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jueves, 1 de marzo de 2012

Por fe andamos...

Por fe andamos...

Rev. Luis M. Ortiz
El pueblo de Israel estaba en cautiverio en Egipto, pero Dios les lanzó el reto a seguirle para conducirles a una “tierra que fluye leche y miel”.
Cuando partieron, querían llegar enseguida sin ningún contratiempo. Ellos no estaban preparados para pelear contra los gigantes, moradores de aquellos lugares. Su fe no estaba edificada como para conquistar ciudades. Dios optó por conducirlos cruzando el Mar Rojo, a través de desiertos inhóspitos donde no había agua ni alimentos, de manera que tuviera la oportunidad de mostrar Su amor, Su poder, cuidándolos y ayudándoles en todas las cosas.
 
Dios quería que aprendieran a confiar y a depender enteramente de Él. Por eso, cuando tenían de frente al Mar Rojo, a sus lados inexpugnables montañas, y detrás el ejército del Faraón que les perseguía, Dios mostró Su amor y poder, y dividió el mar, y el pueblo cruzó a salvo.
 
Por eso, no habiendo agua en el desierto, Dios hacía que de la roca brotara agua. No habiendo alimento, les mandaba cada mañana el maná del cielo. No habiendo sombra en el desierto, les hacía sombra en el calor del día con la nube. No habiendo luz, les alumbraba en la noche con la columna de fuego. No habiendo ley en el desierto, les dio Ley. No habiendo templo, les proveyó de un tabernáculo desmontable. Dios quería que ellos ejercieran su fe en Él para cada necesidad.
 
Pero de muchos de ellos, no se agradó. No querían vivir dependiendo por fe en las promesas de Dios, y puesto que “sin fe es imposible agradar a Dios”, cayeron postrados en el desierto.
 
Y el Espíritu nos dice que estas cosas fueron escritas para nuestra advertencia, para que no caigamos en las mismas dudas, incredulidad y desobediencia.
 
Hay los que piensan que vivir por fe es vivir en necesidad y en penurias. Si su fe está puesta en hombres y en recursos humanos, éstos siempre fallan. Pero si está puesta en la inmutable fidelidad de la Palabra de Dios y en los inagotables recursos de la gracia y el poder de Dios, usted vivirá una vida victoriosa, de contentamiento tanto en la abundancia como en la escasez, porque sabe que todo lo puede en Cristo que le fortalece... que Dios suplirá todo lo que le falta conforme a sus riquezas en gloria; porque sabe que no hay muro que resista al impacto de la fe, no hay boca de león que se abra ante el testimonio de la fe, que no hay gloria mayor que la gloria de la fe.
 
La Biblia dice: “La justicia de Dios se revela por fe y para fe... Mas el justo por la fe vivirá”.

martes, 14 de febrero de 2012

Científicos piden impuesto a las gaseosas para "salvar miles de vidas"


EE.UU.- Un grupo científico en Estados Unidos publicó un estudio que sugiere incluir un impuesto a las gaseosas y otras bebidas azucaradas para prevenir miles de muertes y enfermedades relacionadas al consumo de estos productos.

El estudio, publicado en la revista Health Affairsestima que gravar con US$0,01 (un centavo) cada onza de una bebida azucarada podría salvar unas 2.600 vidas al año, así como evitar 8.000 derrames cerebrales y 240.000 casos de diabetes anuales.

Pero iniciativas anteriores para imponer el gravamen han fracasado por la oposición de algunos legisladores y la multimillonaria industria de gaseosas y refrescos, y los investigadores coinciden en que cambiar los hábitos de la gente no es tan sencillo.

No obstante, la cantidad de azúcar en la dieta y su correlación con la obesidad y las enfermedades resultantes es un serio y costoso problema de salud pública, particularmente en Estados Unidos.

La directora del estudio, Kirsten Bibbins-Domingo, de la Universidad de Califormia en San Francisco, dijo a BBC Mundo que el consumo de bebidas azucaradas va en aumento al tiempo en que se practica cada vez menos una dieta saludable.

"Estas bebidas promueven la diabetes y el sobrepeso", expresó la experta en epidemiología. "Las sodas no son los únicos alimentos con azúcar excesiva, pero son particularmente problemáticas porque no tienen ningún valor nutritivo".

Bibbins-Domingo señaló que al ingerir calorías líquidas no existe la misma sensación de llenura así que la tendencia es a consumir más.

"Aparte de su efecto sobre el incremento de peso, el alto contenido de miel de fructosa y otros aditivos en las bebidas azucaradas específicamente promueven la diabetes". Este último factor fue lo que motivó la investigación.

Pamela Coxson, matemática de la misma institución, fue la que aplicó los modelos computarizados que prevén el impacto del azúcar en el riesgo de factores de enfermedades coronarias y diabetes entre varios otros cálculos.

Si la reducción prevista por el impuesto entrara en efecto inmediatamente, en un lapso de 10 años se vería una reducción de 2.400.000 casos de diabetes.

"Infartos del miocardio, derrames cerebrales y muertes también se verían sustancialmente disminuidas", aseguró a la BBC.

Proyecta, además, que US$1.700 millones serían ahorrados al sistema de salud pública durante ese mismo período de una década.

"Mucho del ahorro ocurriría por la prevención de diabetes, pues es una enfermedad muy costosa y las bebidas azucaradas están directamente asociadas con esta", afirmó la matemática de la Universidad de California.

La doctora Coxson recalcó que la medida no frenaría el consumo de los refrescos, pero un impuesto aproximado del 10% sí reduciría considerablemente la cantidad como para tener un efecto significativo.

Ambas investigadoras reconocen que no todo el mundo reacciona positivamente a la idea de un impuesto como manera de modificar los hábitos de la gente.

"En Estados Unidos no nos gusta que nos digan qué es lo que debemos comer y eso es legítimo, además de ser un obstáculo a estos impuestos", expresó la doctora Bibbins-Domingo.

Otro fuerte obstáculo viene de la multimillonaria industria de las gaseosas que moviliza todo su aparato publicitario para influir en las decisiones de los legisladores.

Eso fue precisamente lo que sucedió en Washington D.C. hace poco más de un año cuando el consejo de la capital estadounidense planteó una ley para el impuesto a las sodas con azúcar que fue derrotada.

Uno de los argumentos fue que las familias de menos ingresos sufrirían con el aumento en el precio de las bebidas. BBC
AcontecerCristiano.net