jueves, 23 de febrero de 2012

Biblias en ‘mp3′ para quienes no saben leer

 


Más del cincuenta por ciento de la población mundial no sabe leer ni escribir. Un verdadero reto para la Iglesia cristiana en la difusión del Evangelio, que le obliga a buscar alternativas al texto escrito para evangelizar. El grupo “Faith Comes by Hearing” trabaja para llevar a cada persona la oportunidad de escuchar la Biblia en su propio idioma.
El fundador del grupo Jerry Jackson presentó al Papa un iPod con la Biblia leída en latín. En la actualidad ofrecen versiones audio de la Biblia en más de 600 idiomas.
Jerry Jackson, el presidente de “Faith Comes by Heraing”, afirma, “Grabamos en el idioma de la gente normal, palabra por palabra, sin comentarios, no le añadimos nada, simplemente la Escritura”.
La aplicación Biblium.is se puede descargar gratuitamente para escuchar la Biblia en el smartphone. En un año la aplicación ha sido descargada por más de 7 millones de personas. Y, sorprendentemente, después del inglés el idioma más descargado es el árabe.
Pero para las zonas más remotas del mundo, donde no hay acceso a internet, “Faith Comes by Hearing” tiene “the proclaimer o el proclamador”. Un dispositivo que funciona con energía solar y una manivela y que resiste hasta más de 60 grados centígrados.
Para Lori Koch, la directora, “es el audio de la Biblia para quienes no saben leer. Su contenido no puede ser modificado, igual que no puedes cambiar las palabras de un libro de la Biblia”.
El sacerdote Peter Stravinskas de Nueva Jersey conoció a esta iniciativa y se involucró en ella cuando faltaba la traducción en un idioma muy importante, el latín, el idioma oficial de la Iglesia.
Se han distribuído ya más de 300.000 “proclamadores” desde 2004 y siguen ofreciéndolos a nuevas comunidades y en nuevos idiomas. Su reto para el 2012 es llevar la traducción de la Biblia en otros 100 idiomas nuevos.

Thomas Edison

Thomas Edison


Era mitad del siglo XIX y se escuchaba en las oficinas de la Escuela Primaria de un pequeño pueblo de Ohio de los Estados Unidos la siguiente conversación entre una maestra y una madre: 

A la mujer no pareció afectarle mucho la sentencia de la maestra, al contrario, se encargó de que su hijo entendiera que él no poseía ningún retraso y que Dios, en quien confiaba fielmente desde su juventud, no le había dado vida para avergonzarlo, sino para hacer de él un hombre de éxito.

“El niño tiene un leve retraso mental que le impide adquirir los conocimientos al mismo ritmo que sus compañeros de clase, es más apropiado que deje de traer a su hijo a esta escuela y le busque otra más apropiada”
Pocos años después, con solo 12 años, fundó un diario y se encargaba de venderlo en la estación del ferrocarril de Nueva York.
 
Y eso no es todo, se dedicó a estudiar los fenómenos eléctricos, y gracias a sus estudios logró perfeccionar el teléfono, el micrófono, el megáfono, y otros inventos como el fonógrafo, por citar solo algunos.

Que lejos quedaba en el recuerdo del niño, las palabras de su maestra.

En la vida de este hombre, todo parecía ir sobre ruedas hasta que de pronto un día se encontró con un gran obstáculo, su mayor proyecto se estaba desvaneciendo ante sus ojos. Había buscado incansablemente la forma de construir un filamento capaz de generar una luz incandescente, pero que al mismo tiempo resistiera la fuerza de la energía que lo encendía. 
 Pero no había manera de encontrar lo que buscaba.

Los que financiaban sus proyectos estaban impacientes, sus competidores parecían acercarse a la solución antes que él, y hasta sus colaboradores se encontraban desesperanzados.
 
Después de tres años de intenso trabajo uno de ellos le dijo: "Thomas, abandona este proyecto, ya llevamos mas de tres años, lo hemos intentado en mas de dos mil formas distintas y solo conocemos el fracaso en cada intento"

La respuesta no se hizo esperar y se dirigió a él con la misma vehemencia que su madre había tenido unos 25 años atrás: "No sé que entiendes tu por fracaso, pero de algo si estoy seguro, y es que en todo este tiempo aprendí que antes de pensar en dos mil fracasos he descubierto mas de dos mil maneras de no hacer este filamento y eso me da la pauta de que estoy encaminado". Pocos meses después iluminó toda una calle utilizando la luz eléctrica.

Su nombre fue Thomas Edison, una persona que sabía que es posible vivir de Gloria en Gloria, y que aun en las tormentas más fuertes de la vida, supo ver el pequeño sendero que lo llevaría al éxito.
 
Fuente: volvamosadios.org.co

¿Qué dice la Biblia acerca de la Trinidad?

¿Qué dice la Biblia acerca de la Trinidad?

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.” 2 Co 13:14.
La Trinidad es uno de los grandes misterios teológicos. Algunos piensan que como somos monoteístas y creemos en un solo Dios, no podemos aceptar el concepto de la Trinidad. Pero la Biblia enseña que la divinidad consiste en tres personas —el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo—, cada una de ellas plenamente Dios y manifestación plena de la naturaleza divina (Lucas 3:21, 22).
 
El Padre es la persona central de la Trinidad, el Creador, la causa primera, la idea original, el concepto de todo lo que ha sido y será creado. Jesús dijo: «Mi padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo» (Juan 5:17).
 
El Hijo es el «Logos» o expresión de Dios —el «Unigénito» del Padre— Él mismo es Dios. Aun más, como Dios encarnado nos revela al Padre (Juan 14:9). El Hijo de Dios es tanto el agente de la creación como el único Redentor de la humanidad.
 
El Espíritu Santo, la tercera Persona de la Trinidad, procede del Padre y es adorado y glorificado junto al Padre y el Hijo. Inspiró las Escrituras, derrama su poder sobre el pueblo de Dios, y «convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio» (Juan 16:8).
 
Las tres Personas de la Deidad son eternas. El Padre existe y ha existido desde la eternidad. Junto a Él siempre existió su expresión, el Hijo. Siempre el Padre amó al Hijo y el Hijo amó y sirvió al Padre. En esta relación de amor está el Espíritu de Dios, quien ha existido desde la eternidad. No es que el Padre existiera primero, el Hijo después y por último el Espíritu. Los tres han sido desde siempre, antes que nada existiese; tres Personas distintas en un solo Dios. En la ocasión del bautismo de Jesús, las tres personas de la Trinidad estaban presentes y actuantes. El Padre habló desde el cielo, el Hijo cumplía toda justicia, y el Espíritu descendió sobre el Hijo como una paloma (Mateo 3:16, 17).
 
La Trinidad es un misterio que un día podrá ser comprendido con claridad. Por ahora, sabemos que la Biblia habla de ella y Jesús la revela; la Iglesia cristiana desde el principio ha confesado y salvaguardado esta preciosa verdad (1 Corintios 12:4–6; 2 Corintios 13:14; Efesios 4:4–6; 2 Tesalonicenses 2:13, 14).

¿Puedo vivir en santidad?

¿Puedo vivir en santidad?
“Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.” Mateo 5:8. Podemos alcanzar cierto grado de pureza en esta vida, pero ella viene de Dios.
Si fuere imposible vivir en santidad, Dios no lo hubiera ordenado. El Señor dice: «Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios» (Levítico 19:2). Ser santo significa ser separado para Dios. La santidad la define la propia naturaleza de Dios. Ser apartados para Dios nos hace santos.
Las buenas obras no nos hacen santos. Somos hechos santos por medio de la fe en Cristo, y también por fe somos salvos. Poco a poco, mientras crecemos y vivimos en el Señor, nos parecemos más y más a Él (2 Corintios 3:18).
Si ponemos nuestra vista en el Señor Jesús, pensamos en Jesús, estudiamos su vida, oramos a Jesús, y buscamos seguir su ejemplo, nos pareceremos más a Él. Comenzamos a pensar y actuar como Él. Nos asemejaremos a Él porque hemos sido apartados para Él. Esta es la verdadera santidad.
Si eres cristiano, dentro de diez años tu vida será considerablemente diferente de lo que es ahora. Tus motivos y deseos serán cada día más elevados, en la medida que te acerques a Él.
Jesús dice: «Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios» (Mateo 5:8). Podemos alcanzar cierto grado de pureza en esta vida. Pero ella viene de Dios, a medida que crecemos en la fe y nos acercamos cada día más a Él. Aunque la perfección no se alcanza completamente en esta vida, debemos buscarla y aspirar a ella en todo momento, porque la madurez cristiana y la santidad forman parte de la vida de los hijos e hijas de Dios responsables. La santidad es también práctica. La madurez en la santidad se observa en aquellos que han dejado de preocuparse por sus propias necesidades y se han identificado totalmente, dentro de la visión global de su Padre, con la tarea de transformar un mundo herido. La santidad engendra la actitud madura que nos impulsa ha convertirnos en instrumentos de Cristo, para cumplir con los anhelos de la oración del Señor (Mateo 6:10).
“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” Hebreos 12:14.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Hoy Escucharemos Genesis 12

Vuelve a Casa Papá