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viernes, 3 de agosto de 2012

Estudio afirma que Coca Cola y Pepsi contienen alcohol



El Instituto Nacional de Consumo de Francia denunció que las bebidas gaseosas más vendidas del planeta, Coca Cola y Pepsi, tiene alcohol.

El organismo advirtió esta situación especialmente a aquellas personas que por problemas de salud no pueden consumir nada de bebidas etílicas o bien, quienes por motivos religiosos no lo hacen.

De acuerdo a los exámenes practicados, los productos Coca Colca, Pepsi Cola, Coca Cola Light y Coca Cola Zero contienen alrededor de 10 milígramos de alcohol por litro, es decir, un 0,001%, una cantidad imperceptible al paladar.

Tras los análisis, el ente galo dijo que el decir que estas bebidas “están libres de alcohol”, como lo han hecho siempre ambas compañías, es sólo marketing, pues han mentido a la soceidad..

Una vez desatada la polémica, el director técnico de Coca Cola- Francia expresó que “es posible la existencia de algunas trazas de alcohol producto del proceso de elaboración de Coca Cola, acorde a su fórmula secreta”, en declaraciones recogidas por el portal Lr21 y Huffington Post.

El ejecutivo además aseguró tener el respaldo de las autoridades de su país y de la Mezquita de París, agregando que sus productos “están en línea con las opiniones religiosas de los musulmanes”.

También el estudio indicó que Coca Cola y Pepsi contienen terpenos que pueden provocar alergias.

Otro ingrediente controvertido de los refrescos es el colorante de caramelo E150d, que desde 2008 forma parte de la lista de sustancias peligrosas en el estado de California (EE.UU.). Todos estos datos se suman a varios informes que afirman que estas bebidas son cancerígenas.

Pepsi, en tanto, afirmó que sus bebidas “no contienen alcohol, pese a lo cual, minúsculas trazas podrían aparecen como resultado del proceso de fabricación”. www.AcontecerCristiano.net

lunes, 18 de junio de 2012

¿Qué desató la epidemia de obesidad en el mundo?

En las últimas tres décadas las tasas de obesidad global se han duplicado y ahora viven en el mundo más de 500 millones de personas obesas.

Joven comiendo pastel
Algunos científicos creen que hay algo en la fructosa que está causando adicción.
Este exceso en el peso corporal está causando tres millones de muertes cada año, según cifras de la Organización Mundial de la Salud.
Pero ¿qué fue lo que causó está epidemia?
Algunos culpan a nuestro estilo de vida, que nos ha vuelto cada vez más sedentarios, pasando horas sentados frente al computador o la televisión.

Pero otros expertos creen que los responsables son los alimentos que comemos. Y más específicamente, dicen, las enormes cantidades de azúcar que consumimos.
"Genéticamente, los seres humanos no hemos cambiado, pero nuestro ambiente y nuestro acceso a la comida sí han cambiado", explica a la BBC el profesor Jimmy Bell, especialista en obesidad del Imperial College de Londres.

"Todos los días estamos siendo bombardeados por la industria alimentaria para que consumamos más comida".

"Es una guerra entre nuestro cuerpo y las demandas de nuestro organismo con el acceso a la comida que se tiene en una sociedad moderna. Y como científico me siento realmente deprimido, porque estamos perdiendo la batalla contra la obesidad" agrega.
Uno de los más grandes cambios en nuestra dieta se remonta a los años 70, cuando la industria agrícola de Estados Unidos se embarcó en la producción masiva del maíz y del jarabe de maíz de alta fructosa, comúnmente utilizado hoy en todo el mundo como edulcorante en alimentos procesados.
"Es una guerra entre nuestro cuerpo y las demandas de nuestro organismo con el acceso a la comida que se tiene en una sociedad moderna. Y como científico me siento realmente deprimido, porque estamos perdiendo la batalla contra la obesidad"
Jimmy Bell, Imperial College de Londres
 
Esto provocó un incremento masivo en las cantidades de alimentos baratos abastecidos a los supermercados estadounidenses: desde cereal hasta galletas de bajo precio.
Como resultado, las hamburguesas se hicieron más grandes y las papas fritas se hicieron más grasosas.
Esto, según la nutricionista Marion Nestle, preparó el terreno para la epidemia de obesidad.
"El número de calorías producidas en Estados Unidos, y disponibles a los consumidores estadounidenses, se incrementó de 3.200 por persona en los años 70 a 3.900, casi el doble de lo que un individuo necesita".

"Este incremento es enorme y pienso que es la causa de muchos problemas", señala.

¿Adictivo?

"Si la grasa fuera la causa, esto no sería tan malo. Pero si la causa es el azúcar, esto sí es algo desastroso. Y creo que con lo ocurrido en los pasados 30 años hemos respondido ya a esa pregunta"
Dr. Robert Lustig
El jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) es un subproducto de desecho del maíz, increíblemente azucarado e increíblemente barato.
Al principio se le utilizaba en casi todos los alimentos: pizza, ensaladas, carne, pasteles y pan.
Para mediados de los años 80 el JMAF ya había reemplazado al azúcar en las bebidas gaseosas, lo cual tenía sentido para la industria, ya que era un 35% más barato.
Pero según algunos científicos, además de más dulce, también es más adictivo que el azúcar.
Y esto, dicen, ha provocado que en las últimas dos décadas el consumo promedio de estas bebidas se duplique.
La industria, por su parte, afirma que este incremento no ha causado la epidemia de obesidad, sino el hecho de que la gente consume demasiadas calorías.
"Ciertamente nuestras bebidas gaseosas regulares son una fuente de calorías, pero si tú consumes muchas calorías y ves mucha televisión o no haces suficiente ejercicio, es claro que tendrás un problema", afirma Susan Neely de la Asociación Estadounidense de Bebidas Gaseosas.
Pero el doctor Jean-Marc Schwarz del Hospital General de San Francisco cree que lo peligroso es la enorme cantidad de fructosa que consumimos en todo el mundo.
En un principio, el jarabe de maíz de alta fructosa se utilizaba en pizzas, ensaladas, pasteles y toda clase de comidas.
"Ésta no tiene un efecto tóxico como el plomo o el mercurio, lo que es tóxico es la cantidad que se consume", dice.
La fructosa se convierte fácilmente en grasa en el cuerpo y los científicos han descubierto que también suprime la función de una hormona vital llamada leptina.
Se cree que esta hormona controla la regulación del hambre y apetito en el cerebro.
Cuando el hígado se ve inundado con azúcar, la leptina deja de funcionar y el organismo no sabe cuando está lleno.
"Esto provoca que tu cerebro piense que te estás muriendo de hambre aunque acabes de comer. Lo cual causa un círculo vicioso de consumo, enfermedad y adicción", dice a la BBC el doctor Robert Lustig, profesor de endocrinología de la Universidad de California, en San Francisco.
"Y esto explica lo que ha ocurrido en todo el mundo" agrega.

Grasa por azúcar

Pero hace dos décadas surgió un fuerte debate entre los expertos sobre lo que estaba causando el incremento de enfermedades cardiovasculares, que en gran parte eran provocadas por el aumento en el peso corporal.
Se dijo que el responsable quizás no era el azúcar sino las grasas.
"Si la grasa fuera la causa, esto no sería tan malo. Pero si la causa es el azúcar, esto sí es algo desastroso. "
Robert Lustig, Universidad de San Francisco
Esto condujo a un nuevo término en nuestros hábitos de consumo: los alimentos "bajos en grasas".
Estos productos no sólo prometieron enormes ganancias para la industria, sino también acabar con el potencial desastre de salud de las enfermedades del corazón.
De la noche a la mañana, todo el mundo comenzó a comprar yogur, margarinas, postres y galletas "bajos en grasas".
Pero gran parte de la grasa que se retiró a estos productos fue reemplazada con azúcar.
Para cuando los científicos se dieron cuenta de que quizás no era buena idea reemplazar grasa por azúcar, ya era demasiado tarde: el mundo estaba enfrentando una crisis de obesidad.
Hoy, cada vez más expertos están comenzando a pensar que hay algo específico en la fructosa que está acelerando la obesidad.
"Si la grasa fuera la causa, esto no sería tan malo", dice el doctor Lustig.
"Pero si la causa es el azúcar, esto sí es algo desastroso. Y creo que con lo ocurrido en los pasados 30 años hemos respondido ya a esa pregunta", agrega el científico.

martes, 8 de mayo de 2012

Adolescentes agresivos, ¿culpa de las gaseosas?

 
 Los adolescentes que toman muchas bebidas gaseosas refrescantes son más propensos a comportarse de manera agresiva e incluso a llevar armas.
Investigadores de la Universidad de Vermont establecieron que incluso los jóvenes que toman dos latas de bebidas gaseosas a la semana, se muestran más agresivos hacia sus compañeros.
El estudio estuvo basado en una encuesta juvenil realizada en Boston, Massachusetts. Los jóvenes fueron situados en dos categorías: bajo consumo, hasta cuatro latas por semana, y alto consumo, más de cinco latas por semana.
Un tercio de los encuestados se ubicó en la categoría de alto consumo, a los que se preguntó acerca de recientes comportamientos o actitudes violentas con compañeros o familiares y si portaban cuchillo o pistola. Estas actitudes fueron evaluadas junto a otros factores que podrían influir en los resultados, como el género, el consumo de alcohol, de tabaco y las horas de sueño.
Un 23% de los que beben una o ninguna lata de estos refrescos respondió que llevaba armas habitualmente, mientras que la cifra se eleva a un 43% en aquellos que consumen más de 14 latas por semana.
La proporción de aquellos que tuvieron conductas violentas con los compañeros se eleva desde el 15% en aquellos que apenas beben refrescos carbonatados al 27% en aquellos que beben 14 o más refrescos. Como conclusión, los investigadores afirmaron que los adolescentes que son altos consumidores de este tipo de bebidas tienen entre un 9% y un 15% más de probabilidades de mostrar conductas violentas.
"Puede haber una relación directa causa-efecto, quizá debido al contenido de azúcar o cafeína en estas bebidas, o puede haber otros factores, no analizados aún, que causen alto consumo de refrescos gaseosos y agresión", indicó el estudio.