra de Dios y para la gloria de su nombre. Tenemos que mantenernos en unidad para poder seguir edificando. Debemos cerrar cada vez más las brechas, para no darle tregua ni oportunidad al enemigo.
 
3. EDIFICÓ MUROS
 
“Dijo, por tanto, a Judá: Edifiquemos estas ciudades, y cerquémoslas de muros…” (v.7). Los muros nos hablan de protección.
 
Antiguamente una ciudad sin muros era vulnerable al enemigo. Los habitantes de Jericó y su rey estaban confiados mientras los muros estaban levantados, pero cuando Dios los derribó, quedaron a expensas del pueblo de Israel. Cuando Nehemías supo del estado y la condición en que se encontraba Jerusalén que sus muros estaban arruinados, sus puertas por el piso, sintió gran preocupación, porque Jerusalén estaba desprotegida, estaba en ruinas.
 
En la vida cristiana tenemos que tener muros a nuestro alrededor. Cuando Dios le habló a Satanás a cerca de Job, le dijo: “¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso delante de Dios y apartado del mal?” (Job 1:8). El diablo le dijo a Dios: “¿No le has cercado alrededor él y a su casa y a  todo lo que tiene?” (Job 1:10). Así que el diablo veía toda la muralla que Dios había puesto alrededor de la vida de Job, de este siervo de Dios.
 
En la vida ministerial tiene que levantarse muros de protección, igualmente en esta Obra del Movimiento Misionero Mundial, los muros tienen que seguir en pie. Los muros de santidad no deben caerse. Dentro del llamado pueblo de Dios se ha colado mucha inmundicia, mucha mundanalidad, y se hace muy difícil distinguir entre los que son de Dios y los que pertenecen al mundo. Sabemos que el pueblo de Dios siempre ha sido y debe ser un pueblo diferente, y tiene que establecerse esa diferencia. Por eso tenemos que seguir edificando el muro de la santidad aunque nos digan anticuados, aunque nos digan fanáticos.
 
No podemos rebajar las normas de conducta que Dios ha establecido dentro de esta Obra. Preferimos agradar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo guardando su Palabra, no importando los apodos o epítetos que nos pongan, porque es mejor honrar a Dios y a Su Palabra. El Señor ha dicho: “Yo honraré a los que me honran” (1 Samuel 2:30). Dios quiere hombres y mujeres rendidos, dispuestos, y llenos del Espíritu Santo, que proclamen su Palabra tal como Él lo ha dado.
 
Hay que seguir levantando los muros de la Palabra, siendo luz y testimonio en este mundo. Tenemos que confesar a Cristo con nuestros labios y con nuestros hechos, tenemos que vivir vidas santas por dentro y por fuera.
 
4. EDIFICÓ TORRES
 
“Dijo, por tanto, a Judá: Edifiquemos estas ciudades, y cerquémoslas de muros con torres…” (v.7). Las torres nos hablan de vigilancia.
 
La torres de la oración. “Velad y orad, para que no entréis en tentación” (Mateo 26:41). “Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así (vigilando)” (Mateo 24:46). “Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8). Cuando descuidamos nuestra vida de oración, en nuestra muralla de protección se puede abrir una brecha por la cual entre el enemigo. Por eso es que tenemos que mantenernos en vigilancia. Las torres no se pueden descuidar, tenemos que seguir edificándolas para la gloria del Señor.
 
5. PREPARÓ UN EJÉRCITO
 
“Tuvo también Asa ejército que traía escudos y lanzas: de Judá trescientos mil, y de Benjamín doscientos ochenta mil que traían escudos y entesaban arcos, todos hombres diestros” (v.8). Asa también tenía ejército de hombres diestros que tenían escudos y entesaban arcos. La Iglesia de Cristo es un ejército.
 
Cuando Moisés fue comisionado para que fuera delante de Faraón, con la orden de dejar en libertad al pueblo de Israel, Dios le dijo a Moisés: “Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos” (Éxodo 6:26). En el libro del Cantar de los Cantares 6:10, refiriéndose a la Iglesia dice: “¿Quién es ésta que se muestra como alba, hermosa como la luna, esclarecida como el sol, imponente como ejércitos en orden?” (Cantares 6:10). Así que Dios llama a su pueblo mis ejércitos y Dios es llamado en la Biblia: “Jehová de los ejércitos es su nombre, el Santo de Israel” (Isaías 47:4).
 
Somos parte del ejército de Dios. Dice la Palabra que en el ejército de Asa todos eran hombres diestros. En Cantares 3:7-8, leemos: “He aquí es la litera de Salomón; sesenta valientes la rodean, de los fuertes de Israel. Todos ellos tienen espadas, diestros en la guerra; cada uno su espada sobre su muslo”. Sabemos que la espada del pueblo de Dios es la Biblia. Asa tenía un ejército preparado, que tenía que enfrentarse a la resistencia. “Vendrá el enemigo como río, pero el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él” (Isaías 59:19). “Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado” (Salmo 27:3).
 
“Y clamó Asa a Jehová su Dios…” (v.11). Y Zera comandaba un ejército de un millón de hombres el cual superaba en soldados a los ejércitos de Asa, casi los duplicaba, Asa clamaba: “¡Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar alguna al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos y en tu nombre venimos contra este ejército” (v.11). Aunque el ejército de Asa estaba bien adiestrado y equipado, él no puso su confianza en las armas, ni en los diestros que eran sus soldados, su confianza estaba en Dios. No podemos apoyarnos en nosotros mismos, ni en otros, ni en la política, ni en el mundo, tenemos que apoyarnos en Dios. Asa reconoce que el enemigo era poderoso, pero sabía que el Señor era el que peleaba.
 
He aquí uno de los secretos de la victoria: la confianza en el Señor, Él es el Dios de la victoria. Zera y todos los etíopes fueron aniquilados. Fue una victoria moral, material y económica, regresaron a Jerusalén triunfantes.
 
La Iglesia tiene el desafío y el reto más grande de la historia. Muchos están siendo vencidos, derrotados ante las fuerzas enemigas; pero como dijera el libro de Hebreos: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tiene fe para preservación del alma” (Hebreos 10:39).
 
Estamos en conflicto, en una gran batalla, en una gran lucha; la cual no es “contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12). Es un ejército poderoso, pero el Cristo de la gloria nos ha proporcionado las armas adecuadas para pelear.
 
Como Iglesia nos enfrentamos a ese ejército, por eso las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas. Creemos que Dios nos ha provisto del poder del Espíritu Santo, con los dones milagrosos, los frutos del Espíritu Santo, y el arma defensiva más poderosa de los siglos: la Palabra de Dios.
 
En medio de este tiempo de conflictos y de muchas dificultades, podemos mantenernos firmes en una vida cristiana de total y constante victoria; porque “esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” (1 Juan 5:4) en el Cristo invencible, victorioso. No estamos solos en la batalla, Cristo ha prometido: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20), dándonos siempre la victoria.

viernes, 6 de enero de 2012

Open Doors revela que 50 países son los que más persiguen a los cristianos

Unas 50 naciones persiguen a 150 millones de fieles que padecen discriminación, prohibición y violencia. Después de Corea del Norte, le siguen Afganistán, Arabia Saudita, Somalia e Irán. En 2011 hubo 398 mártires.


Oper Doors (Puertas Abiertas en Francia), la organización que vela por los creyentes en Jesús que sufren persecución en el mundo, reveló una lista de los países que más persiguen a los cristianos. Quien encabeza la lista es Corea del Norte quien considera que los que son seguidores de Jesús son enemigos del Estado y se calcula que entre 50 mil y 70 mil profesantes de la fe cristiana están internados en campos de trabajo.
Unas 50 naciones persiguen a 150 millones de fieles que padecen discriminación, prohibición y violencia. Después de Corea del Norte, le siguen Afganistán, Arabia Saudita, Somalia e Irán. En 2011 hubo 398 mártires.
Open Doors, asegura que la situación ha empeorado para los cristianos especialmente en las regiones donde ha cobrado más fuerza el fundamentalismo islámico. Un ejemplo de ello es en Egipto, que tras la caída de Hosni Mubarak, ha surgido una constante agitación anticristiana por parte de sectores musulmanes ultra.
“Los 50 países en donde la fe es más costosa”, así tituló Open Doors, la lista y el mapa mundial de esta persecución, a la que define como todo tratamiento injusto a los cristianos en razón de su religión. El estudio se focaliza, sin embargo, en los casos más graves.
“El extremismo islámico ha sido la principal causa de persecución de los cristianos en 2011”, afirma Open Doors y ello explica la fuerte presencia de países musulmanes en la lista y por tal motivo, “los cristianos no gozan de casi ninguna libertad”, dice el informe.
En América Latina, sólo en dos países existen persecución contra los cristianos: Cuba y Colombia. El caso del primero (puesto nº 42) no necesita mayor explicación. En cuanto a la inclusión de Colombia (nº47) se debe al accionar de las guerrillas, “que se dedican actualmente al tráfico de drogas” y que “asesinan a los pastores (protestantes) que se niegan a cooperar”, dice la ONG, que adelanta la cifra de 5 reverendos asesinados este año en el país sudamericano.
Sin embargo en Irán, la persecución contra algunas minorías religiosas se ha intensificado desde 2005. Más de 200 cristianos han sido detenidos durante el año estudiado para la elaboración de este Index Mundial de Persecución 2012. Oficialmente, sólo los extranjeros pueden practicar el cristianismo en ese país, lo que implica una casi total prohibición de hecho.
En el transcurso de 2011, 398 cristianos murieron como mártires y fueron Nigeria, Egipto e Irán los países con mayor número de muertos por motivos religiosos. Una de las características esenciales de la persecución es que ésta no se produce por casualidad. Es organizada voluntariamente, a veces con premeditación. Se desarrolla en varias etapas. La opresión, la discriminación y las violaciones a los derechos básicos”, dice el informe.
La lista mundial de los 50 países que persiguen a los cristianos:
Corea del Norte
Afganistán
Arabia Saudita
Somalia
Irán
Maldivas
Uzbekistán
Yemen
Irak
Pakistán
Eritrea
Laos
Nigeria (Norte)
Mauritania
Egipto
Sudán (Norte)
Bután
Turkmenistán
Vietnam
Chechenia
China
Qatar
Argelia
Comores
Azerbaiyán
Libia
Omán
Brunei
Marruecos
Kuwait
Turquía
India
Birmania (Myanmar)
Tayikistán
Túnez
Siria
Emiratos Árabes Unidos
Etiopía
Yibuti
Jordania
Cuba
Bielorrusia
Indonesia
Territorios palestinos
Bahrein
Colombia
Kirguistán
Bangladesh

Muestran manuscritos de la Biblia

Muestran manuscritos de la Biblia

Por motivos de seguridad y de conservación, la mayor parte de la colección se ha expuesto sólo una vez antes, también por sólo unas cuantas horas, hace más de una década.
MUESTRAN MANUSCRITOS DE LA BIBLIA DE HACE MIL AÑOS POR UNAS HORAS
 
Jerusalén - Israel.- Unos preciosos manuscritos de la Biblia originarios de la comunidad judía de Damasco, Siria, fueron exhibidos durante apenas unas horas en el mes de octubre 2011, ofreciendo un vistazo poco común a una colección que incluye libros llevados clandestinamente a Israel antes de que la antigua comunidad desapareciera a finales del siglo XX.
 
Los libros son resguardados en la Biblioteca Nacional de Israel. Por motivos de seguridad y de conservación, la mayor parte de la colección se ha expuesto sólo una vez antes, también por sólo unas cuantas horas, hace más de una década.
 
La colección consta de 11 volúmenes. Tres de ellos, entre los cuales estaba el libro más antiguo e importante de la colección, fueron sacados de las bóvedas de la biblioteca y mostrados durante un simposio el miércoles por la noche.
 
Los manuscritos tienen entre 700 a mil años de antigüedad y fueron escritos en pergamino en el Medio Oriente y Europa. Tienen una caligrafía hebrea meticulosa e ilustraciones en tinta y hoja de oro. Algunos cuentan con micrografía intrincada: decoraciones hechas con miles de diminutas letras hebreas.
 
Ninguno fue escrito en Damasco, sino que llegaron para ser guardados en las sinagogas de la ciudad durante siglos. Se les conocen colectivamente como las Coronas de Damasco, pues “corona” en hebreo se usa a veces para describir manuscritos bíblicos venerables y de importancia especial.
 
La comunidad judía residió en la capital siria durante más de 2 mil años antes de que sus miembros fueran expulsados en medio de una campaña de persecución del gobierno y violencia de parte de turbas debido al incremento del nacionalismo árabe y la fundación de Israel en 1948. Otra comunidad antigua en el centro financiero del país, Aleppo, corrió la misma suerte, al igual que otras en todo el mundo árabe.
 
Unos cuantos emigrantes judíos lograron escapar en los inicios de la creación de Israel, con la ayuda de agentes israelíes que manejaban rutas de contrabando a través de Líbano y Turquía.
 
La mayoría del resto de la comunidad partió en la década de 1990 después de que el fallecido dictador sirio, Hafez Assad, cedió a las presiones internacionales y les permitió salir. Casi todos se instalaron en Israel o Estados Unidos, pero un puñado —no más de varias decenas— prefirieron permanecer en Damasco.

Demos a conocer la Palabra

Demos a conocer la Palabra


Rev. Rodolfo González Cruz
La falta de conocimiento de las Escrituras puede llevarnos a sí mismo a caer en pecados gravísimos por ignorancia; mas la maldición de Dios alcanzará a aquellos que conociendo la Palabra incurren en pecados conscientemente.
En los principios de los tiempos Dios tenía comunión con el hombre. El plan inicial de Dios  era que el hombre -una criatura perfecta en todos los sentidos y creada para su gloria y alabanza fuera feliz se multiplicara y habitara la tierra que Él había creado por el poder de su Palabra. Su meta nunca fue atormentarlo ni verlo sufrir.
 
No obstante, el pecado de desobediencia vino a romper aquella comunión íntima entre el ser humano y su Creador. Las consecuencias de este acto de desobediencia fueron terribles, pero Dios buscó la forma cómo volver a reinstaurar la comunión rota con el hombre.
 
En algunos casos Dios se reveló directamente, en otros casos uso ángeles, profetas e intermediarios que le dieron a conocer Sus designios y propósitos. El más grande de todos estos propósitos consistía en la rendición de la raza humana a través del Mesías. La venida de Cristo a esta tierra permitió, pues, restaurar definitivamente aquella comunión entre el hombre y el Dios Todopoderoso.
 
En las Escrituras, Dios nos dejó unas leyes perfectas que permiten vivir en paz, con Él primero y luego con nuestro prójimo, por este motivo, Jesucristo ordenó en que escudriñemos las Escrituras. Estas, en efecto, nos permiten conocer a Dios en forma más profunda e íntima, y nos permite saber qué cosas le agradan y cuáles son las que abomina. “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39).
 
Si el hombre escudriñase las Escrituras. Sabría, por ejemplo que es abominación a Dios postrarse ante una imagen con el fin de tener comunión, y la práctica de idolatría implica desviarse de lo que es la verdadera adoración a Dios (Éxodo 20:4,5). La falta de conocimiento de las Escrituras puede llevarnos a sí mismo a caer en pecados gravísimos por ignorancia; mas la maldición de Dios alcanzará a aquellos que conociendo la Palabra incurren en pecados conscientemente.
 
PELIGROS DE LA IGNORANCIA
 
El pecado estriba en hacer algo en contra de todo lo bueno que Dios ha establecido para nuestra familia, nuestro prójimo y nosotros mismos. El pecado consiste también en negarnos a hacer el bien cuando podemos hacerlo. Ahora, bien existe dos tipos de pecados los pecados a sabiendas y los pecados por ignorancia.
 
Muchas personas se escudan bajo la excusa de la ignorancia tras haber cometido malos actos, por esta excusa es válida solo a mitad. En efecto cuando no conociésemos las leyes divinas, Dios nos dejó la conciencia y el Espíritu Santo para que estos nos reprendan antes, durante y después de haber cometido mal.
 
Refiriéndose al Espíritu Santo nuestro Señor Jesucristo dijo: “Y cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia; por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio por cuanto el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado” (Juan 16:8-11).
 
¿Cuántas veces aun estando perdidos en el mundo, no hemos oído en nuestra mente aquella vocecita que nos dice: “no lo hagas”? ¿Cuántas personas que no conocen ni a Dios ni la Biblia, han sido reprendidas en su corazón para no cometer algún pecado? Dios habla a los incrédulos a través de los sueños también, por cuanto Él no quiere que Sus criaturas se pierdan si no que vuelvan a la comunión con Él. Quizás usted amado lector, es una de estas personas. No resista al Espíritu Santo, y ríndase a Dios pidiéndole perdón por todos sus pecados.
 
Nuestro Creador nos dio, en su infinita misericordia y amor, el libre albedrio. Esto significa que estamos capacitados para escoger entre el bien y el mal, el pecado y la sanidad, la vida y la muerte eterna, el cielo y el infierno. Estamos libres, tanto de hacer lo que queremos como de obedecer o no a Su Palabra. Dios no quiere que le sirvamos por miedo al infierno y a la condenación eterna, sino porque le amamos con todo nuestro ser.
 
En 1 Samuel 28:7-10 leemos como sigue: “Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación. Y se disfrazó Saúl, y se puso otros vestidos, y se fue con dos hombres, y vinieron a aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de adivinación, y me hagas subir a quien yo te dijere. Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha cortado de la tierra a los evocadores y a los adivinos. ¿Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir? Entonces Saúl le juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto.”
 
Dios había escogido a Saúl para ser el primer rey de Israel. A diferencia de los demás reyes de la tierra, su responsabilidad principal radicaba en mover a toda la población a conocer las leyes de Dios, para que sus súbditos no pecaran por ignorancia. Saúl conocía bien las Escrituras como lo demuestra el hecho que eliminó a todos los hechiceros y brujos del pueblo de Israel.
 
Nuestro Señor abomina la magia negra o blanca, la nigromancia, la brujería, los sortilegios, la adivinación del futuro y todos los pecados que estén relacionados con las prácticas ocultas. Por este motivo, Dios prohibió determinantemente que su pueblo se dirigiera a estos impostores poseídos por los demonios a fin de conocer el futuro.
 
En Deuteronomio 18:10-14 leemos como sigue: “No se ha hallado en ti quien haga pasar a su hijo por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que haces estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios. Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros, y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios”.
 
El profeta Isaías a su vez declaró en profecía: “Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido” (Isaías 8:19-20).
 
La persona que consultaba a los hechiceros era (y sigue siendo) maldita por Dios: “Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra tal persona” (Levítico 20:6). En cuanto al adivino, Dios sentenció que se le matara por apedreamiento: “Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregue a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos” (Levítico 20:27; ver también Éxodo 22:18). Dios quería que su pueblo entendiera cuán grave era cometer estos actos, y por eso condenaba a muerte a sus practicantes.
 
Las Escrituras enseñan que los espíritus de los muertos se encuentran en un lugar de reposo celestial o en un lugar de tormento. Ni los que murieron creyendo en Cristo, ni los incrédulos pueden, pues, regresar a hablar con nosotros los vivientes (Lucas 17:26-31). Por consiguiente, si los muertos no pueden venir a alabar con los participantes a una reunión espiritual, ¿quién viene? Simplemente un demonio que toma posesión de las cuerdas vocales del que está llevando a cabo ese rito demoniaco.
 
Los demonios son unos espíritus que han perdido el cuerpo glorificado que tenían en el cielo. Por eso mismo, prefieren hasta poseer un animal antes que quedarse sin cuerpo humano tienen más campo de unción (pueden usar sus cinco sentidos y su cinco cuerdas vocales).
 
Es vergonzoso señalar que hay cristianos “infiltrados entre nosotros, unos supuestos conocedores de la Biblia, pero que le echan un vistazo a los horóscopos en los periódicos o en las revistas. Se saben los doce signos del zodiaco con sus planetas ascendentes, y si alguien les pregunta cuál es su signo zodiacal, no vacilan en contestar… ¡Esto no es un juego, sino un grave pecado contra Dios! Si usted es uno de ellos arrepiéntase ahora mismo de tales prácticas.
 
LA PALABRA DE DIOS, FUENTE DE VIDA Y PAZ
 
Cuando estábamos en el mundo y en nuestra ignorancia, nos decíamos: “cristianos”, pero de vez en cuando íbamos a consultar a los curanderos para recibir salud, y a los hechiceros a fin de que nos leyeran las líneas de la mano o las cartas de tarot para predecirnos el futuro. De esta forma, caímos en la trampa de ser encadenados por el mismo Satanás en persona.
 
Éramos religiosos sinceros con altares de dos o tres pisos en nuestras casas, pero estábamos perdidos porque no conocíamos la Palabra de Dios, ni al Dios de esta Palabra. En aquel tiempo, teníamos, pues, una religión sin Biblia, en otras palabras una religión sin conocimientos de las leyes de Dios. Por consiguiente, al no conocer a Dios ni tampoco sus mandamientos, ¿cómo íbamos  a ser cristianos sin respetar las leyes de Dios? Por esto mismo Dios nos dejó la Biblia para que supiésemos quién y cómo es Él; para mostrarnos su inmutabilidad a pesar de los cambios que pudieran acontecer en este mundo. Al conocer la Biblia, el pueblo tiene acceso a la verdad, y así evitar incurrir en semejantes abominaciones (como postrarse ante imágenes religiosas; consultar a hechiceros; vivir vidas silenciosas, etc.).
 
Satanás ha inventado muchas religiones sin Biblia, que mantienen a la gente ilusionada pensando que es salva. No obstante, ¿cómo serán salvos sin conocer la Palabra de Dios y el único mediador entre Dios y los hombres, nuestro Señor Jesucristo?
 
Más gente de lo que podamos imaginar vive atormentada día y noche por los demonios. Sienten presencias extrañas en sus casas; no soportan quedarse solos y viven angustiados; las catástrofes inexplicables y los accidentes se abaten implacablemente sobre ellos y sus seres queridos; las enfermedades le azotan sin parar y no saben lo que es vivir en paz.
 
Nada de esto proviene de Dios. Sin embargo, como estas personas no van a la Iglesia, como nadie les pone en sus manos una Biblia, se tornan hacia los hechiceros para deshacerse de lo que llaman una maldición o el mal de ojo. En realidad se encadenan todavía más, porque, de forma voluntaria, se entregan ellos mismos en la mano del diablo. Dios ha puesto en nuestras manos un poderoso mensaje, para darlo a conocer al mundo entero. Su última ordenanza fue esta: “Id por todo el mundo y predicar el Evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15).
 
Cualquier amigo que esté leyendo estas líneas y que haya incurrido en estas prácticas estará, seguramente asustado. Usted puede estarlo, pero no se demore, reconozca que obró mal delante de Dios. La Biblia nos habla de reyes, que al encontrar los libros de la ley, se estremecieron y cayeron postrados; porque habían cometido estos pecados y todo el pueblo con ellos. Sin embargo, Dios nunca menospreciaría a nadie que se le acerque pidiendo misericordia. Si usted invoca el nombre de Cristo y le acepta como su Salvador, Dios quitará la maldición que posa sobre usted y su casa en estos momentos. Hay un poder que sobrepuja al infierno con todos sus demonios. Aquel que recibe la Palabra de Dios en su corazón, ni un mal tocará su morada y recibirá paz, bendición y felicidad.
 
Esta promesa es la del Señor: “Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya” (Salmo 91:3-6). Dios le bendiga.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Preguntas de cibernautas sobre el creacionismo fueron resueltas online (fotos)


La tarde del último viernes se emitió vía internet un interesante conversatorio sobre el creacionismo que llevó por título “El Cuerpo Humano: Una pieza maestra de la creación”.  El expositor fue Ph.D. en química orgánica, Alan White, llegado desde los Estados Unidos.
El evento se transmitió a través de la página web de Bethel Televisión y contó con la participación de cibernautas procedentes de distintos países del Perú y el mundo. El contacto se efectuó mediante el servicio de nuestra plataforma virtual y la conocida red social Facebook.
Esta experiencia se replicará el próximo viernes, fecha en la que se contará con la presencia del pastor Eugenio Masías, quien resolverá preguntas relacionadas al poder de la música sobre el hombre.

Sentencian a mujer cristiana a 25 años de prisión


Condenan a mujer cristiana a 25 años de prisión por tocar el Corán “sin lavarse las manos”.
Lahore, Pakistá.- Es la novena víctima cristiana de la controvertida “ley sobre la blasfemia”: se trata de Ruqqiya Bibi condenada por el tribunal de Kasur en 2010 (en Punjab) a 25 años de prisión por “profanar el Corán” por tocarlo con las manos sin lavar, junto con su esposo, Munir Masih, también condenado a la misma pena.

Después de ocho meses de prisión, los abogados de la mujer – respaldados por la organización CLAAS (Centro de Asistencia Legal y Resolución de Ayuda) – han pedido la libertad bajo fianza y el Tribunal Superior de Lahore decidirá en una audiencia programada para el próximo 10 de noviembre.

Para el esposo Munir, la misma petición ha sido enviada, pero como informan diversas fuentes “es probable que sean víctimas de ejecuciones extrajudiciales a manos de extremistas islámicos, que no admiten que los ‘blasfemos’ esteán vivos y libres”. “La historia de los cónyuges Masih es un ejemplo clásico del abuso de la ley de blasfemia y de cómo los cristianos sufren persecución en Pakistán, perseverando en la fe en Cristo”.

Fuente: AcontecerCristiano.net

Se acerca enorme asteroide que rozará la Tierra


Tendrá una distancia de 324.600 kilómetros, menor a la que separa la Luna de nuestro planeta. Hace aproximadamente 200 años ese mismo asteroide tuvo una trayectoria cercana a la Tierra
El 2005 YU55, un asteroide de 400 metros de diámetro, se acercará a la Tierra el próximo 8 de noviembre, cuando estará a una distancia de 324.600 kilómetros, menor a la que separa la Luna de nuestro planeta.

La Nasa ha anunciado que seguirá la trayectoria de la roca espacial desde radiotelescopios de Goldstone, California, y Arecibo, en Puerto Rico.

Se pudo conocer, además, que el asteroide no ejercerá ninguna influencia sobre las placas tectónicas o la gravedad de la Tierra, por lo que no se notará efecto alguno.

Durante el seguimiento, los científicos utilizarán las antenas de Goldstone y Arecibo para rebotar ondas de radio a la roca espacial. Además, la Nasa espera obtener imágenes muy detalladas que revelan las características, forma, dimensiones y otras propiedades físicas del asteroide.

La última vez que una roca espacial de este tamaño se acercó tanto a la Tierra fue en 1976, aunque nadie pudo observar el acercamiento ese año, y la siguiente aproximación conocida de un asteroide de este tamaño se producirá en el año 2028.

Se presume que en algún momento del futuro el asteroide podría terminar cayendo a la Tierra. Un objeto de 400 metros como este podría, en caso de impactar contra una gran ciudad, destruirla por completo y causar graves daños en varios centenares de kilómetros a la redonda. BBC

Fuente: AcontecerCristiano.net

La Biblia y los medios de comunicación


Dios habló al profeta Daniel sobre el grado de desarrollo que alcanzarían la tecnología y la diversión, hasta el punto de tener una influencia mundial. Dios habló del sometimiento del mundo a un líder que se enfrentará a Jesucristo en su segunda venida.

La Biblia nos habla de una revolución masiva en la tecnología de la información y la comunicación. También nos profetizó acerca de una perniciosa cultura de violencia, buscadora de placeres, insaciable en cuanto al sexo y la codicia, que lograría influir a escala global.

Además, nos advirtió acerca de una manipulación de la opinión pública por medio de fuerzas económicas y juegos políticos que culminaría en el advenimiento de un gobierno mundial y un engaño religioso de grande magnitud.

La explosión de la información

Dios habló al profeta Daniel sobre el grado de desarrollo que alcanzarían la tecnología y la diversión, hasta el punto de tener una influencia mundial. Aunque Daniel vivió 600 años antes de Jesucristo, por medio de él Dios habló acerca de cuatro poderosos imperios mundiales, de la primera y la segunda venida de Cristo, y del sometimiento del mundo a un líder que se enfrentará a Jesucristo en su segunda venida (Daniel 2, 7-9, 11-12).

Aunque Dios inspiró para que escribiera estas profecías, Daniel no las entendía totalmente. Un ángel le dijo: “Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin” (Daniel 12:9). Su verdadera implicación en los acontecimientos mundiales no sería conocida hasta los tiempos del fin; y aun en esos momentos “ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán” (Daniel 12:10).

Sin embargo, Dios le dijo a Daniel —y por medio de sus escritos nos dice a nosotros— dos características de la época de los tiempos del fin, cuando las profecías de la Biblia podrían ser comprendidas y los “entendidos” iban a comprender.

También le dijo: “Sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará” (Daniel 12:4). La clave la encontramos en la última frase; el tiempo del fin es el momento en el que “la ciencia se aumentará”. Esta profecía verdaderamente se aplica a nuestra época; a nuestra generación se le llama la era de la información.

Algunos estiman que la acumulación de conocimiento se duplica cada 18 meses. Cualquiera que tenga conexión con el Internet -con sólo pulsar unas teclas- tiene bibliotecas grandísimas a su alcance. Podemos grabar enciclopedias enteras en discos compactos y reproducirlos por unos pocos dólares cada uno.

¿Qué tiene que ver toda esta explosión de conocimientos con los medios modernos de comunicación global?

Detrás de la explosión de conocimientos se encuentran los adelantos de los medios de comunicación y la transformación tecnológica que los ha hecho posibles. Sin los medios para difundir rápidamente la información a muchas personas, jamás se habría dado la explosión de conocimientos que se ha producido.

La invención de la imprenta permitió la proliferación de los libros, el medio primario para la diseminación del conocimiento en el siglo 18, “el siglo de las luces”. Junto con la llegada de los periódicos de gran circulación, en el siglo 19 la educación pública aumentó grandemente la tasa de alfabetismo, lo que hizo posible el posterior progreso tecnológico. El desarrollo tecnológico en las comunicaciones electrónicas dio un salto en el siglo 20 con la radio, televisión, computadoras, satélites y finalmente el Internet que reúne todas estas tecnologías en una red mundial.

En realidad, hay dos elementos que permite ver y oír instantáneamente acontecimientos y a personas que se encuentren en cualquier parte del planeta. Son el Internet y las telecomunicaciones vía satélite.

Disponibilidad internacional inmediata

En el Apocalipsis hay una profecía que dice que personas de todas las naciones verán simultáneamente la muerte de dos profetas de Dios en Jerusalén a manos de un dictador llamado la bestia: “Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días. . .  éstos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía . . . Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará” (Apocalipsis 11:3-7).

Pero veamos lo que se nos dice acerca de la clase de información tecnológica que estará disponible cuando eso suceda: “Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado. Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados. Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra. Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron. Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y sus enemigos los vieron” (Apocalipsis 11: 8-12).

Estas profecías nos dan a entender que la televisión y otros medios electrónicos van a transmitir la muerte de esos dos profetas, tal vez enlazados vía satélite e Internet o aun otras tecnologías más avanzadas. Estos sucesos serán transmitidos en vivo y simultáneamente a todas partes del mundo.

Señales y milagros

Sin embargo, antes de la aparición de estos dos testigos, habrá dos antagonistas por parte de Satanás —la bestia y el dirigente religioso que la Biblia llama el falso profeta— quienes aparentemente van a manipular poderosamente los medios de comunicación y van a deslumbrar al mundo con hechos sobrenaturales, que muchas personas van a creer que son de origen divino, pero que en realidad su origen es satánico.

Veamos la profecía del apóstol Pablo acerca de este dirigente religioso. Al escribir sobre la época de “la venida de nuestro Señor Jesucristo”, Pablo nos dice que este hombre “se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2 Tesalonicenses 2:1, 4).

Pablo continúa: “Inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” (2 Tesalonicenses 2: 9-12).

Más adelante, en Apocalipsis 13:13-14 se nos explica que él “también hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia”.

Podemos ver que estos dirigentes perversos van a engañar con su poder y astucia prácticamente al mundo entero.

Diversión absorbente

Pablo escribió acerca de otra tendencia en los últimos días en la que los medios de comunicación desempeñarían un papel fundamental. Escribiendo poco antes de su muerte, ocurrida en el año 67 d.C., dijo: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios” (2 Timoteo 3:1-4).

Cada una de estas características fundamentales la podemos encontrar en los programas televisivos, devorados por más de dos mil millones de personas en todo el mundo.

La sed de violencia, la exaltación del yo, el sexo sin el compromiso del matrimonio, el placer indirecto en el fruto prohibido sin tener que sufrir las consecuencias, son los temas de las comedias, telenovelas, dramas y programas de opinión que moralmente equivalen al fluido que corre por las cloacas de las mentes humanas.

El motivo para tanta inmundicia es simple: dinero. Lograr que el mayor número de televidentes vea la propaganda comercial, lo cual es el principal objetivo de los ejecutivos de las redes de televisión. Para programar los ganchos más efectivos cuando el número de espectadores está en su punto más alto, es necesario planear un alto contenido de sexo, codicia, lujuria y humor soez. Esta es la forma más segura de mantener al público pegado al televisor.

Los dueños de los derechos de autor de películas y de programas de televisión enfocados en el sexo, la lujuria y la avaricia ganan mucho dinero. Y los que tienen editoriales, revistas, sistemas satelitales y de cable, y establecimientos donde se alquilan películas, ganan más dinero aún.

Los niños cada vez piensan, dicen y hacen más cosas de acuerdo con lo que ven en la propaganda y en los programas de la televisión. Las implicaciones son escalofriantes, porque gran número de estas mentes tan impresionables no logran discernir entre lo que ven en la televisión y la vida real. Sus vidas se convierten en algo irreal.

Las investigaciones demuestran que la conducta antisocial de los niños en las escuelas está directamente relacionada con el contenido de los programas de televisión que ven y el número de horas que pasan frente al televisor. En cierta investigación, el 35 % de los criminales violentos encarcelados dijo haber sacado las ideas de sus crímenes viendo televisión.

Los últimos días

Muchísimas personas afirman creer en Dios, pero no saben quién es Él. Tal como lo dijo el apóstol Pablo, la motivación de las personas en los últimos días no sería el desarrollo del carácter noble o el amor al prójimo. Hombres, mujeres y jóvenes serían “amadores de los deleites más que de Dios” (2 Timoteo 3:4).

A todas las personas que están atrapadas en la sociedad materialista, el enfoque y la cultura que influyen en todo el mundo, Dios les dice: “Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas” (Apocalipsis  18:4).

La única forma de salir de esto es reconocer hacia dónde nos está llevando todo este materialismo, esta diversión y los medios de comunicación centrados en el yo.

Desconectémonos del consumismo; dejemos este camino de vida egocéntrico promovido por todo el sistema mundial de comunicaciones. En lugar de esto, volvámonos a Dios y a su Palabra: La Biblia.

La Biblia de Lutero


Martín Lutero dio inicio el 4 de mayo de 1521 a la traducción de la Biblia al alemán. Al año siguiente se publica el Nuevo Testamento, y en 1534 toda la Biblia.

Lejos estaba Lutero de imaginar las profundas repercusiones religiosas, y socioculturales, que su solitaria labor tendría por toda Europa. Por primera vez en la historia un movimiento disidente de la Iglesia católica contó con un poderoso aliado: la imprenta, que Lutero y los suyos supieron usar profusamente para diseminar sus críticas y propuestas.

Como producto de la contrarreforma, la sociedad mexicana ha carecido de un referente religioso y literario representado por un libro: la Biblia. En contraste, sociedades como la inglesa y alemana tuvieron desde el siglo XVI, gracias a las traducciones bíblicas de William Tyndale y Martín Lutero, respectivamente, un basamento que se reflejó intensamente en la producción cultural de esas naciones. Ésta es la razón por la cual, al preguntársele a Bertolt Brecht, cuál consideraba era el libro alemán más importante, simplemente respondió: "Usted quizá se ría: la Biblia".

Al salir de la Dieta de Worms, en la que comparece en abril de 1521 ante autoridades católicas y el emperador Carlos V, Lutero es secuestrado por enviados del príncipe Federico El Sabio, protector del ex monje agustino, y conducido al castillo de Wartburgo. En el lugar, a partir del 4 de mayo, Lutero emprende la frenética tarea de traducir el Nuevo Testamento al alemán. Lo hace a partir del texto griego, en agotadoras 10 semanas.

En un escrito de 1530 (Misiva sobre el arte de traducir), Martín Lutero explica y defiende sus razones para verter a su lengua materna el Nuevo Testamento: "Lo he traducido lo mejor que me ha sido posible y que mi conciencia me lo ha permitido. No obstante, a nadie he obligado a leerlo; he dejado libertad absoluta, y si lo he traducido, ha sido con la única intención de prestar un servicio a quienes no pueden hacerlo mejor que yo. A nadie le está vedado realizar una traducción más perfecta. No la lea el que no quiera hacerlo; ni le voy a pedir que la lea ni le alabaré si lo hace".

Entre 1522, cuando es publicado el Nuevo Testamento al alemán, y la muerte del autor de su traducción (1546), son publicadas más de 300 ediciones de la Biblia en aquel idioma. El tiraje de esas ediciones fue de más de medio millón de ejemplares, cifra nunca antes alcanzada en la historia por libro alguno. La llamada Biblia de Lutero tuvo un papel central en la alfabetización del pueblo germano. Otro dato impresiona respecto a la autoría y circulación de los escritos de Lutero, y es el que señala cómo un tercio de la producción de libros en tierras alemanas en la primera mitad de siglo XVI eran obras de Lutero (Stephen Füssel, El libro de los libros. La Biblia de Lutero de 1534, una introducción histórico-cultural, Taschen, 2003).

La trascendencia cultural e histórica de la traducción de Lutero le da un cariz particular a la nación germana. Le sirve para fortalecer su identidad, para anteponer su idioma al dominante latín priorizado por la Iglesia católica. La Biblia de Lutero representa la democratización del conocimiento religioso, que desde este terreno se extiende a otros ámbitos, como el político. De ahí que se haga necesario aquilatar la afirmación de Johann Wolfgang von Goethe: "Los alemanes sólo se convirtieron en un pueblo con Lutero".

Martín Lutero ve en la imprenta un medio invaluable para extender sus traducciones y escritos. La tenía por "un regalo divino, el más grande, el último don de Dios". El instrumento tecnológico es considerado un aliado por Lutero, y lo usa eficazmente en la producción promedio de un libro cada 15 días. Incluso antes del inicio en mayo de 1521 de la traducción del Nuevo Testamento, entre 1517 (en octubre de 1517 cuando redacta las 95 tesis contra las indulgencias) y 1520 (cuando pública tres de sus principales escritos); se venden más de 300 mil ejemplares de 30 obras de Lutero.

La inmensa mayoría de quienes en vida de Lutero se enteraron de sus propuestas y razones para romper con el papado y la Iglesia católica, lo hicieron por medio de papeles impresos, la red más eficaz de la época. Resume bien el acontecimiento E. de Moreau: "Por primera vez en la historia de los hombres un vasto público de lectores ha podido juzgar las ideas revolucionarias gracias a un modo de comunicación que se dirigía a las masas, que utilizaba las lenguas vernáculas y que recurría tanto al arte del periodista como al del caricaturista".

La versión de la Biblia de Lutero al alemán produjo varias lecturas, como la realizada por los campesinos. Su acercamiento les llevó a encontrar elementos para sustentar su crítica al régimen económico, y bases para la rebelión política. Pero ésa es otra historia.

África tierra de Dios


Desde Guinea Ecuatorial el Movimiento Misionero Mundial evangeliza al continente más pobre del planeta. La Palabra de Dios se impone al oscurantismo y rescata miles de almas.
“Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán”, Hechos 28:28. “Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, a fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra”, Hechos 13:47.

África, el continente más antiguo del mundo, vive en la actualidad un esperanzador y prometedor proceso de aproximación a la verdad absoluta: Dios. Una evolución de fe gestada por el Movimiento Misionero Mundial desde Guinea Ecuatorial, en el centro de la segunda zona más poblada del planeta. Con casi 18 años de historia, 32 iglesias establecidas en cuatro naciones, a despecho de las diferencias idiomáticas y religiosas, y un sinfín de almas rescatadas para la gloria del Todopoderoso, la Obra se abre paso en medio del inmenso territorio africano.

En rigor, la presencia de Jesucristo en África, a través del MMM, se remonta a inicios de los ochenta. El misionero Rómulo Vergara, integrante esta Obra del Señor, arribó a Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial, en diciembre de 1983 con el único objetivo de llevar la Palabra del Señor por suelo africano y encender la llama de la verdad en la cuna de la civilización humana. Desde ese momento, Vergara, quien fue secundado por su hermano Clemente, sembró la mejor semilla de confianza en el Altísimo y no tardó en cosechar los frutos de su labor. Así, en 1987, Cristo estableció su primera Iglesia en África y se marcó el inicio de la incursión de la Obra.

Hoy, con miles de convertidos sumados al pueblo de Dios, el MMM robustece a diario su presencia en el continente que alberga a alrededor de mil millones de habitantes y una infinidad de creencias malignas como la hechicería o el vudú. Malabo, una ciudad de contrastes en la que se mezcla la opulencia y la miseria, sirve de base espiritual para la Obra. Desde allí, en medio la ciudad más españolizada del África, se extiende el verbo del Creador sin tregua alguna. Para ello, el idioma castellano fue de vital importancia. Y es que en Guinea Ecuatorial, ex colonia española, el 87% de su población tiene como lengua madre al idioma de Cervantes.

CONGO, GABÓN Y GHANA

No solo en Guinea Ecuatorial la Obra del Señor reluce. Más allá de las trabas lingüísticas, y en una zona donde se hablan aproximadamente 2,000 lenguas, la figura celestial de Jesús está presta y siempre firme en otras naciones de la región africana. Congo, Gabón y Ghana son las sucursales terrenales en las que el Altísimo también tiene un espacio reservado para todo aquel impío que desee conocer la certeza de la vida eterna al lado del Creador. En ellas se evangeliza y adoctrina a los nuevos hermanos en francés, portugués e inglés gracias al trabajo indesmayable de una gran red de obreros africanos transformados por el poder infinito de Dios.

Con la meta de cubrir en breve los 54 países del África, la Obra tiene destinados a un grupo de misioneros para diseminar las Buenas Nuevas de Jesucristo en Togo y Benín en los próximos meses. Además, libra de forma cotidiana una guerra espiritual contra el oscurantismo y diversas fuerzas malignas que echan mano de hechiceros, magos y brujos para obstaculizar los designios celestiales. Combate que, en medio de un mundo hostil y extremadamente mísero, se gana día a día gracias al apoyo y dirección del Señor. Una prueba más de fe y una verificación incuestionable que en Cristo todo se puede hasta lo que parece imposible: evangelizar el continente africano.

EL INSTITUTO BÍBLICO

La difusión del Evangelio en África es un esfuerzo de fe y de sacrificio en el que de momento juega un rol protagónico el Instituto Bíblico Elim, la escuela de teología del Movimiento Misionero Mundial, que se encarga de enseñar la sana doctrina de la Palabra de Dios a los obreros radicados en suelo africano. Con una sede ubicada en Guinea Ecuatorial, el Instituto cumple con el noble propósito de instruir en el manejo adecuado y apropiado de los dogmas y verdades del Señor.

En esta casa de estudios, se viene preparando en la actualidad a cerca de 50 misioneros que en breve recorrerán suelo africano para divulgar las bondades y generosidades del nuevo nacimiento en Cristo. Provisto de una población estudiantil pluricultural, y ducha en el manejo de diversos idiomas, el Instituto también aspira a mantener el corazón ardiendo por Jesús dentro de sus educandos y de ese modo terminar de llevar a cabo la transformación espiritual de África.
  
DATOS:

46 Pastores, entre las que se cuentan esposas.
10 Ministros ordenados.
23 Licenciados.
13 Laicos.
32 Iglesias.

Presencia oficial en:

- Guinea Ecuatorial.
- Gabón, Libreville.
- Congo, Brazzaville.
- Ghana.

Ciencia y Biblia


En este caso, ha sido un equipo multidisciplinar de Israel quien ha sometido el texto hebreo del Antiguo Testamento al escrutinio de un nuevo software desarrollado para identificar y diferenciar los estilos de distintos autores.
Un programa informático reconoce múltiples autores en la Biblia

La Biblia continúa suscitando el interés de la ciencia. En este caso, ha sido un equipo multidisciplinar de Israel quien ha sometido el texto hebreo del Antiguo Testamento al escrutinio de un nuevo software desarrollado para identificar y diferenciar los estilos de distintos autores.

El equipo de investigación está encabezado por Moshé Koppel, profesor de Informática y Lingüística de la universidad de Bar Ilán. Acompañado de un equipo de ingenieros, lingüistas y estudiosos de la Biblia, sometió al texto bíblico a diferentes pruebas con un software desarrollado para detectar la autoría de los diferentes libros.

“La idea general es que si tenemos cualquier tipo de documento, puede ser la Biblia, una carta o un anónimo en internet, podemos analizarlo y aprender todo tipo de cosas sobre el que los escribió con sólo analizar el tipo de palabras empleadas”, explicó Koppel a Efe.

El programa, que forma parte de un campo de especialización de la inteligencia artificial conocido como atribución de autoría, analiza el estilo y la selección de palabras para diferenciar partes de un mismo texto presumiblemente escritas por diferentes autores.

PRUEBAS EXITOSAS

Los investigadores han podido dividir de forma automática un complejo documento en el que habían mezclado aleatoriamente versículos de dos libros enteros del Antiguo Testamento que corresponden a diferentes autores, y el programa informático logró separarlos correctamente.

“Cogimos los libros de Ezequiel y Jeremías. Los introdujimos en el programa y le pedimos, sin ningún tipo de información ni pistas, que los dividiera de nuevo en dos libros de la mejor manera posible y funcionó”, refirió Koppel.

El informático arguye que una de las maneras de diferenciar la autoría de textos es a través del tipo de palabras empleadas, según una técnica conocida como clustering (agrupación). Así, en uno de los libros el escritor emplea la palabra hebrea makel para designar un palo, mientras que en el otro se utiliza maté para el mismo concepto.

En otra prueba similar, el equipo israelí pidió al programa que hiciera lo propio con otros dos libros, en este caso Job y Proverbios, y el resultado fue una separación que se acercaba al cien por cien.

La investigación, presentada recientemente en un encuentro de la Asociación de Lingüística Informática en Oregón (EEUU), abre un importante potencial para los estudios de la Biblia, pues el método arroja luz sobre el mejor resultado posible de división por autor.

De momento, el software sólo ha sido desarrollado para la lengua hebrea, aunque sus inventores no descartan posibles aplicaciones en el futuro en otros idiomas que permitan analizar textos en la lengua de Shakespeare o Cervantes.

Sobre la polémica que ha despertado el análisis de uno de los textos más sagrados del mundo, Koppel prefiere no entrar en el debate de quién o quiénes fueron los autores de la Biblia. “No tenemos nada que aportar sobre si la Torá fue escrita por Dios o por personas porque no tenemos ni idea de cuál es el estilo de escritura de Dios y para analizarlo necesitamos un texto anterior de referencia”, explicó en tono de humor el investigador.