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jueves, 8 de marzo de 2012

Por fe andamos...

Por fe andamos...
Rev. Luis M. Ortiz
El pueblo de Israel estaba en cautiverio en Egipto, pero Dios les lanzó el reto a seguirle para conducirles a una “tierra que fluye leche y miel”.
Cuando partieron, querían llegar enseguida sin ningún contratiempo. Ellos no estaban preparados para pelear contra los gigantes, moradores de aquellos lugares. Su fe no estaba edificada como para conquistar ciudades. Dios optó por conducirlos cruzando el Mar Rojo, a través de desiertos inhóspitos donde no había agua ni alimentos, de manera que tuviera la oportunidad de mostrar Su amor, Su poder, cuidándolos y ayudándoles en todas las cosas.
 
Dios quería que aprendieran a confiar y a depender enteramente de Él. Por eso, cuando tenían de frente al Mar Rojo, a sus lados inexpugnables montañas, y detrás el ejército del Faraón que les perseguía, Dios mostró Su amor y poder, y dividió el mar, y el pueblo cruzó a salvo.
 
Por eso, no habiendo agua en el desierto, Dios hacía que de la roca brotara agua. No habiendo alimento, les mandaba cada mañana el maná del cielo. No habiendo sombra en el desierto, les hacía sombra en el calor del día con la nube. No habiendo luz, les alumbraba en la noche con la columna de fuego. No habiendo ley en el desierto, les dio Ley. No habiendo templo, les proveyó de un tabernáculo desmontable. Dios quería que ellos ejercieran su fe en Él para cada necesidad.
 
Pero de muchos de ellos, no se agradó. No querían vivir dependiendo por fe en las promesas de Dios, y puesto que “sin fe es imposible agradar a Dios”, cayeron postrados en el desierto.
 
Y el Espíritu nos dice que estas cosas fueron escritas para nuestra advertencia, para que no caigamos en las mismas dudas, incredulidad y desobediencia.
 
Hay los que piensan que vivir por fe es vivir en necesidad y en penurias. Si su fe está puesta en hombres y en recursos humanos, éstos siempre fallan. Pero si está puesta en la inmutable fidelidad de la Palabra de Dios y en los inagotables recursos de la gracia y el poder de Dios, usted vivirá una vida victoriosa, de contentamiento tanto en la abundancia como en la escasez, porque sabe que todo lo puede en Cristo que le fortalece... que Dios suplirá todo lo que le falta conforme a sus riquezas en gloria; porque sabe que no hay muro que resista al impacto de la fe, no hay boca de león que se abra ante el testimonio de la fe, que no hay gloria mayor que la gloria de la fe.
 
La Biblia dice: “La justicia de Dios se revela por fe y para fe... Mas el justo por la fe vivirá”.

jueves, 1 de marzo de 2012

Por fe andamos...

Por fe andamos...

Rev. Luis M. Ortiz
El pueblo de Israel estaba en cautiverio en Egipto, pero Dios les lanzó el reto a seguirle para conducirles a una “tierra que fluye leche y miel”.
Cuando partieron, querían llegar enseguida sin ningún contratiempo. Ellos no estaban preparados para pelear contra los gigantes, moradores de aquellos lugares. Su fe no estaba edificada como para conquistar ciudades. Dios optó por conducirlos cruzando el Mar Rojo, a través de desiertos inhóspitos donde no había agua ni alimentos, de manera que tuviera la oportunidad de mostrar Su amor, Su poder, cuidándolos y ayudándoles en todas las cosas.
 
Dios quería que aprendieran a confiar y a depender enteramente de Él. Por eso, cuando tenían de frente al Mar Rojo, a sus lados inexpugnables montañas, y detrás el ejército del Faraón que les perseguía, Dios mostró Su amor y poder, y dividió el mar, y el pueblo cruzó a salvo.
 
Por eso, no habiendo agua en el desierto, Dios hacía que de la roca brotara agua. No habiendo alimento, les mandaba cada mañana el maná del cielo. No habiendo sombra en el desierto, les hacía sombra en el calor del día con la nube. No habiendo luz, les alumbraba en la noche con la columna de fuego. No habiendo ley en el desierto, les dio Ley. No habiendo templo, les proveyó de un tabernáculo desmontable. Dios quería que ellos ejercieran su fe en Él para cada necesidad.
 
Pero de muchos de ellos, no se agradó. No querían vivir dependiendo por fe en las promesas de Dios, y puesto que “sin fe es imposible agradar a Dios”, cayeron postrados en el desierto.
 
Y el Espíritu nos dice que estas cosas fueron escritas para nuestra advertencia, para que no caigamos en las mismas dudas, incredulidad y desobediencia.
 
Hay los que piensan que vivir por fe es vivir en necesidad y en penurias. Si su fe está puesta en hombres y en recursos humanos, éstos siempre fallan. Pero si está puesta en la inmutable fidelidad de la Palabra de Dios y en los inagotables recursos de la gracia y el poder de Dios, usted vivirá una vida victoriosa, de contentamiento tanto en la abundancia como en la escasez, porque sabe que todo lo puede en Cristo que le fortalece... que Dios suplirá todo lo que le falta conforme a sus riquezas en gloria; porque sabe que no hay muro que resista al impacto de la fe, no hay boca de león que se abra ante el testimonio de la fe, que no hay gloria mayor que la gloria de la fe.
 
La Biblia dice: “La justicia de Dios se revela por fe y para fe... Mas el justo por la fe vivirá”.

lunes, 13 de febrero de 2012

Cuando tus sueños se tornan en una pesadilla

Cuando tus sueños se tornan en una pesadilla


Rev. Alberto Ortega
Sucedió que por la mañana estaba agitado su espíritu, y envió e hizo llamar a todos los magos de Egipto, y a todos sus sabios; y les contó Faraón sus sueños, mas no había quien los pudiese interpretar a Faraón.
No había quien pudiese interpretar los sueños de un hombre turbado, inquieto y preocupado. El rey más poderoso de su tiempo estaba agitado en su espíritu, consultó todos los medios que estaban bajo su autoridad, y no pudieron darle la respuesta. Magos y sabios quedaron enmudecidos ante la preocupación de este hombre.

Era sin embargo importante y vital que entendiera lo que había visto en aquellos dos sueños. La interpretación correcta de estos era la clave para la preservación de su vida así como la de su nación. Esta era una hora decisiva, se había rodeado de magos y sabios en previsión de eventos como este, pero, estos no podían cumplir con la función que les había sido otorgada por Faraón: «mas no había quien los pudiese interpretar a Faraón».

La humanidad se encuentra hoy frente a la encrucijada de los tiempos. Las naciones y los gobiernos están tomando y están por tomar decisiones que van cambiar el curso de la humanidad. Algunas de esas decisiones están operando ya y han mostrado sus errores e imperfecciones. Hoy, existen multitudes de consejeros, asesores, comisiones, y una lista interminable de hombres y mujeres que están ocupando posiciones claves en las más altas esferas de los países, así como en las organizaciones internacionales, pero el caos sigue creciendo en el mundo.

Hay una multitud de consejeros matrimoniales, pero la familia está alcanzando las cumbres del fracaso; hay más sociólogos, sicólogos y siquiatras que nunca, pero, los narcómanos, los sicópatas, los asesinos en serie han aumentando vertiginosamente. No estamos enfrentando un enigma, ni un sueño como Faraón, estamos viviendo una realidad alarmante y aterradora.

Satanás ya no se oculta ni se esconde, se presenta a la luz del día, es seguido y admirado por las multitudes. En estos días salía otro libro de Harry Potter (el niño brujo), se han impreso millones de ejemplares y multitudes de niños del mundo entero estaban haciendo filas interminables ante las librerías que vendían el libro. Era impresionante ver que de todas las nacionalidades del planeta, de todas las latitudes, lenguas y razas los niños y los adolescentes eran unánimes en su fascinación por ese personaje.

Esta niñez se ha rendido a un personaje que representa la brujería y el satanismo, en las escuelas de nuestros hijos estos libros son presentados en el curso de literatura como libro de texto para el estudio. Los padres y los niños cristianos que no quieran estudiar este libro de brujería serán tildados de fanáticos y de incultos. ¿Es esto un sueño? ¡No! Es una espeluznante realidad.

Faraón buscó la respuesta en su palacio, entre sus aduladores y asalariados, pero, «no había quien los pudiese interpretar a Faraón». La respuesta vino de la institución más baja de su reino, no del palacio real, sino de la cárcel. En aquella cárcel donde se encerraba la escoria del reino, a los ladrones, los sediciosos y los asesinos. Pero la respuesta se encontraba en ese lugar, en efecto, había allí un inocente detenido injustamente, un hombre de Dios fiel, justo, afable e inquebrantable en su fe y carácter, este tenía la respuesta, la revelación que nadie podía darle a Faraón.

Pablo declara enfáticamente: «Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad» (Romanos 1: 18). Los hombres han detenido injustamente la verdad, la han encarcelado, pero la palabra de Dios no puede ser encerrada ni detenida por el hombre, ella está hablando hoy con toda autoridad. Pablo de nuevo proclama: « […] la palabra de Dios no está presa» (2 Timoteo 2: 9).

¿Amado, se halla usted frente a un sueño que se ha tornado en una pesadilla? ¿está usted buscando respuestas que no tienen magos, brujos, clérigos, sicólogos o científicos? ¿Por qué no busca en Dios la respuesta que necesita? Solo Dios puede abrirle las puertas del futuro y de la esperanza. Reciba a Jesucristo como su único y suficiente Salvador, pídale perdón por haber quebrantado los mandamientos de Dios, crea que solamente por medio de la gracia que nos ha sido dada en Cristo puede ser salvo de todos sus pecados y de la ira venidera.  

jueves, 26 de enero de 2012

¿Quién compró a José, los ismaelitas o los madianitas?

¿Quién compró a José, los ismaelitas o los madianitas?



"Los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia." (Génesis 37:36).
LOS MADIANITAS - "Cuando pasaban los madianitas, sacaron ellos a José de la cisterna, lo trajeron arriba y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto." (Génesis 37:28).
 
LOS MADIANITAS - "Los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia." (Génesis 37:36).
 
LOS ISMAELITAS - "Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá." (Génesis 39:1).
 
El Dr. Achtemeier, Paul J., Th.D., nos dice en el Harper's Bible Dictionary, (San Francisco: Harper and Row, Publishers, Inc.) 1985, lo siguiente: "El término Ismaelitas era sinónimo con el término Madianita, ya que ambos términos se usaban para llamar indistintamente a dos grupos, en primer lugar a los descendientes de Abraham a través de Ismael, el hijo mayor de Abraham de la esclava Agar" (ver en Génesis 16). Y en segundo lugar los descendientes de Madián, otro hijo de Abraham, pero nacido de su concubina Cetura. (ver Génesis 25:1-2).
 
El término Madianita también se utilizaba para identificar una confederación de tribus que vagaba por esta tierra ancestral. Esa es la razón del uso de este término para identificar grupos de "Madianitas" en Sinaí, Canaán, el Valle del Jordán, Moab, y otros lugares. (Achtemeier, Paul J., Th.D., Harper's Bible Dictionary).
 
Fuente: Autor: Lic. Dawlin A. Ureña (El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica CRS - Creation Research Society).