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jueves, 28 de junio de 2012

El Amor Es Verbo No Sustantivo

El Amor es acción, no un concepto emocional!

La mayoría de personas en el mundo entienden el amor como un concepto emocional que produce cosquillas en el estomago y una fuerte atracción hacia otra persona. También lo confunden con la pasión que es una emoción que mueve fuertemente la voluntad de las personas aun por encima de los compromisos y deberes de las personas.
La pasión es una emoción tan fuerte que puede hacer perder la razón a muchas personas. Pero la pasión no es amor.
 
La mayoría de personas en el mundo ven el amor como un sentimiento o una emoción y por esta razón no logran disfrutar de lo que es el verdadero amor. Y como lo consideran un sentimiento o una emoción, cuando ese sentimiento ya no esté, pues simplemente se acabó el amor y es tiempo de buscar un nuevo amor!

El verdadero amor es acción. Veamos lo que nos dice la Biblia acerca del verdadero amor:
I Cor 13: 4-8: El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no se envanece,  no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, sino que se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
Aquí podemos ver claramente que lo que la Biblia enseña del verdadero amor no son sentimientos, sino decisiones. Amar es acción o acciones en favor de una persona. Amar es estar dispuesto a sufrir por el bienestar de otra persona. Amar es pensar siempre lo bueno de otras personas, amar es servir, atender, apoyar, acompañar, dar a otras personas. En el Matrimonio, amar es procurar con acciones el bienestar de tu cónyuge permanentemente.

Lo maravilloso de este amor a la manera de Dios, es que va a producir un sentimiento y una emoción de pareja y un gozo de estar juntos y compartir la vida para siempre. Esto se debe a que la decisión de amar a la manera de Dios siempre esta enfocada en el bienestar del otro.

Este amor nunca se acaba, y al sentirse atendidos mutuamente va a producir esa sensación de bienestar y gozo que les permitirá disfrutar de las cosas lindas de la vida.
 
Este amor es además incondicional. El amor por decisión debe ser incondicional, de manera que aunque el cónyuge falle, la decisión de amar esta por encima de los defectos del cónyuge. Unas veces fallará el hombre y otras fallará la mujer; pero si ambos tienen la disposición de amarse a la manera de Dios, podrán superar cualquier dificultad y mantener el gozo y la alegría de una relación saludable.

Amar como verbo, no es fácil, pero si tomamos la decisión de hacerlo y vivir con la decisión de amar por encima de los defectos del cónyuge y procurando siempre su bienestar, la probabilidad de obtener un matrimonio saludable es muy alta.
Puede que tu matrimonio haya sufrido mucho por causa de que han vivido simplemente un amor sentimental o pasional y quizás sienten que se acabó el amor o que ya no sienten casi nada el uno por el otro.

COMIENCEN DE NUEVO. Nunca es tarde para comenzar a amar con acciones que beneficien a tu cónyuge. Comiencen hoy mismo a amarse a la manera de Dios. Tomen la decisión de perdonarse y dejar atrás los errores mutuos del pasado y comiencen una nueva vida haciendo del amor un verbo y no un sustantivo.

Tu matrimonio y tu familia es el tesoro mas valioso que Dios te ha dado. Cuídalo!
Luis y Hannia Fernandez
matrimonios@libresparaamar.org
www.libresparaamar.org

viernes, 9 de marzo de 2012

Una cita semanal a solas fortalece el matrimonio


 
Una cita semanal a solas fortalece el matrimonio
 

Un estudio de la Universidad de Virginia revela que los matrimonios que conciertan una actividad conjunta semanal a solas mejoran su relación.
LOS Los matrimonios que quedan para una cita a solas una vez a la semana ven reducido su riesgo de divorcio a la mitad, según los estudios presentados por la Universidad de Virginia al respecto.  Se trata de la constatación de una de esas reglas de oro que se ofrecen en cursos matrimoniales y salen de boca de muchos consejeros.

Los datos se han recogido en Estados Unidos (1.600 parejas de 18 a 55 años, en 2010-2011, combinados con sondeos de 10.000 aultos, de 1987 a 1994). La situación es extrapolable a un país como España donde el estrés y los horarios extremos limitan los tiempos de comunicación en la pareja.

 SOLO CON TU PAREJA
La pregunta del estudio era “¿Cada cuanto pasa usted tiempo solo con su pareja, charlando o compartiendo una actividad?”, tal y como puede verse en el documento de resumen del trabajo publicado en la página web de la universidad de Virginia ( disponible en inglés ).

 Las palabras clave son “solo con su pareja” (no valen las salidas con amigos, parientes ni los niños) y “compartiendo”.  Brad Wilcox, co-autor del estudio, insiste en que no hace falta salir a cenas caras ni alquilar un viaje en globo. “Mientras estés tan concentrado en tu cónyuge como en tus niños, tu trabajo o tus jueguecitos del iPhone, ya vale. Se trata de que hablen cara a cara. Puede bastar con jugar a algo los dos solos después de acostar a los niños”, afirma Wilcox.

 El estudio muestra que cuanto más tiempo “de calidad” se comparta, menos riesgo de divorcio hay.  Un 15% de los que tienen una cita semanal se divorcian. Aunque pueda parecer mucho, no lo es si se compara con los resultados de aquellos que no se citan con esa regularidad, que son un 25%.

 EL PODER DE UNA CITA
Hay varios aspectos que se suelen destacar en cuanto a los beneficios de una cita con el cónyuge.  Lo principal es que mejora la comunicación, ya que ambos pueden hablar sin las distracciones del día a día y sin prisas.  Algunos manuales, como Alpha para Matrimonios, recomiendan que las citas sean agradables, y no se usen para hablar de problemas, pero en cualquier caso debe primar siempre la necesidad de compartir entre cónyuges. Además, la comunicación estable permite descubrir que el cónyuge cambia, que ya no piensa o desea o teme como 10 o 20 años antes. Una mejor comunicación es clave del éxito matrimonial.

 Por otra parte se disfruta de la novedad que supone la cita y se evita el “acomodamiento”.  Los estudios demuestran que hacer juntos cosas novedosas (desde montar a caballo a pasear por la montaña, bailar o ver puestas de sol) borra la rutina, y une a los cónyuges en un reto compartido, divertido y emocionante.

La mejora de la cita  afecta a la relación relación romántica y sexual,  porque añade creatividad y emoción, y al permitir el diálogo, puede ayudar también en este campo. Todo ello fortalece el matrimonio.

La cita semanal  ayuda también a afirmar el compromiso entre ambos.  Al fin y al cabo, una cita es un compromiso específico que puede quedar marcado con antelación, lo que refuerza la sensación de unidad. Queda claro que para cada cónyuge, el otro es una prioridad.

Por último,  salir a divertirse en pareja o simplemente pasar un buen tiempo juntos es bueno porque se aligera el estrés  al que las personas suelen estar sometidas. Permite ver al otro sin cargas de irritabilidad o cansancio o agobio, y eso ayuda a mantener el amor conyugal.