Mostrando entradas con la etiqueta canada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta canada. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de enero de 2012

¿Cómo llegó la Biblia a América?

¿Cómo llegó la Biblia a América?
La presencia de la Biblia en el continente latinoamericano comenzó a hacerse notoria a partir de las luchas independentistas del siglo XIX.
La prohibición de que la “gente común” leyese las Sagradas Escrituras, vigente durante todo el período colonial, no prosperaría en las nacientes repúblicas. Esto ofreció la oportunidad de que las Sociedades Bíblicas llevaran a cabo sus primeras distribuciones.
Fue así que en 1806, los primeros 600 ejemplares de la Biblia en español, enviados por la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera (SBBE), llegaron a Buenos Aires, Argentina, y Montevideo, Uruguay, en 1806.
De 1804 a 1807, la SBBE imprimió 20,000 ejemplares del Nuevo Testamento en portugués, que marinos y comerciantes de ultramar distribuyeron en las costas de Brasil. Asimismo, en 1808 los cuáqueros llevaron ejemplares de las Sagradas Escrituras a Antigua y otras islas caribeñas, que repartieron entre soldados, marineros y enfermos.
Durante los siguientes ocho años (1808-1816), pobladores de la entonces Federación de las Indias Occidentales -islas situadas en el mar Caribe y regidas por Gran Bretaña-, así como el territorio que ahora ocupan Honduras y las Guayanas, recibieron 4,000 ejemplares de la Biblia y 11,500 del Nuevo Testamento en español, francés, inglés y holandés. Comerciantes, viajeros y capitanes de barco contribuyeron a esta nueva aventura de distribuir las Sagradas Escrituras.
Este sorpresivo auge pronto obligó a la creación de Sociedades Bíblicas Auxiliares en Latinoamérica, las cuales se desarrollaron entre la población afrocaribeña de Barbados y Bermuda, en 1818.
Durante los siguientes seis años se extendieron a Jamaica, Montserrat y Honduras, en especial por medio de misioneros y escuelas cristianas que llegaron a Berbice y Demerara -Guyana inglesa-, Trinidad -isla situada en las costas de Brasil-, Antigua y Surinam.
Durante ese período se distingue el trabajo de James Thomson, más conocido como Diego Thomson, un misionero que viajó por iniciativa propia a América Latina para promover el método de enseñanza lancasteriano, que en sus inicios se basó en la Biblia como texto principal.
Más adelante, laboró como agente para la SBBE en Ecuador, México, el Caribe y Canadá. Finalmente, Thomson decidió traducir las Sagradas Escrituras al quechua, para lo cual solicitó US$500 a la Sociedad Bíblica Americana, labor que desempeñó con la colaboración de cuatro miembros del nuevo Congreso de las Provincias Unidas, integrado por representantes de las regiones emancipadas de la Colonia española.
Entre 1835 y 1854, con la ayuda de voluntarios, se llevó a América del Sur y Central poco más de 21,000 ejemplares de las Sagradas Escrituras en castellano, portugués, alemán, italiano y francés. Todo esto a pesar de la fuerte oposición del clero católico para que la población pudiera leer o tener una Biblia. “Para siempre, oh Jehová, permanece tu Palabra en los cielos.” (Salmo 119:89).
Fuentes Consultadas: ¿Cómo nos llegó la Biblia? Historia del Libro que Cambió el Mundo. Meryl Doney. Sociedades Bíblicas Unidas.1998.

jueves, 12 de enero de 2012

Canadá incluye la Defensa de la Libertad Religiosa en su política exterior



El asesinato de Shahbaz Bhatti, Ministro de Minorías pakistaní de fe cristiana, motivó a los líderes políticos canadienses
Los líderes del Partido Conservador de Canadá afirman que están comprometidos con impulsar la defensa de la libertad religiosa como un objetivo importante de la política exterior de su país. En consecuencia, el gobierno está estableciendo una oficina de la libertad religiosa en su departamento de asuntos exteriores.

 En parte, la iniciativa se debe al asesinato de Shahbaz Bhatti el pasado 6 de marzo de 2011. Bhatti, un cristiano que ocupó el cargo de Ministro de Minorías de Pakistán, fue asesinado por islamistas a causa de su oposición a la ley de la Blasfemia y su defensa de Asia Bibi,  una cristiana condenada a muerte.

 EL IMPACTO DE UNA ACTITUD
 El primer ministro canadiense Stephen Harper y otros funcionarios del Partido Conservador estuvieron reunidos con Bhatti en Islamabad, pocas semanas antes de su muerte, y quedaron impresionados por su determinación de luchar por la libertad religiosa  a pesar de las amenazas contra su vida.

 El asesinato de Bhatti, perpetrado por militantes de Tehrik-i-Taliban, estuvo precedido de cinco fatuas pidiendo su muerte y amenazas telefónicas de decapitación . Tales amenazas no le arredraron ni le hicieron callar:  “La ley de la Blasfemia es una herramienta de violencia contra las minorías, especialmente contra los cristianos. Me puede costar la vida, pero seguiré trabajando para modificar una ley que se usa para saldar asuntos personales”, declaró Bhatti ante las amenazas . El cumplimiento de su deber como Ministro de Minorías y su compromiso personal en el apoyo a las víctimas de la intolerancia de los islamistas radicales terminaron convirtiéndole en un mártir.

"El primer ministro (de Canadá) se vio profundamente afectado por esto, al igual que todos los que tuvieron la oportunidad de reunirse con él", dijo el ministro de Inmigración, Jason Kenney.

"Su visita a Canadá poco antes de ser asesinado ayudó a la visión dentro del gobierno de la realidad de este tipo de persecución", agregó Kenney.

 DERECHO PARA TODOS
El ex líder del Partido Liberal, Michael Ignatieff también apoya la creación de la nueva oficina de la libertad religiosa. "Es una buena cosa, siempre y cuando defiende a todos los casos de persecución religiosa", dijo a The Globe and Mail. "No sólo los que están molestando a los grupos nacionales en el país".

"Y eso no pasa por alto otras violaciones de los derechos humanos, que suelen acompañar a la persecución religiosa", añadió Ignatieff, refiriéndose a "los límites a la libertad de la prensa, la negación de los derechos democráticos y la persecución".