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jueves, 12 de abril de 2012

¿Tocó la banda del Titanic el himno "Más cerca, Dios, de ti"?

¿Tocó la banda del Titanic el himno "Más cerca, Dios, de ti"?
Lo que mucha gente sabe de lo ocurrido no proviene de hechos históricos, sino de la pantalla grande.

 Es la trágica historia de la que todo el mundo conoce el final: el Titanic se hunde. Sus últimas horas se han convertido en material para crear un mito, alimentado por las distintas versiones de las películas sobre la historia.

Se cumplen cien años desde que el Titanic chocó a toda velocidad contra un iceberg, para que dos horas y medio más tarde se hundiese hasta el fondo del Atlántico y así muriesen en la catástrofe más de 1.500 hombres, mujeres y niños.

Como señala la periodista de la BBC, Rosie Waites, esto ha inspirado una serie de películas, documentales y diversas teorías conspiratorias.

La reedición de la cinta de James Cameron de 1997 en 3D nos recuerda que  lo que mucha gente sabe de los acontecimientos de aquel 14 de abril 1912 no proviene de un hecho histórico, sino de la pantalla grande .

 LA BANDA DEL TITANIC

Paul Louden-Brown, de la Sociedad Histórica del Titanic y que trabajó como consultor en la película de James Cameron, dice que la escena de los músicos en la película de 1958 "A night to remember" era tan maravillosa que Cameron decidió repetirla en su película.

Inicialmente los ocho miembros de la banda, dirigidos por Wallace Hartley, se situaron en el salón de primera clase en un intento de hacer que los pasajeros conservaran la calma. En todas las películas se ve cómo la banda no dejó de tocar y cuando el barco hacía aguas, los músicos se trasladaron a la cubierta , donde se procedía a embarcar a los pasajeros en los botes salvavidas. Ninguno de los miembros de la orquesta sobrevivió, convirtiéndose en héroes.

 Muchos testimonios relatan que es cierto que la banda de la nave efectivamente tocaba en la cubierta, algo de lo que nadie duda . Por lo tanto es cierta una de las más bellas y terribles imágenes que ofrecen en muchas de las películas sobre el Titanic, en las que la banda permanece tocando como música de fondo mientras el barco se hunde.

La historia dice también que el motivo por el que los músicos permanecieron en cubierta, fue un intento de mantener en alto la moral de los pasajeros. Pero  hay un debate acerca de cuál fue la canción final. La “tradición” dice que la última melodía fue el himno "Más cerca, mi Dios, de ti"  (Nearer, My God, To Thee)

 Lo que sí confirman los testimonios es que la banda tocó en efecto en la cubierta esta canción de enorme significado y mensaje en las circunstancias que envolvían su música.

Pero  el pasajero que recordó que se tocaba ese himno en particular fue lo suficientemente afortunado como para salir mucho tiempo antes de que el barco se hundiera, por lo que no puede afirmar que fuese la última canción que interpretó la banda .

 DAR LA VIDA POR OTROS
Lo que es un hecho también probado, y que conmueve, es que cuando los botes salvavidas finalmente se bajaron, los oficiales dieron la orden de que "las mujeres y los niños" debían ir primero.

Quedó registrado que  115 hombres de primera clase y 147 de segunda dieron un paso atrás cuando iban a subir a los botes para hacer espacio a las mujeres y los niños, y como resultado de su gesto altruista perdieron la vida .

martes, 7 de febrero de 2012

Demos a conocer la Palabra de Dios

Demos a conocer la Palabra de Dios


Rev. Rodolfo González Cruz
En las Escrituras, Dios nos dejó unas leyes perfectas que permiten vivir en paz con Él primero y luego con nuestro prójimo, por este motivo Jesucristo ordenó que escudriñemos las Escrituras.
En el principio Dios tenía una comunión especial con el hombre. El plan inicial de Dios era que el hombre -una criatura perfecta en todos los sentidos y creada para su gloria y alabanza fuera feliz.
 
No obstante, el pecado de desobediencia vino a romper aquella comunión íntima entre el ser humano y su Creador. Las consecuencias de este acto de desobediencia fueron terribles, pero Dios halló la forma de cómo volver a reinstaurar la comunión rota con el hombre.
 
En algunos casos Dios se reveló directamente, en otros casos uso ángeles, profetas e intermediarios que le dieron a conocer Sus designios y propósitos. El más grande de todos estos propósitos consistía en la rendición de la raza humana a través del Mesías. La venida de Cristo a esta tierra permitió, pues, restaurar definitivamente aquella comunión entre el hombre y el Dios Todopoderoso.
 
En las Escrituras, Dios nos dejó unas leyes perfectas que permiten vivir en paz con Él primero y luego con nuestro prójimo, por este motivo Jesucristo ordenó que escudriñemos las Escrituras. Estas, en efecto, nos permiten conocer a Dios en forma más profunda e íntima, y nos permite saber qué cosas le agradan y cuáles son las que abomina. “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39).
 
PELIGROS DE LA IGNORANCIA
 
El pecado estriba en hacer algo en contra de todo lo bueno que Dios ha establecido para nuestra familia, nuestro prójimo y nosotros mismos. El pecado consiste también en negarnos a hacer el bien cuando podemos hacerlo. Ahora, bien existe dos tipos de pecados: los pecados a sabiendas y los pecados por ignorancia.
 
Muchas personas se escudan bajo la excusa de la ignorancia tras haber cometido malos actos, por esta excusa es válida solo a mitad. En efecto cuando no conociésemos las leyes divinas, Dios nos dejó la conciencia y el Espíritu Santo para que estos nos reprendan antes, durante y después de haber cometido mal.
 
Refiriéndose al Espíritu Santo nuestro Señor Jesucristo dijo: “Y cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia; por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio por cuanto el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado.” (Juan 16:8-11).
 
¿Cuántas veces, estando perdidos en el mundo, no hemos oído en nuestra mente aquella vocecita que nos dice: “no lo hagas”? ¿Cuántas personas que no conocen ni a Dios ni la Biblia, han sido reprendidas en su corazón para no cometer algún pecado? Y todo porque Él no quiere que Sus criaturas se pierdan.
 
Nuestro Creador nos dio en su infinita misericordia y amor, el libre albedrío. Esto significa que estamos capacitados para escoger entre el bien y el mal, la vida y la muerte eterna, el cielo y el infierno. Estamos libres, tanto de hacer lo que queremos como de obedecer o no a Su Palabra. Dios no quiere que le sirvamos por miedo al infierno y a la condenación eterna, sino porque le amamos con todo nuestro ser.
 
La Biblia nos dice que Dios había escogido a Saúl para ser el primer rey de Israel. A diferencia de los demás reyes de la tierra, su responsabilidad principal radicaba en mover a toda la población a conocer las leyes de Dios, para que sus súbditos no pecaran por ignorancia. Saúl conocía bien las Escrituras, como lo demuestra el hecho que eliminó a todos los hechiceros y brujos del pueblo de Israel.
 
Nuestro Señor abomina la magia negra o blanca, la nigromancia, la brujería, los sortilegios, la adivinación y todos los pecados que estén relacionados con las prácticas ocultas. Por este motivo, Dios prohibió determinantemente que su pueblo se dirigiera a estos impostores poseídos por los demonios a fin de conocer el futuro.
 
En Deuteronomio 18:10-14 leemos como sigue: “No se ha hallado en ti quien haga pasar a su hijo por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que haces estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios. Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros, y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.”
 
El profeta Isaías a su vez declaró en profecía: “Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.” (Isaías 8:19-20).
 
La persona que consultaba a los hechiceros era (y sigue siendo) maldita por Dios. “Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra tal persona” (Levítico 20:6). En cuanto al adivino, Dios sentenció que se le matara por apedreamiento: “Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregue a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos.” (Levítico 20:27; ver también Éxodo 22:18). Dios quería que su pueblo entendiera cuán grave era cometer estos actos, y por eso condenaba a muerte a sus practicantes.
 
Las Escrituras enseñan que los espíritus de los muertos se encuentran en un lugar de reposo celestial o en un lugar de tormento. Ni los que murieron creyendo en Cristo, ni los incrédulos pueden, pues, regresar a hablar con nosotros los vivientes (Lucas 17:26-31). ¿Entonces, quién viene? Simplemente un demonio que toma posesión de las cuerdas vocales del que está llevando a cabo ese rito demoniaco.
 
Es vergonzoso señalar que hay cristianos “infiltrados entre nosotros, unos supuestos conocedores de la Biblia, pero que le echan un vistazo a los horóscopos en los periódicos o en las revistas. Se saben los doce signos del zodiaco con sus planetas ascendentes, y si alguien les pregunta cuál es su signo zodiacal, no vacilan en contestar… ¡Esto no es un juego, sino un grave pecado contra Dios! Si usted es uno de ellos arrepiéntase ahora mismo de tales prácticas.
 
LA PALABRA DE DIOS, FUENTE DE VIDA Y PAZ
 
Cuando estábamos en el mundo y en nuestra ignorancia, nos decíamos “cristianos”, pero de vez en cuando íbamos a consultar a los curanderos para recibir salud, y a los hechiceros a fin de que nos leyeran las líneas de la mano o las cartas de tarot para predecirnos el futuro.
 
Éramos religiosos sinceros con altares de dos o tres pisos en nuestras casas, pero estábamos perdidos porque no conocíamos la Palabra de Dios, ni al Dios de esta Palabra. En aquel tiempo, teníamos, pues, una religión sin conocimientos de las leyes de Dios. Por esto mismo Dios nos dejó la Biblia para que supiésemos quién y cómo es Él; para mostrarnos su inmutabilidad a pesar de los cambios que pudieran acontecer en este mundo. Al conocer la Biblia, el pueblo tiene acceso a la verdad, y así evitar incurrir en semejantes abominaciones (como postrarse ante imágenes religiosas; consultar a hechiceros; vivir vidas licenciosas, etc.).
 
Satanás ha inventado muchas religiones sin Biblia, que mantienen a la gente ilusionada pensando que es salva. No obstante, ¿cómo serán salvos sin conocer la Palabra de Dios y el único mediador entre Dios y los hombres, nuestro Señor Jesucristo?
 
Sin embargo, como estas personas no van a la Iglesia, como nadie les pone en sus manos una Biblia, se tornan hacia los hechiceros para deshacerse de lo que llaman una maldición o el mal de ojo. En realidad de forma voluntaria, se entregan ellos mismos en la mano del diablo. Dios ha puesto en nuestras manos un poderoso mensaje, para darlo a conocer al mundo entero. Su última ordenanza fue esta: “Id por todo el mundo y predicar el Evangelio a toda criatura.” (Marcos 16:15).
 
La Biblia nos habla de reyes, que al encontrar los libros de la ley, se estremecieron y cayeron postrados; porque habían cometido pecado. Sin embargo, Dios nunca menospreciaría a nadie que se le acerque pidiendo misericordia. Si usted invoca el nombre de Cristo y le acepta como su Salvador, Dios quitará la maldición que posa sobre usted y su casa en estos momentos. Hay un poder que sobrepuja al infierno con todos sus demonios. Aquel que recibe la Palabra de Dios en su corazón, ni un mal tocará su morada y recibirá paz, bendición y felicidad.
 
Esta promesa es la del Señor: “Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya.” (Salmo 91:3-6). Dios le bendiga.

viernes, 3 de febrero de 2012

(Video) Rodolfo Gonzáles Cruz - La disciplina de Dios


miércoles, 1 de febrero de 2012

Video : Rodolfo Gonzalez Cruz - Respuesta Pastoral - Venid a mi y descansad


martes, 31 de enero de 2012

Rodolfo Gonzalez Cruz - Respuesta Pastoral - La necesidad de clamar a Dios

viernes, 27 de enero de 2012

¿Cómo es Dios?

¿Cómo es Dios?
“Porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.” Hechos 17:23.
Los teólogos han tratado de describir a Dios de muchas maneras. Dios es la sustancia de todas las virtudes humanas. Es todo sabiduría y todo lo sabe. Puede hacer todo lo que nosotros no podemos, y es depositario de todas las bondades a que aspiramos. En otras palabras, Dios es Omnipotente (todo lo puede), Omnisciente (todo lo sabe) y Omnipresente (está en todas partes).
 
Por otra parte, podemos describir a Dios comparándolo con nuestras limitaciones humanas. Por ejemplo, somos mortales, pero Dios es inmortal; somos falibles, pero Él es infalible.
 
Dios es Espíritu eterno e imperecedero. No tiene principio ni fin. Tiene plena conciencia de sí mismo («Yo soy»). Es plenamente moral y responsable («Hagamos»). Es la esencia del amor y ama. Es también un juez recto —totalmente justo y fiel.
 
Dios es el Padre de la creación, el hacedor de todo lo que existe. Es todopoderoso y sostiene el Universo. Existe fuera del Universo (los teólogos llaman esto trascendencia), aunque su presencia llena toda la creación (los teólogos dicen que es inmanente), y la gobierna. Existe dentro de la naturaleza, pero no es la naturaleza, ni está sujeto a sus leyes como dicen los panteístas. Es la fuente de la vida y de todo lo que existe.
 
La mejor descripción de Dios es el nombre que le reveló a los primeros israelitas, Jehová. Jehová se traduce a veces como «Señor». Los especialistas creen que se trata de un antiguo modo del verbo hebreo «ser», cuyo significado literal sería: «Aquel gracias al cual existe (todo) lo que es».

jueves, 26 de enero de 2012

¿Cuántos hijos tuvo Abraham, uno o dos?

¿Cuántos hijos tuvo Abraham, uno o dos?

"Decidme, los que queréis estar bajo la Ley: ¿no habéis oído la Ley?, pues está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y el otro de la libre." Gálatas 4:22.
En Génesis 22:2 y Hebreos 11:17, la Biblia parece afirmar que Abraham tuvo un solo hijo: "Y Dios le dijo: -Toma ahora a tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, vete a tierra de Moriah y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré." (Génesis 22:2). "Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac: el que había recibido las promesas, ofrecía su unigénito." (Hebreos 11:17).
Sin embargo, en otra porción bíblica la Biblia parece contradecirse cuando dice que Abraham tenía dos hijos: "Decidme, los que queréis estar bajo la Ley: ¿no habéis oído la Ley?, pues está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y el otro de la libre." (Gálatas 4:22). La respuesta a esta aparente contradicción se encuentra en entender la representación tipológica de Isaac, claramente el segundo hijo de Abraham, como un tipo de Cristo.
Todos sabemos que Abraham tuvo dos hijos: a Ismael (de su esclava Agar) y también tuvo a Isaac, el hijo de Sara, la esposa de Abraham.
Pues para resolver este aparente problema tenemos que entender que para los planes de Dios, Isaac era el hijo de la promesa, no Ismael: "Entonces dijo Dios a Abraham: «No te preocupes por el muchacho ni por tu sierva. Escucha todo cuanto te diga Sara, porque en Isaac te será llamada descendencia. También del hijo de la sierva haré una nación, porque es tu descendiente". (Génesis 21:12).
Todos sabemos que hoy día logramos la salvación porque al aceptar a Jesús, nos hemos hecho herederos de la promesa hecha a Abraham, no por sangre, sino por fe. Pues de la misma forma en la que Abraham no se negó a sacrificar a su hijo a Dios, Dios no se negó a sacrificar a su hijo por los descendientes de Abraham, tanto por los descendientes por sangre -los Israelitas, como por los descendientes por la fe- nosotros, la Iglesia de Jesucristo.
ISAAC, TIPO DE CRISTO
Para presentar apoyo adicional a nuestra conclusión, he preparado la tabla siguiente, para mostrar las similitudes entre Isaac y Jesús; para presentar cómo Isaac es el tipo de Cristo que siglos más tarde sería sacrificado por Dios para cumplir con el pacto hecho entre Él y Abraham. Jesús mismo avala nuestra conclusión cuando afirmó: "Abraham, vuestro padre, se gozó de que había de ver mi día; y lo vio y se gozó." (Juan 8:56).
Jesús aquí nos dice que Abraham había visto la representación del Evangelio en su ofrenda de su hijo, su "único hijo." Así que cuando se usa el término "único hijo" se hace una referencia a que el único hijo de Abraham, Isaac, estaba cumpliendo un sacrificio profético de que un día el Único Hijo de Dios sería también sacrificado.
En otras palabras, la lógica del pacto entre Dios y Abraham es la siguiente: Como tú (Abraham) sacrificaste a tu "único hijo" por mí, yo también un día sacrificaré a mi "Único Hijo" por ti y por tu descendencia. Aunque Abraham no sacrificó su hijo en el mundo físico, en el conocimiento futuro de las cosas que Dios tiene, Dios supo que si el ángel no detiene a Abraham, él lo hubiera sacrificado. En otras palabras, en efecto, para Dios, Abraham sacrificó a su "único hijo" para mostrar su amor, obediencia y entrega total a Dios.
¿POR QUÉ DICE LA BIBLIA QUE ISAAC ERA EL "ÚNICO HIJO" DE ABRAHAM?
¡Porque dadas las circunstancias, en efecto lo era! Desde el punto de vista espiritual, universal y divino, Isaac era el "único hijo" de la promesa o del pacto. De todos los hijos que Abraham tuvo 8 en total, Isaac fue el "único hijo" que Dios tenía en mente desde antes de la fundación del mundo para desarrollar su plan de salvación universal. No a Ismael, ni a Zimram, ni a Jocsán, etc. Ismael, aunque inocente, fue víctima del error de sus padres. Pero Dios no tenía por qué alterar su plan de salvación por el pecado de Abraham y Sara.
Además, desde el punto de vista práctico, Abraham también era el "único hijo" de Abraham y de Sara. Cuando Dios dijo: "Toma ahora a tu hijo, tu único, Isaac…", Dios hacía una declaración técnicamente y factualmente cierta, ya que Ismael y su madre se habían marchado varios años antes. Isaac era entonces, el "único hijo" de Abraham y de Sara. Isaac era el hijo de un esposo y una esposa; no el resultado de un pecado, como lo fue Ismael, quien era hijo del esposo de Sara y un de sus esclavas, no de Sara y su esposo. Isaac era el hijo matrimonio a quien le confería la promesa y Dios no tenía por qué alterar su Plan para acomodar un pecado.
"Pero Sara vio que el hijo de Agar, la egipcia, el cual esta le había dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac. Por eso dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac, mi hijo" (Génesis 21:9-10).
Cuando esta declaración de Dios se hizo, los demás hijos de Abraham tampoco habían nacido, esto, de acuerdo a lo que nos dice el récord histórico. "Abraham tomó otra mujer, cuyo nombre era Cetura, la cual le dio a luz a Zimram, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y Súa." (Génesis 25:1). Estos seis hijos adicionales que tuvo Abraham nacieron después de Isaac a través de su esposa Katurah, con quien se casó después de la muerte de Sara. Este hecho debió ser conocido por los escritores de Génesis, Hebreos y Gálatas.
¿ES POSIBLE QUE HAYA UN ERROR Y LOS PERGAMINOS ORIGINALES NO DIGAN "ÚNICO"?
No. La Biblia dice literalmente: "Toma ahora a tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas". No es necesario forzar la Biblia para que diga lo que a nosotros nos parece correcto. Lo correcto es lo que dice la Biblia, la que no contiene errores en su forma original o en su forma "autógrafa".
La explicación disponible es totalmente coherente, tanto desde el punto de vista histórico y factual, como desde el punto de vista del Plan de Salvación contenido en su totalidad por la Biblia, la Palabra de Dios.
Fuente: Autor: Lic. Dawlin A. Ureña (El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica CRS - Creation Research Society).

miércoles, 25 de enero de 2012

Rev. Eugenio Masias Corbacho ***Apocalipsis***

Júntense Conmigo

Júntense Conmigo
Rev. Jorge Álvarez
“Se puso Moisés a la puerta del campamento, y dijo: ¿Quién está por Jehová? Júntese conmigo. Y se juntaron con él todos los hijos de Leví.” Éxodo 32:26.
Cuando hablamos de “júntense”, esta se define como la reunión de varias personas, vendría a ser la unión de dos o más personas. La palabra juntarse viene de unir, reunir, enlazar, acercar, o sea no quedarnos en la distancia, sino dar unos pasos y acercarnos; viene de acoplar, de agrupar, de amontonar, es decir vamos a hablar de la unidad, vamos de hablar de estar juntos.
 
La Biblia dice que en el cielo, Luzbel no quiso estar unido. A Luzbel la luz del Señor le daba en sus vestidos y creía que tenía luz propia, que podía brillar solo y se separó. Nuestro Dios le dijo: “Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra…” (Ezequiel 28:17); y fue arrojado de un puntapié.
 
Abraham fue llamado por Dios y tuvo que renunciar a su tierra y a su parentela. Dios llamó a Abraham para que se juntase; pero primero para que renunciase a sus seres queridos. Después Dios trató con Isaac, después con Jacob. José fue quien traslado toda su familia a Egipto. Luego al pasar el tiempo el pueblo de Israel fue esclavo por unos 430 años, pero el pueblo de Israel se junto para pedir libertad, y para ser libre lo único que hay que hacer es clamar a Dios; y para esto Dios llamó a Moisés, quien empezó a juntarlos, para llevarlos a la tierra que fluye leche y miel.
 
Este pueblo por no permanecer juntos, porque tuvo dudas, surgiendo la incredulidad; y esto los llevó a la idolatría. Dios le había dado a este pueblo una fuerza especial, juntos soportaron las diez  plagas, juntos disfrutaron de la pascua y juntos cruzaron el Mar Rojo. Dios los alimentó, aun la ropa y los calzados ni se desgastaron, porque cuando estaban juntos Dios los cuidó. Juntos vieron la gloria de Dios y conocieron a Jehová su proveedor, y juntos llegaron al monte Sinaí.
 
Moisés subió a la cima del monte Sinaí, Josué se quedó cerca, y abajo en la llanura estaba Aarón con el pueblo; y “viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.” (Éxodo 32:1). En medio de todas las bendiciones, entonces surgió la separación, ya no estaban juntos. Aarón estaba abajo, no había subido al monte; ese es el peligro de los que no suben y se quedan siempre abajo, que toman malas decisiones, por eso nosotros debemos estar buscando las alturas, debemos estar escalando peldaños, tenemos que estar siempre subiendo, aquí no se puede bajar, aquí no se puede estar en la llanura, aquí Dios nos ha llamado a subir el monte y veremos como Dios nos respaldará.
 
Llegó entonces el momento que Aarón se separó e hizo el becerro de oro que el pueblo le pidió. Los que están arriba, mientras están haciendo la obra de Dios, mientras están yendo para otros países, no faltarán los que están abajo que quieran dividirse o crear división a la obra. Entonces el pueblo se volvió a la Idolatría y vino la murmuración. “¡Ay de ellos! porque se apartaron de mí; destrucción vendrá sobre ellos, porque contra mí se rebelaron; yo los redimí, y ellos hablaron mentiras contra mí.” Oseas 7:13. ¡Ay de ellos! Porque se han apartado y están lazando lodo y todo mal, hablando mentira, ellos estaban hablando mal de uno de los Siervos de Dios, de la obra de Dios, están hablando mal del Señor, lo están haciendo contra el Dios Todopoderoso.
 
Moisés estaba en las alturas, ellos estaban en las faldas del monte Sinaí. Los Israelitas al ver que Moisés demoraba, le pidieron a Aarón que le hicieran dioses que les pudieran guiar, creyeron que Moisés se había olvidado del pueblo. Aarón aceptó y pidió a este pueblo sus ornamentos para hacer el becerro de fundición. Mientras Moisés estaba en la cima ellos tenían fiesta, tenían orgia, había idolatría. “Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.” Éxodo 32:7-8.
 
La gloria que era de Dios se la dieron para el becerro de fundición. “Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande. Entonces Moisés oró en presencia de Jehová Dios y mire lo que dice allí, le dijo oh Jehová: Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo.” Éxodo 32:9-12.
 
Moisés trató de detener la ira de Dios. “Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel sus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.” Éxodo 32:13-14.
 
Moisés desciende del monte, con las tablas en sus manos. “Cuando oyó Josué el clamor del pueblo que gritaba, dijo a Moisés: Alarido de pelea hay en el campamento. Y él respondió: No es voz de alaridos de fuertes, ni voz de alaridos de débiles; voz de cantar oigo yo.” Éxodo 32:17-18.
 
“Y aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte. Y tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó en el fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel.” Éxodo 32:19-20. Cuando Moisés ya estaba bajando del monte Sinaí, entonces ve el becerro de oro y a los que están danzando, que están adorando el becerro de oro, Moisés llevaba las tablas, arrojó las tablas y viendo Moisés lo que hizo Aarón que los dividió en la idolatría, Moisés vio la división y dijo: ¡Aquí yo no me voy a poner hacer ninguna cosa, no, aquí hay que hacer un alto, aquí hay una división!
 
Él se ha dejado dañar por esto, sí como hay una división y están creando una división, lo que voy hacer es lo siguiente, dice Moisés, esto es con tranquilidad, esto es con serenidad, con sabiduría de Dios y con dirección de Dios, entonces es que Moisés habla y dice: “Se puso Moisés a la puerta del campamento…” Éxodo 32:26. El campamento tenía una puerta y allí Moisés se colocó, descendió completamente tranquilo, luego de lanzar las tablas se detuvo frente a la puerta del campamento y dijo: “¿Quién está por Jehová?” (v. 26).5 Sencillo, aquí nosotros no necesitamos a nadie que no esté por Jehová, que no quiere identificarse con nuestro Dios, lo que se identifica con el diablo, con Satanás, con Lucifer, con los demonios, a esos no los necesitamos, que se entienda.
 
“¿Quién está por Jehová?” Esa fue la pregunta. Inmediatamente les dijo: ¡Júntense los que estén por Jehová! O sea, vamos a estar juntos, vamos a volver a lo que éramos antes, a la unidad, vamos a volver a estar juntos, porque separados no podemos hacer la obra. Aquí necesitamos un cuerpo ministerial que este junto, que este unido, si nosotros estamos unidos no hay diablo que pueda contra este pueblo, juntos así amarrados, el Señor nos quiere juntos, ¿quién está por Jehová?, ¡júntese conmigo!
 
“¿Quién está por Jehová?” Basta ya de los hipócritas, basta ya de los traidores, basta ya de los dobles cara aquí tenemos que ser de una sola cara, aquí no puede haber traidores, a los de doble cara, les vamos a sacarlos fuera en el nombre del Señor. Entonces el llamado aquí es por los que están por Jehová; entonces inmediatamente dice: “Júntense conmigo”. El bando de Jesús está a un lado, el bando del diablo está al otro lado; en el bando del Señor hay dominio, hay control, en el lado del Señor hay sabiduría, en el lado del Señor hay poder.
 
Salomón vino y se postró al lado del Señor y se acercó, porque esto es asunto de acercamiento; ¡Me acerco al Señor, me defino de una vez por todas, o sigo jugando al escondite, a los disfraces, me pongo esta máscara cuando estoy aquí y me pongo la otra máscara por allá…! Aquí tenemos que tener la cara que tenemos, aquí no es ponerse ni quitarte máscaras; nosotros encontramos que en el lado del enemigo está la soberbia, están los ciegos espirituales, que no ven nada, en el lado de los enemigos está la difamación, en el lado de los enemigos está la calumnia, en el lado de los enemigos esta la murmuración, en el lado del enemigo está la mentira, en el lado del enemigo está el adulterio, en el lado del enemigo está la fornicación, en el lado del enemigo está todo clase vicios, está el homosexualismo, está el lesbianismo, en el lado del enemigo está el pecado.
 
Ahora dice: “¡Júntense conmigo!” Y se juntaron toda la tribu de Leví. O sea hay que juntarse, pero quiénes empezaron a juntarse: los que empezaron a juntarse fueron los pastores, la tribu de Leví. ¿Dónde están los pastores que quieran juntarse?, es hora de juntarnos, si están junto con Él no importa lo que está hablando el diablo, no importa la murmuración ni la mentira, no importa, lo ponemos bajo la planta de nuestros pies, porque no tiene parte ni suerte con ninguno de nosotros, somos sus hijos, somos sus Siervos y hay que respetar los hombres y las mujeres de Dios. Lo primero era separación; la gente que está hablando mal de esta obra, no merece ser nuestros amigos, vamos a comprometernos con Dios, a cortar toda comunicación con el otro bando, ese bando de Satanás, ese bando es del enemigo y nosotros necesitamos el bando del Señor, júntense; lo primero es SEPARACIÓN y lo segundo es CONSAGRACIÓN.
 
¿Quién está del lado de Jehová? Un pueblo unido no puede ser destruido, un pueblo unido no puede desaparecer. Nada puede destruir a un pueblo que está unido, un pueblo que está unido hay una fuerza grande, hay una fuerza superior, el Señor nos quiere juntos. El diablo no puede porque este pueblo está junto, que siga hablando el diablo, que como la iglesia primitiva se multiplicará, se multiplicaban por miles, no importa la mentira del diablo, nosotros seguiremos juntos, más juntos, ¡nosotros estamos juntos, con nuestro Dios!

martes, 24 de enero de 2012

Televisión musulmana transmitirá por primera vez un documental sobre el Holocausto judío



Turquía.- El canal de la televisión turca TRT se convertirá en la primera emisora estatal del mundo musulmán que transmitirá un documental sobre el Holocausto judío.

Se trata de “Shoah”, el gran documental sobre el Holocausto dirigido por Claude Lanzmann y estrenado en 1985, que será emitido con motivo de conmemorarse el “Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto”.

La película sobre el exterminio de los judíos europeos dura nueve horas y 36 minutos y ha sido subtitulada en turco, árabe y persa.
Justamente, la cadena Pars, que emite por satélite desde Los Angeles, Estados Unidos, transmitió en marzo de 2011, la versión persa a los espectadores de televisión en Irán.
El régimen iraní no cuestionó la emisión y los espectadores dieron la bienvenida a la iniciativa, mientras que la estación recibió cerca de 3.000 correos electrónicos y llamadas de apoyo de la emisión, según informaron voceros del Proyecto Aladdin, que impulsó la iniciativa.

Lanzado en 2009 bajo el patrocinio de la UNESCO, el Proyecto Aladdin es una organización internacional que promueve el acercamiento intercultural, especialmente entre los judíos y musulmanes, sobre la base de la educación, el conocimiento de la historia y el rechazo de la negación del Holocausto.
Lanzmann consideró que la difusión de Shoah "en la televisión pública en un país musulmán es un paso importante”. “Doy la bienvenida a la decisión de los ejecutivos de TRT", dijo el director, según consignó el Congreso Judío Mundial (WJC, por sus siglas en inglés) a AcontecerCristiano.net

"Espero que esta iniciativa estimule a otros países del mundo musulmán a seguir el ejemplo de Turquía. Ninguna parte de nuestra comunidad internacional debe excluir de las lecciones universales de las páginas más negras de la historia de Europa, lecciones que son demasiado importantes hoy en día cuando nuestro mundo se encuentra en medio de la agitación y el cambio radical", agregó el director.

Lanzmann dedicó once años de su vida a la producción de 'Shoah', obra que terminó en 1985. La película se compone principalmente de entrevistas a los sobrevivientes, los autores e historiadores, y de visitas a los sitios clave del Holocausto como el campo de concentración en Auschwitz.

Lanzmann asistirá a una ceremonia para conmemorar a las víctimas del Holocausto en la sinagoga Neve Shalom de Estambul, el 26 de enero de 2012, a la que asistirán más de 600 políticos e intelectuales informa.

El 27 de enero fue designado como el día para recordar a las víctimas de la Shoá según una resolución aprobada el 1º de noviembre de 2005 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, con consenso de 192 países.

Todas las cosas ayudan a bien

Todas las cosas ayudan a bien


“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8:28.
Hace muchos años, un campesino volvía a su casa a caballo luego de haber estado varios días en una fiesta en París. Mientras hacía su camino revivía en su imaginación los agradables momentos que había disfrutado. También se imaginaba el gozo que iluminaría el rostro de su esposa y de sus hijos cuando vieran los regalos que les traía, los cuales venían envueltos dentro de una gran maleta. Apenas había visto que el cielo se oscurecía rápidamente.
 
De pronto comenzó a llover, y el hombre se empapó hasta los huesos. Estaba encolerizado. ¿Por qué le sucedía esto justamente a él y en ese mismo momento? Mientras continuaba quejándose de su mala fortuna, desde unos arbustos de junto al camino saltó un ladrón con el revólver desenfundado. Pálido de terror, el campesino oyó el ¡click! del percutor cuando el bandido preparó el arma. Pero no hubo disparo. Algo sucedió. Sin perder un momento, nuestro hombre clavó las espuelas a su caballo y pronto estuvo fuera del alcance de su atacante.
 
"¡Qué necio he sido!" pensó. "Me quejé de que la lluvia estaba arruinando mi viaje a casa. Pero si la lluvia no hubiera humedecido la pólvora del arma del ladrón, yo habría sido muerto. Nunca hubiera llegado a casa para reunirme con mi familia".
 
Cuán a menudo nuestros lamentos se tornarían en alabanzas si pudiéramos ver que alguna amarga vicisitud es realmente una bendición disfrazada. Cesarían nuestras murmuraciones tontas.
 
Pero los que confían en Dios no deben preocuparse por los sinsabores que la vida le brinda. Su fe debe descansar en las promesas que Dios ha hecho para nosotros. Dios es lo suficientemente poderoso para convertir nuestros problemas y nuestras derrotas en las victorias más increíbles del mundo. Donde sólo vemos oscuridad, Dios ve el sol de mediodía. Todo lo que nos sucede ahora, es semilla del gozo eterno que tendremos en la nueva Jerusalén. Es cuestión de ser optimista y confiar que Dios hará tal como Él ha prometido y nos asegura que Él no nos va a fallar.
 
Así lo hicieron todos los grandes hombres y mujeres de la Biblia, su secreto era esperar en Dios y Él mostraría su fortaleza en sus debilidades. Así resucitaron a los muertos, predicaron el Evangelio, ganaron batallas y mucho más.

Sometimiento 2012

Sometimiento 2012
Rev. Gustavo Martínez Garavito
Lema de trabajo del Movimiento Misionero Mundial: SOMETIMIENTO 2012, la llave que abre la puerta a las bendiciones de Dios.
“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.” Santiago 4:7.
La palabra sometimiento en griego, tiene dos connotaciones: una pasiva, que significa someterse a, obedecer, sujetarse a, estar bajo la autoridad de, estar sumiso; y una connotación activa, que significa someter bajo fuerza, hostigar a que se someta.
 
Someterse significa renunciar voluntariamente al control de nuestra vida.  Esta palabra se resume en Filipenses 2:6-8, donde dice: “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Aquí se nos muestra que Cristo rindió sus derechos y prerrogativas como la segunda persona de la Trinidad a la voluntad y propósito del Padre. De esta sumisión nace el deseo de sacrificarse por el plan de Dios sin importar lo que esto significaba.
 
Someterse al plan de Dios requiere visión clara de los planes o metas que hemos hecho para nosotros mismos, tales como: paz, felicidad, prosperidad, seguridad, amistades, familia, buena salud, experiencias agradables y lograr el máximo de nuestro potencial. Esta lista haría que nuestra necesidad de sometimiento sea opcional, pues estos planes a menudo están en conflicto con el plan de Dios para nosotros. Cuando nuestra sumisión al plan de Dios es total, afirmamos que no vivimos por estas cosas ni éstas nos dirigen, sino que simplemente son beneficios adicionales que vienen a través de la voluntad soberana de Dios.
 
Sometimiento es una de las cosas que más nos cuesta cumplir ya que, por naturaleza, los seres humanos no nos gusta someternos a nadie. Pero en la vida cristiana y en el ámbito espiritual, es la llave que abre la puerta a las bendiciones de Dios.
 
Muchos de nosotros sabemos de memoria el versículo de Santiago 4:7: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.” Pero este versículo, más allá de ser una frase popular entre el pueblo cristiano, debe ser vida en nuestro diario caminar. En primer lugar, debemos someternos a Dios y de esto depende que podamos resistir al diablo para que huya de nosotros.
 
Cuando la Biblia habla acerca de someternos a Dios, está hablando de tener una verdadera relación personal con Él, es vivir cada día agradecido, es obedecer su Palabra y convertirnos en siervos fieles de Dios que anhelan y luchan cada día por vivir en santidad.
 
Es cierto que nuestra personalidad carnal jamás querrá hacer tal cosa pero ahora ya no vivimos nosotros, mas Cristo vive en cada uno de los que le hemos rendido todo nuestro ser al Señor; y por esta razón, tenemos que renunciar a todo lo oculto y vergonzoso que esté evitando nuestro sometimiento total a quien nos compró a precio de sangre.
 
Seguramente todos anhelamos mantener una vida de bendición y que el enemigo no pueda acercarse a nosotros, pero para que esto ocurra necesitamos dar el primer paso y éste es someternos a Dios.
 
Nunca olvidemos el gran beneficio para la gloria y reino de Dios, que ha venido a través de la vida de cientos de personas que se han sometido a planes que no fueron los suyos, sino de Dios. Ejemplo: irse a tierras lejanas como misioneros, sin medir las consecuencias, abandonar trabajos bien remunerados o carreras profesionales para servir a una causa noble como servirle a Dios y a su pueblo.
 
En Filipenses 2:8 se dice de Cristo que “se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Al someterse a la voluntad del Padre, se despojó a sí mismo para que la voluntad de Dios pudiera cumplirse a través de su vida, muerte y resurrección.
 
Él asumió vivir aquí como hombre dispuesto a someterse y a estar sin riqueza, posición, estatus e incluso, sin aceptación de los suyos pues fue rechazado por ellos. Juan 1:11 dice: “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron”. En Mateo 8:20, Jesús dijo: “Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza”. Cristo, voluntariamente, se despojó de todo lo que se interpusiera en el camino de la gloria y beneficio de su Padre a través suyo.
 
¿Y qué de nosotros? Aun cuando los derechos, privilegios, placeres, posesiones, expectativas y planes bien desarrollados pueden ser legítimos en sí mismos, ¿estaremos dispuestos a deshacernos de ellos, dejarlos de lado y sacrificarlos? El hacerlo, nos capacita para cumplir el plan de Dios en nuestra vida.
 
Someternos a los planes de Dios puede significar sacrificar a nuestros seres queridos, bienes, reputación, comodidades, conveniencias, caprichos, como también esas cosas que deseamos y por las cuales hemos hecho planes. Es una gran lista de cosas que sostenemos fuertemente en nuestras manos, pero lo que cada uno haga con su vida depende de la claridad que se tenga de lo que es verdaderamente valioso y duradero.
 
Cristo dijo en Mateo 6:19-24, que las aspiraciones, deseos y búsquedas dependen del tesoro que tienen y dónde lo tienen, y lo que se atesora depende de las perspectivas o de la visón interna que se tenga de la vida, de acuerdo a los valores bíblicos y eternos. Aferrarse a estos valores espirituales determinará los objetivos que uno tenga y lo que estemos dispuestos a sacrificar para poner en primer lugar al Señor y poder estar libres para seguirlo, libres para tomar su cruz sin considerar el costo que esto conlleva. Mateo 10:16-24, Lucas 9:23.
 
Tomar su cruz, de acuerdo a la cultura de aquellos días, era un acto de sumisión y un deseo de pagar el precio y hacer lo que fuera que Dios pidiera. Histórica y culturalmente la analogía de tomar su cruz significaba dejar de rebelarse en contra de la ordenanza del rey y someterse a sus mandatos durante toda su vida. En términos prácticos, para el cristiano significa morir a los deseos y a la voluntad personal en completa sumisión a Dios e ir a hacer lo que Él nos pida. Un ejemplo de esto lo encontramos en Génesis 22 con la vida de Abraham, sacrificando a su hijo en obediencia a Dios.
 
Hermano, ¿cuáles son las cosas que pudiera estar pidiendo el Señor para sacrificar o abandonar y así cumplir su voluntad y propósito? Que Dios nos ayude en este año a someternos plenamente a Dios y a cumplir su propósito en nuestras vidas.

lunes, 23 de enero de 2012

Rev. Rodolfo Gonzales Cruz - Idolatria (video)







viernes, 20 de enero de 2012

Rev. Rodolfo Gonzales Cruz - Los ultimos días