lunes, 27 de febrero de 2012

Cosas Pequeñas

Cosas Pequeñas

De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos”. (Mateo 5:19)
 
Lot había ido progresivamente acercándose a Sodoma, hasta que se quedó a vivir allí.
 
 Aunque no aprobaba la maldad del lugar en que vivía, poco a poco se fue acostumbrando a su modo de vida idólatra y mundano. Las comodidades de la impía ciudad superaban en mucho a la sacrificada vida rural que antes llevaba.
 
 Cuando los ángeles aparecieron con su mensaje, dudó en dejar su casa y sus posesiones. Su vacilación casi le cuesta su vida y la de los suyos. Los ángeles tuvieron que llevarlos arrastrando para poder salvar la vida del patriarca y su familia.
 
 “Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas. Pero Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos. He aquí ahora ha hallado vuestro siervo gracia en vuestros ojos, y habéis engrandecido vuestra misericordia que habéis hecho conmigo dándome la vida; mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera. He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; dejadme escapar ahora allá (¿no es ella pequeña?), y salvaré mi vida”. (Génesis 19:17-20)
 
 La seducción del pecado es tal que hasta nos cuesta abandonar un modo de vida que nos está destruyendo. Hipnotizados por sus encantos, miles resisten la invitación de Cristo a escapar por sus vidas de la malignidad del pecado.
 
 También como en el caso de Lot, clasificamos los mandatos de Dios en grandes y pequeños.
 
 Cuando él finalmente estuvo dispuesto a escapar de Sodoma, negoció con el Señor para ir a una ciudad más pequeña (allí los pecados ¿serían mas pequeños?).
 
 Le parecía que aún podría obtener lo mejor de dos mundos. Alcanzar la salvación sin dejar de gozar de las comodidades y placeres a los que se había acostumbrado. Este es un triste error que muchos cometen.
 
 Tendemos a clasificar las cosas en orden de importancia y eso está bien. Pero en cuanto a los mandatos de Dios no existen cosas grandes y pequeñas.
 
 Por lo general, la mayoría de los cristianos no caemos en el pecado grosero y repudiable en que caen los mundanos. Pero somos atrapados con frecuencia por las cosas pequeñas, por los pecados “chiquititos” que solemos resguardar en el ámbito privado.
¡Y cuidado que alguien diga algo respecto a ellos! Enseguida lo tildamos de fanático legalista.
 
 Los cristianos que son escrupulosos tienden a ser vistos por los demás como personas ingenuas, débiles o faltas de experiencia. Se ven estos a sí mismos como “más equilibrados” al descartar lo que consideran simples detalles sin importancia.
 
 Aunque todos repudien la conducta de un violador, son pocos los que tienen reparos en mirar las mismas obscenidades en la la pantalla del televisor.
 
 Razonamos que está mal cometer un robo seguido de asesinato y condenamos al que los comete; pero participamos de chismes, robando el honor y matando la reputación de nuestros hermanos.
 
 ¿Ha escuchado alguna vez?:
  • ¿Qué tiene de malo hacer …?
  • ¿Por qué no se puede…?
  • No hay que ser tan fanático en algo sin importancia…
  • Lo hice solamente una vez…
 Estos argumentos son los argumentos de Lot.
 
Demuestran que estamos tan familiarizados con el pecado que despreciamos las órdenes directas de Dios. Le dicen a los demás (y al universo entero), que no estamos en verdad dispuestos a dejarlo todo por Jesús.
 
 Lo peor es que nos engañamos a nosotros mismos con ellos. Quedamos satisfechos con obedecer parcialmente los mandatos divinos, y nos hacemos pequeños en el reino de los cielos.
 
 Cuando alguien sin experiencia se pierde en la selva, su temor principal es ser atacado por grandes fieras como los tigres. Pero en realidad corre más peligro -mucho más real y concreto- de ser atacado por pequeños animales (mosquitos, moscas, arañas, hormigas, etc.) que pueden acabar con su vida tan ciertamente como los grandes felinos.
 
 Deberíamos temer las cosas pequeñas.
 
 Los pecados “menores”, las pequeñas transgresiones, ceder a un pequeño defecto de carácter, a los vicios pequeños, o las pequeñas concesiones que hacemos al mal.

Apartarnos en lo más mínimo de la voluntad divina es muy peligroso. No nos toca a nosotros seleccionar que hemos de obedecer y que no.

Sigamos el ejemplo de Samuel, de quién la Biblia dice:
 
“Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras” (1 Samuel 3:19)

¿Qué Clase de Oración Hacemos?

¿Qué Clase de Oración Hacemos?
La Biblia habla muy claramente de la importancia de la oración. La oración nos acerca a Dios, nos libera de las presiones, nos permite contemplar milagros y clarificar la mente. Pero, realmente estamos caminando por los genuinos senderos de la oración?.
Sabemos que muchas de las oraciones que hacemos son inefectivas y a veces sin respuesta alguna porque pareciera que muchas de nuestras oraciones son solo una lista de lo que queremos que Dios haga por nosotros y mucho de eso no es sino una lista de deseos egoístas.
 
El libro de Santiago lo dice claramente en el Nuevo testamento en el Capítulo 4:3
“No tienen, porque no piden. Y cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones”.
Oración anhelada es la que parece una carretera de dos vías. No es solamente yo corriendo por un canal, sino que Dios viene a mi encuentro en el canal contrario para darme su guía, corrección y enseñanza y en muchas de esas ocasiones tenemos que detener nuestra carrera egoísta y apresurada para simplemente sentarnos a sus pies para ser dirigidos y nutridos por él.
 
Salmo 37:4 dice: “Pon tu delicia en el Señor y él te concederá los deseos de tu corazón”. La palabra más determinante acá es “Delicia” en el Señor. La belleza de la oración no es llegar con la lista en la mano, sino llegar a deleitarnos en su presencia.
 
Llegamos si con nuestros propios deseos, pero al deleitarnos en él, El Señor cambia nuestros deseos egoístas por los de él y es entonces cuando Dios cumple los deseos de mi corazón los cuales ya no son los míos sino los que Dios ha sembrado en mi espíritu.
 
El Padre nuestro es el mejor modelo, ya que en esa oración modelo lo que sobresale es el Reino de Dios. “Venga tu Reino” y no el mío y finaliza con “Por que tuyo es el Reino, el Poder y Gloria por los siglos de los siglos”. Amén.
 
La verdadera oración termina desplazándome a mi y entronizando al Señor en mi vida. La real oración no es la que es impulsada por el deseo de pedir algo o solicitar la intervención divina en las turbaciones de la vida, sino aquella que es sostenida por la sed intensa del espíritu por estar en la presencia e intimidad de Dios.
 
La oración ligera es la motivada por un enfoque en mis dolores y quebrantos pero la real y genuina es la que es filtrada por un corazón libre de resentimientos y amarguras.
 
“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y el solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle par gentil y publicano. De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho par mi Padre que esta en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en media de ellos”. (Mateo 18: 15-20).
 
Es el deseo de Dios compartir tiempo con nosotros, darnos su corazón y envolvernos en su ternura cuando llegamos a sus pies en una oración hambrienta más en conocerlo a él en lugar de tener nuestros problemas resueltos y cuando así lo hacemos él nos recompensa con su dádiva que sobrepasa nuestro entendimiento.
 
Que Dios nos ayude a entender la genuina y verdadera oración.

viernes, 24 de febrero de 2012

La Biblia en Facebook tiene más fans que cualquier celebridad



La página de Facebook «The Bible», tiene ya más de 6.962.327 millones de fans –más que las páginas del Manchester United y celebridades como Justin Bieber y Lady Gaga, de acuerdo con la información publicada por allfacebook.com

«The Bible» es administrada por Jane Pleace, de las Sociedades Bíblicas Unidas, él dice que «alrededor de 1 millón de fans estaban escribiendo comentarios en el muro y reproduciendo versículos en sus páginas personales cada semana».


«Con su ayuda, las Sociedades Bíblicas Unidas han compartido Escrituras más de 289 millones de veces en Facebook, solo en el mes pasado. Es maravilloso ver a la gente comentando de qué manera han sido tocados por un pasaje bíblico en particular que nosotros habíamos subido a la página.»

Pleace, se entusiasma cuando comenta cuánta gente está usando la plataforma digital para acceder al mejor libro de todos los tiempos. “Muchas iglesias buscan que la gente lea la Biblia, las Sociedades Bíblicas Unidas está ayudando a que casi 7 millones de personas lea la Biblia cada día, usando Facebook”.

Cabe resalta que la mitad de la audiencia, es un decir un 51 % de la página «The Bible» tiene menos de 25 años de edad. “Los jóvenes se conectan a “The Bible” con preguntas acerca de su fe cristiana. Son preguntas profundamente meditadas, inteligentes y que denotan una sincera búsqueda sobre las enseñanzas de la Biblia”, resalta Jane en el portal de La Biblia Web.

“Respondemos cada pregunta individualmente. Oramos por esos jóvenes; ya hemos sido bendecidos al ver que algunos de ellos se han acercado a la fe”, finaliza Jane invitando a disfrutar de la página y de la lectura de la Biblia en: www.facebook.com/TheBible

Confirman sentencia de muerte al pastor Youcef Nadarkhani por convertirse al cristianismo



IRÁN.- Un tribunal iraní confirmó la sentencia de muerte contra el pastor evangélico Youcef Nadarkhani por convirtirse al cristianismo, informó hoy Christian Solidarity Worldwide (CSW).

Segun CSW, Un tribunal de primera instancia en Irán ha emitido su veredicto final, que ha ordenado la pena de muerte al pastor cristiano por dejar el Islam y convertirse al cristianismo.

Christian Solidarity Worldwide ha informado que el juicio final contra Nadarkhani se celebró el pasado 5 de febrero y afirma que sus fuentes son confiables.

Youcef Nadarkhani, un padre de 34 años de edad fue arrestado hace dos años bajo la acusación de apostasía, puede ser ejecutado en cualquier momento sin previo aviso.

El régimen de los mulás aplica el Shari´a, la ley musulmana, que basándose en el Corán, considera que abandonar el Islam y convertirse al cristianismo es un gran crimen contra Alá y la única religión verdadera, el Islam.

El régimen quiere mostrar firmeza y siente las conversiones al cristianismo como un gran peligro, ya que muchos jóvenes, de manera clandestina quieren conocer más sobre esta religión.

El régimen de Teherán no acepta que ninguna persona nacida musulmana pueda abandonar el Islam. IRAN FOCUS
AcontecerCristiano.net

Misioneros evangelizan en el Carnaval de Salvador en Brasil


BRASIL.- En medio del carnaval en Salvador uno de los más activos en el país, el misionero Sergio Nissikawa, de 51 años, participó en el movimiento para evangelizar durante el período de Carnaval con el apoyo de una iglesia evangélica Bautista.

El grupo de misioneros evangélicos durante varios años profesa su fe en la Barra-Ondina, Salvador. Mientras que se entregan folletos evangélisticos a las personas del lugar, el predicador Sergio Nissikawa, dijo que realizan esta jornada de predicación desde el año 2009.
Un residente de Feira de Santana, que es oriundo de Paraná dice que su objetivo no es fomentar la Iglesia Bautista, de la cual es miembro, sino sólo difundir las enseñanzas de la Biblia.

"Mucha gente no sabe que, finalmente serán condenados", dijo Nissikawa, mientras que un cartel con un aviso dice: "Dios juzgará a los fornicarios".

Un residente de Feira de Santana, a 107 km de la capital, Agnaldo Cardoso, de 46 años, conversó con un proveedor. Él dice que la recepción no es siempre cálida por las personas del lugar. "A veces nos dicen palabras ofensivas". Sin embargo, asegura que algunas almas conocerán el mensaje del Evangelio y se salven en plena vía pública, mientras que para algunos esto les parece ser correcto, al final puede causar un poco de sufrimiento, pero al fin bien vale la pena el esfuerzo.
AcontecerCristiano.net

Martín Lutero (1483-1546)

Martín Lutero (1483-1546)


Lutero impulsó la música cristiana y promovió el canto congregacional. Se le ha llamado "el padre de la himnodia evangélica". Escribió varios himnos, y el más conocido es "Castillo fuerte es nuestro Dios".
El caballero de Erback, en cierta madrugada primaveral, preparaba una emboscada para capturar al reformador Martín Lutero. De pronto su habitación en el mesón fue invadida por una resonante voz que desde el siguiente cuarto entonaba un salmo. El caballero concluyó que el cantante debía ser un capellán, así que decidió pedir su bendición para la campaña contra los "herejes". Tocó a la puerta y explicó su misión. El hombre le contestó: Si a Lutero buscas no tienes que ir muy lejos. ¡Yo soy Lutero! El caballero no podía creer que un hombre con tal devoción fuera "hereje". Le demandó la razón de sus convicciones y habiendo sido persuadido por las pruebas bíblicas, se convirtió en un seguidor de Cristo y defensor del reformador.
 
Lutero impulsó la música cristiana y promovió el canto congregacional. Se le ha llamado "el padre de la himnodia evangélica". Escribió varios himnos de los cuales el más conocido es "Castillo fuerte es nuestro Dios".

Por Fe andamos...

Por Fe andamos...

Rev. Luis M. Ortiz
El pueblo de Israel estaba en cautiverio en Egipto, pero Dios les lanzó el reto a seguirle para conducirles a una “tierra que fluye leche y miel”.
Cuando partieron, querían llegar enseguida sin ningún contratiempo. Ellos no estaban preparados para pelear contra los gigantes, moradores de aquellos lugares. Su fe no estaba edificada como para conquistar ciudades. Dios optó por conducirlos cruzando el Mar Rojo, a través de desiertos inhóspitos donde no había agua ni alimentos, de manera que tuviera la oportunidad de mostrar Su amor, Su poder, cuidándolos y ayudándoles en todas las cosas.
 
Dios quería que aprendieran a confiar y a depender enteramente de Él. Por eso, cuando tenían de frente al Mar Rojo, a sus lados inexpugnables montañas, y detrás el ejército del Faraón que les perseguía, Dios mostró Su amor y poder, y dividió el mar, y el pueblo cruzó a salvo.
 
Por eso, no habiendo agua en el desierto, Dios hacía que de la roca brotara agua. No habiendo alimento, les mandaba cada mañana el maná del cielo. No habiendo sombra en el desierto, les hacía sombra en el calor del día con la nube. No habiendo luz, les alumbraba en la noche con la columna de fuego. No habiendo ley en el desierto, les dio Ley. No habiendo templo, les proveyó de un tabernáculo desmontable. Dios quería que ellos ejercieran su fe en Él para cada necesidad.
 
Pero de muchos de ellos, no se agradó. No querían vivir dependiendo por fe en las promesas de Dios, y puesto que “sin fe es imposible agradar a Dios”, cayeron postrados en el desierto.
 
Y el Espíritu nos dice que estas cosas fueron escritas para nuestra advertencia, para que no caigamos en las mismas dudas, incredulidad y desobediencia.
 
Hay los que piensan que vivir por fe es vivir en necesidad y en penurias. Si su fe está puesta en hombres y en recursos humanos, éstos siempre fallan. Pero si está puesta en la inmutable fidelidad de la Palabra de Dios y en los inagotables recursos de la gracia y el poder de Dios, usted vivirá una vida victoriosa, de contentamiento tanto en la abundancia como en la escasez, porque sabe que todo lo puede en Cristo que le fortalece... que Dios suplirá todo lo que le falta conforme a sus riquezas en gloria; porque sabe que no hay muro que resista al impacto de la fe, no hay boca de león que se abra ante el testimonio de la fe, que no hay gloria mayor que la gloria de la fe.
 
La Biblia dice: “La justicia de Dios se revela por fe y para fe... Mas el justo por la fe vivirá”.